SEIKO Sumo: El Olvidado

@Peteflay

En la entrada de hoy quiero comentar el aparente olvido en el que ha caído el SEIKO Sumo, el que hace unos pocos años era un clásico en muchas colecciones de aficionados. Quizás es una de las mayores víctimas, junto a los descatalogados SKX007/009, de la nueva estrategia de la marca de promover reediciones y reinterpretaciones de sus relojes de buceo de antaño.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Los que me conocen como aficionado a los relojes saben también de mi especial consideración hacia SEIKO. También es cierto que desde hace un tiempo esta marca me produce una sensación agridulce, hasta el punto de haberme deshecho de todos mis relojes de la marca, menos del que llevé en mi boda y que fue un regalo de mi mujer. Un reloj que ya presenté en un artículo publicado en esta casa y que podéis leer aquí.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/seiko-presage-cocktail-time-blue-moon-el-de-la-boda/

Digo que me produce una sensación agridulce porque desde hace varios años, SEIKO decidió dar un golpe de timón a su estrategia comercial, lanzando novedades día sí día no, a saber: infinitas variaciones de cada modelo, ediciones limitadas y especiales de cada reloj por doquier, subiendo los precios, etc. En definitiva, SEIKO decidió abandonar esa imagen de relojes buenos y asequibles para entrar en competición directa con las marcas suizas de gama media y media-alta, a base de ofrecer prácticamente lo mismo a nivel técnico que esas marcas, aunque con su particular visión de la relojería. Este cambio de estrategia, que daría para un artículo entero, me generó una sensación de hastío hacia la marca ya que en mi opinión poco a poco ha ido perdiendo la esencia que tenía tiempo atrás. Pero no es el objetivo de esta entrada, eso lo dejaré para el futuro.

En los últimos años, SEIKO ha ido agrupando sus distintos modelos en varias colecciones muy definidas y también ha separado a Grand Seiko de SEIKO como marca. De la misma forma, la marca nipona decidió “sacar” de Japón algunos modelos que eran exclusivos de su mercado interno, pero que gracias a la globalización eran relativamente accesibles para los aficionados.

Eran pequeñas joyas que demostraban que SEIKO no sólo era una marca de relojes asequibles, sino que podía competir perfectamente con las marcas suizas de casi cualquier nivel. Modelos tan icónicos como el Marinemaster 300, el Samurai, el Alpinist, el Cocktail Time, los SARB, los SARG, etc., etc…. salpicaban el extenso y casi caótico catálogo de SEIKO, haciéndose un hueco en las cajas de los aficionados por sí solos y sin ningún tipo de marketing asociado, sólo y en gran medida por la gran calidad que ofrecían.

Entre todos ellos también se encontraba el modelo que hoy nos ocupa, el SEIKO SBDC001/003 (en color negro y azul, respectivamente) también conocido entre los aficionados como “Sumo”, por su robustez y sus medidas (44 mm de diámetro y 20 mm entre asas). Estas dimensiones lo asemejan a un luchador de sumo, ya que los practicantes de este deporte suelen tener un cuerpo muy robusto y las piernas finas y fibrosas. Haciendo el símil podríamos identificar el cuerpo del luchador de sumo con la caja del reloj y las piernas con el brazalete.

Fuente; https://www.seiko-design.com/en/stories-en/aka2-en/

Este reloj era una pieza un tanto especial, ya que montaba el (ahora ya extendido) calibre 6R15, un calibre de gama media que montaban pocos relojes de SEIKO y que se circunscribía sólo a modelos destinados al mercado japonés, como el Alpinist, el Cocktail Time, el Monster de tercera generación o al que es objeto de este artículo, el Sumo.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Anteriormente, la mayoría de los relojes de SEIKO que llegaban a Europa, por no decir todos, montaban o bien los movimientos de las series 7S o los 4R, es decir, eran relojes de gama media o media-baja. Con lo cual los modelos equipados con el 6R eran muy apreciados por los aficionados europeos. No hablemos ya de los Grand Seiko, que eran una absoluta rareza antes de que SEIKO decidiese distribuirlos fuera de Japón.

