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La Importancia De La Satisfacción

@Peteflay

Un mantra entre los aficionados es que un reloj debe satisfacer, ante todo, a su dueño. ¡Pero qué difícil es ponerlo en la práctica! Hoy comparto con vosotros una introspección sobre este tema.

Estar plenamente satisfecho con el reloj que compramos, qué fácil parece, pero qué difícil es a veces

Los aficionados a los relojes estamos siempre pensando en diferentes motivaciones a la hora de adquirir un reloj, motivaciones que en muchas ocasiones se transforman en justificaciones ante los demás, pero sobre todo ante nosotros mismos. Pienso que el hecho de adquirir un reloj no debería ser tan complicado y que, bajo mi punto de vista, sólo debería haber una verdadera motivación a la hora de comprar un reloj, a saber: que realmente nos guste y que nos lo podamos permitir, obviamente. Nada más.

Pero, como ya he dicho, el aficionado quiere sentir que lleva “algo más” que un reloj bonito y se ve impelido a buscar ese “algo más” en justificaciones y motivaciones que pueden desembocar en compras “erróneas” y que a la larga no nos llegan a satisfacer del todo. Comprar un reloj sólo por la marca, porque es un modelo icónico y que “hay que tener”, porque tiene una serie de valores añadidos que lo hacen muy atractivo, porque monta un determinado movimiento, porque es una edición limitada/especial, etc., son motivaciones frecuentes a la hora de justificar esa compra por parte del aficionado. Pero, después y a la hora de la verdad, hay que llevar el reloj en la muñeca, hay que incorporarlo a la caja, a las “rotaciones” con los otros relojes que poseemos y ahí es donde muchas veces aparece el problema. No usamos ese reloj todo lo que nos gustaría y no sabemos el porqué.

Fuente: http://clipart-library.com/

Sólo es un reloj y que tampoco hay para tanto

Muchos aficionados a la relojería, sobre todo los recién llegados y también los más veteranos, adquieren determinados relojes llevados por la “corriente”, ya sea de las redes sociales o de las publicaciones especializadas, meramente por el hecho de ser relojes icónicos, con una gran historia detrás y con unas determinadas especificaciones, son los relojes que hay que tener para ser un buen aficionado o al menos de los que tienen que gustar. Los primeros que me vienen a la mente son los sempiternos Omega SpeedmasterRolex Submariner. Pero hay más, aunque quizás en un segmento algo más alto, como pueden ser el recientemente descatalogado Patek Philippe Nautilus 5711 o el Audemars Piguet Royal Oak en cualquiera de sus versiones de acero (“Jumbo”, OffShore, etc).

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/the-holy-trinity-de-la-relojeria/

En las redes sociales, foros y otras publicaciones hay relatos y experiencias de aficionados descontentos con estos relojes o que no han visto satisfechas sus expectativas con ellos y en muchas ocasiones las razones son siempre las mismas. Es decir, comprar el reloj sólo porque es un icono de la relojería, porque es “lo que hay que tener”, para darse cuenta después de que en realidad el reloj realmente no les entusiasma, sino que lo único que les atrae es la historia que tiene detrás y el hecho de poseer “o que está de moda” para impresionar a otros, en vez de llevar el reloj para el disfrute personal. Aficionados que se ven decepcionados al adquirir ese reloj del que todo el mundo habla y comprobar con desilusión que, a fin de cuentas, sólo es un reloj y que tampoco hay para tanto.

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Fuente: Dominio público.

He de confesar que a mí también me ha pasado algo similar, aunque he de decir también que hasta ahora no me había dado cuenta ¡A estas alturas! Si bien es cierto que no me ha ocurrido con relojes como los mencionados anteriormente, sino con piezas más modestas y por motivos un tanto diferentes a los que he expuesto anteriormente. Pero yo también he caído en lo de comprar relojes sólo por lo que representaban y no porque realmente me satisfacían.