Estos relojes, a priori destinados al mercado japonés, sólo se podían ver y comprar en las pocas boutiques que la marca tiene en diferentes ciudades europeas y no siempre estaban disponibles. Como anécdota curiosa, puedo contar que un muy buen amigo mío fue el delegado de SEIKO en Baleares durante muchos años y que él fue el poseedor del primer SEIKO Marinemaster 300 (ref. SBDX001) vendido en España a través de un distribuidor oficial (creo que fue en el 2011, o el 2012). Recuerdo que cuando lo tuve en las manos un día que nos vimos y me lo prestó tuve la sensación de estar ante una pieza muy especial y alejada de cualquier otro reloj que hubiese visto antes (posteriormente yo también tuve un MM300). Curiosamente, fue la misma sensación que tuve cuando recibí mi primer Sumo, algo especial y diferente.

Fuente:
https://www.watchuseek.com/threads/comparartive-review-sbdx001-marinemaster-vs-sbdc001-sumo.296160/

El Sumo SBDC001/003 (negro/azul) es un reloj que destaca por sus excelentes acabados. La caja está muy bien trabajada, con múltiples facetas, alternando superficies pulidas y cepilladas. Gracias a su forma es un reloj muy cómodo a pesar de su considerable tamaño. El bisel es grueso y con muy buen agarre, engastado en la misma caja, tal como podemos apreciar en la siguiente imagen.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

La esfera es muy bonita, con los índices redondos y grandes y las manecillas en forma de espada y también gruesas. En conjunto es un reloj robusto, cómodo, muy legible y muy “herramienta”. Quizás su punto más flaco sea el brazalete y más concretamente el cierre, que, aunque cumple bien su función, no casa con el conjunto del reloj en cuanto a calidad. Por suerte, estas referencias llevan asas perforadas para facilitar el cambio de correas (algo que, por aquel tiempo, los aficionados agradecíamos sobremanera).

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Hace unos años (creo que fue en el 2013, o el 2014), SEIKO decidió “actualizar” este modelo con las referencias SBDC031 y SBDC033 y pienso que a partir de ahí empezó el declive de este reloj. La “actualización” consistió en introducirlo ya de forma oficial en la colección ProSpex, que es la colección de relojes profesionales de SEIKO y lo hizo modificando la esfera del reloj. La marca sustituyó las leyendas “Automatic” (en cursiva y minúsculas), “SCUBA” y “200m” por la “X” que distingue a la colección ProSpex, la palabra “AUTOMATIC” (en mayúsculas) y “DIVER’S 200m”.

Fuente: Dominio público.

Estos cambios provocaron un alud de críticas en foros y medios especializados, ya que en opinión de muchos (en la mía también) se eliminaba parte del carácter que hacía tan especial al Sumo en aras de diluirlo en una colección unificada junto a otros modelos.

La leyenda SCUBA, por ejemplo, le daba un encanto muy especial al reloj y lo identificaba aun más con su carácter de reloj de submarinismo (muy pocos relojes tenían o tienen esa leyenda). Además, cabe recordar que la versión naranja (SBDC005) de la primera generación venia con un magnífico caucho de dotación, que resaltaba su carácter de reloj diseñado para ser usado practicando el buceo.

Fuente: https://www.flickr.com/photos/michalnaroy/6550104959/

En el 2016, si no recuerdo mal, y en pleno cambio de estrategia comercial de la marca, SEIKO llevó a cabo la siguiente actualización del Sumo, que empezó con la introducción de un modelo de color verde (SPB103J1) y posteriormente en negro (SPB101J1). En esta ocasión, los cambios fueron más sustanciales.

Por un lado, se cambió el tradicional cristal de Hardlex (un cristal mineral endurecido) propio de SEIKO, por un cristal de zafiro. Hay que mencionar que SEIKO defendió durante años de forma muy vehemente y contra toda la industria el uso del Hardlex en sus relojes diver, aduciendo argumentos tales como que el Hardlex si bien es más propenso a los arañazos es más resistente a los golpes, lo cual lo hacía en teoría más adecuado para un uso práctico del submarinismo. Pues bien, eso cambió cuando SEIKO decidió entrar de lleno a competir directamente con las marcas suizas y para ello tenía que ofrecer lo mismo que estas para atraer al cliente habitual de relojes suizos, siendo los cristales de zafiro uno de los elementos característicos de la relojería suiza.