La experiencia “Willard”

El que me hizo dar cuenta de este “error” fue el SEIKO Captain Willard “Seichu” (ref. SPB237), que presenté con gran ilusión hace no mucho en esta web. Pero una vez transcurrido ese período que denominamos “luna de miel”, me empecé a sentir insatisfecho con él sin entender realmente el porqué. En esa presentación expliqué los motivos que me llevaron a su compra: mi devoción por la película Apocalypse Now, la historia de la marca (con la que tengo una relación de amor/odio de sobra conocida en esta casa), ese precioso dial texturizado y el concepto de las correas NATO con trenzado Seichu, algo especial y que hace único al reloj.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/presentacion-seiko-spb237j1-edicion-seichu/

Todos estos atributos me decían que “debía que tener” ese reloj; además, era el reloj perfecto para celebrar mi 40º aniversario. Pero desde que lo recibí me di cuenta de que algo no me encajaba del todo, aunque el reloj me parecía espectacular en todos los sentidos si he de ser sincero. Esa sensación extraña con el reloj se acrecentó una vez pasado ese período de “luna de miel”, cuando ya lo incorporé de verdad a mi caja y a las rotaciones con el resto de mis relojes. Me di cuenta de que una y otra vez, a pesar de que era un reloj muy especial, elegía antes otros relojes y cuando finalmente me decidía a llevarlo no me sentía completamente a gusto con él. Así que un día me paré a pensar si de verdad quería tener ese reloj, si realmente me satisfacía plenamente tenerlo y llevarlo. En ese instante me di cuenta de que no era así. Es un reloj que me gusta mucho en fotos, me gusta lo que representa, me gusta el hecho de que sea una edición especial, pero no me gusta verlo en mi muñeca. No me sentía cien por cien satisfecho ni de poseerlo ni de llevarlo. Cuando me di cuenta de ello fue un “shock” y empecé a ver que el mismo error lo había cometido con otros relojes que había vendido al cabo de un tiempo de haberlos adquirido, incluso algunos los había comprado y vendido varias veces (en ese momento por fin entendí el motivo).

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/presentacion-seiko-spb237j1-edicion-seichu/

He de decir que me costó mucho desprenderme del SEIKO Willard “Seichu” ya que yo “quería” que me gustase, también por el motivo de su compra que era el de celebrar mi 40º aniversario. Pero al final me di cuenta de que no lo iba a usar y que lo mejor era rectificar y vender el reloj.

Mi momento “Certina”

Algo similar me ocurrió con el Certina DS PH200, un reloj espectacular en todos los sentidos: un aire vintage increíble, su diseño y estética, el cristal “plexi” abombado, todo el “packaging” que lo acompaña y con una relación calidad/precio realmente buena. Por todos esos motivos me lo compré… dos veces y las dos veces lo vendí. Al final me he dado cuenta de que lo que en realidad me gustaba del reloj era su historia y todo lo que envuelve al reloj en sí (incluido el embalaje físico que lo acompañaba), pero una vez en mi muñeca algo no terminaba de encajar, no encontraba la ocasión de llevarlo, o bien cuando me lo ponía me lo volvía a quitar para ponerme otro en su lugar.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/certina-ds-ph200m-autentico-sabor-vintage/

Mis divers de SEIKO

Con relojes de SEIKO esto me ha pasado con mucha frecuencia, más de lo que me gustaría admitir para ser sincero. En concreto con los divers de la marca nipona. Desde hace muchos años me gustan los relojes de submarinismo, sus características, su estética, lo que transmiten. Aunque la verdad es que sólo los uso para “bucear” en la oficina, a parte de algún chapuzón esporádico en la playa o la piscina en verano. Obviando el ya comentado caso del Willard “Seichu”, a lo largo de los años he tenido muchos modelos de submarinismo de SEIKO, atraído por esa gran historia que tienen detrás.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/hands-on-with-the-seiko-tuna/

Hoy en día, no poseo ninguno. ¿Por qué? Pues porque al final me he dado cuenta de que, al igual que en otros casos, me gustaba más esa historia que los relojes en sí. Por mi muñeca han pasado modelos tan emblemáticos como el MARINEMASTER 300, varios Tortuga de nueva generación, el mítico SKX007 o el no menos conocido Sumo, en varias de sus referencias y colores. Pero me he dado cuenta de que lo que me atraía realmente eran muchas cosas menos la satisfacción de tenerlos y llevarlos. En ocasiones los compraba porque eran los relojes “que había que tener”, como el caso del SKX007, reloj de batalla por excelencia y “que da mucho por muy poco” (al final me siento mucho más satisfecho en este sentido con el Citizen NY0040, que también presenté en esta web).

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/skx007-esto-es-o-era-seiko/

En otras ocasiones me atraía esa historia detrás del modelo, como el Tortuga, del que he tenido varias versiones. Otras veces simplemente quería tener un “SEIKO Diver”, como todas las veces que adquirí un Sumo, siendo un reloj enorme para mi pequeña muñeca. Al final ninguno conseguía satisfacerme plenamente en la muñeca y no entendía exactamente por qué, ya que me apasionaba SEIKO y me apasionan los relojes de buceo, como ya he dicho. Así pues, ¿Qué fallaba? Pues lo que vengo relatando en esta entrada, que me dejaba llevar por todo lo que rodeaba a los relojes menos por lo más importante: que cuando mirase la muñeca viese realmente el reloj que quería llevar.

El único que realmente me satisfizo al cien por cien y que me arrepiento un poco de haber vendido fue el MARINEMASTER 300 (ref. SBDX017). Un reloj realmente espectacular y que me cautivó cuando lo tuve en la muñeca. Quizá alguien se pregunte por qué lo vendí si tanto me satisfacía. Pues bien, tuve un pequeño problema con él que me hizo imposible seguir conservándolo, hecho añadido a que en ese momento tenía “en el punto de mira” a mi ansiado y deseado Omega Seamaster 300. Pero sin duda es un reloj que siempre he tenido en mi cabeza por lo que significó para mí y por cómo me impactó en todos los sentidos, y del que en un próximo artículo relataré la historia de por qué me desprendí de él.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/seiko-mm300/

¿Qué ocurre con los sucedáneos?

Otras veces los aficionados compramos algunos relojes como “sustitutos” económicos del reloj que realmente queremos y que está por encima de lo que nos podemos permitir. Algo así me ocurrió con el Certina DS Action Day-Date, un reloj que me gusta mucho por su similitud con el Omega Aquaterra y que habré tenido unas cuatro o cinco veces. Pero precisamente es esa similitud con el Aquaterra lo que me hace tener una relación de amor/odio con este Certina.

El reloj en sí me parece espectacular, precioso, muy bien construido, versátil y con una relación calidad/precio excelente. Pero cada vez que me lo veía en la muñeca me recordaba que lo que realmente quería era un Aquaterra y eso me llevaba por la calle de la amargura. Por ello también pienso que los relojes los tenemos que comprar porque nos gusten en sí y no como “sucedáneos” más económicos de otros, a no ser que no tengamos problema con ello, lógicamente. Pero si lo que queremos es realmente un determinado reloj que se escapa de nuestras posibilidades económicas y lo intentamos sustituir con uno parecido más económico al final no estaremos satisfechos con él, porque el que realmente queremos es el “caro”. Ante esto, bajo mi punto de vista, tenemos tres opciones: ahorrar para conseguir el reloj que realmente deseamos, olvidarnos de él definitivamente e ir a por otro reloj distinto que también nos satisfaga en ese momento o no hacer nada y guardar el dinero para el futuro.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/certina-ds-action-day-date-a-la-cuarta-va-la-vencida/

¡A mi sí que me gusta!

He de decir que después de comprender el error cometido durante todos estos años y de vender todos aquellos relojes que no me satisfacían plenamente, opté por la segunda opción y ello me llevó a adquirir un reloj inesperado (aunque ya lo había contemplado en alguna ocasión), pero con el que estoy muy contento. No quiero dar muchos detalles porque en breve lo presentaré en esta web y obviamente quiero mantener el suspense, pero sí puedo dar algunas pinceladas sobre él.

Se trata de una marca bastante denostada por una parte de los aficionados a la relojería. Yo mismo la he criticado en algún foro y en charlas con algunos compañeros de esta web por sus precios demasiado altos para lo que ofrece (sobre todo en cuanto a movimientos), por su posicionamiento y su excesivo marketing. Además, se trata de un modelo del que he leído en foros y publicaciones está destinado a “no-entendidos” y “no-aficionados” a los relojes, que sólo quieren llevar un reloj relativamente caro y de marca en su muñeca sin importarles nada más. Un reloj “soso”, sin nada que ofrecer ni aportar al mundo de la relojería.

Pues bien, he de decir que a pesar de todo lo anterior (y de otras cosas) me encanta llevarlo, me gusta mucho y me siento plenamente satisfecho con él, y eso a fin de cuentas es lo que importa. ¿O no?

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Fuente: http://clipart-library.com/

5 comentarios en «La Importancia De La Satisfacción»

  1. Me he reconocido perfectamente en todos los devaneos que te llevas con los relojes, me ha encantado el artículo; eso sí, todos me siguen acompañando y vuelven a la muñeca para recordarme esa historia que en algún momento nos unió. Un placer la lectura del artículo.

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