Fuente: https://www.seikowatches.com/es-es/products/prospex

Otro cambio que se le hizo al Sumo fueron las agujas, que se tornaron más finas y estilizadas, lo mismo que los índices, más pequeños en esta nueva versión. El diseño del bisel también se modificó, pasando de los tradicionales números de gran tamaño a unos de tamaño más reducido. El movimiento también sufrió cambios, ya que se le montó el novedoso calibre 6R35, derivado del 6R15, pero con 70 horas de reserva de marcha. Un movimiento destinado a competir con el Powermatic 80 del Grupo Swatch dentro de los relojes de gama media.

El “packaging” también se modificó. Los primeros Sumo SBDC001/003 y los 031/033 venían en una sencilla y pequeña caja de cartón amarillo con los logos de la marca y de la colección ProSpex (que recordemos aun era una colección sin mucha definición en aquellos años). Una caja que para nada iba en consonancia con la calidad del reloj, pero sí con su espíritu de reloj “herramienta” del mismo, que le daba un encanto especial y que acentuaba su carácter de reloj de submarinismo puro y duro, anticipando lo que te ibas a encontrar en el interior.

Fuente: Dominio público.

Pues bien, la caja de las nuevas versiones SPB101/103 es más grande y de mejor calidad, ciertamente más acorde con el precio del reloj. En su interior incluye una imagen impresa de un luchador de sumo, pero se echa en falta alguna referencia al carácter de reloj de submarinismo. Por último, el precio también sufrió una variación, pasando de un PVP de €675 para las versiones SBDC031/033 a los €895 de las referencias SPB101/103.

Como vemos, la esfera del reloj se estilizó, haciéndose mucho más liviano visualmente y más adecuado para el día a día como “diver de oficina”. Con esa nueva estética, cristal de zafiro y un movimiento con 70 horas de reserva de marcha, se le eliminó ese carácter de reloj “herramienta” que tuvo en sus inicios para hacerlo más atractivo al potencial cliente y aficionado a la relojería suiza.

En conjunto sigue siendo un reloj espectacular, con una relación calidad/precio de las mejores del mercado. Así pues, ¿por qué titular este artículo sobre el Sumo como “el olvidado”? Pues porque parece que desde esta última actualización tengo la sensación de que la marca y el público en general se han olvidado de él. El SEIKO Sumo ha pasado de ser durante muchos años un reloj imprescindible en la caja de cualquier aficionado a los relojes (a los de buceo en concreto) a la irrelevancia más absoluta tanto entre el público aficionado como para los medios y los distribuidores.

Ha quedado diluido en la marabunta de reediciones, reinterpretaciones, ediciones limitadas y especiales de otros modelos que SEIKO ha ido lanzando durante estos últimos años. El punto de partida a esta situación, en mi opinión, ha sido la paulatina reedición de modelos de submarinismo emblemáticos de SEIKO. Relojes como el 62MAS, el 6105 (conocido como Apocalypse Now por figurar en esta afamada película) o el 6159 (germen del Marinemaster) volvieron a la “vida” en ediciones limitadas y con materiales actuales, como cristales de zafiro, biseles cerámicos, movimientos de alta gama, etc., y unos precios mucho más elevados, que han llegado a ser de varios miles de euros en ciertos casos.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/resena-willard-iii-seikospb151/

Paralelamente, SEIKO lanzó versiones un tanto diferentes de estas reediciones, denominadas “reinterpretaciones”, con unas características algo inferiores y a precios más alcanzables para el gran público. Esto sí me parece un movimiento muy inteligente, permitiendo a quién se lo pueda permitir disfrutar de la reedición de un clásico de la marca con una calidad altísima, mientras quién no pueda o quiera desembolsar tanto dinero tiene acceso a las “reinterpretaciones”, más asequibles y con una variedad de colores y opciones enorme.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/resena-willard-iii-seikospb151/

A la vez, SEIKO ha seguido trabajando también en modelos como el Tortuga, el Samurai o el Monster, lanzando nuevas versiones y ediciones especiales y/o limitadas cada año, como los famosos Save the Ocean, los King Turtle o los recientes Tortuga Galápagos. De esta manera, el Sumo ha ido quedando cada vez más arrinconado dentro del catálogo de la marca y también en el imaginario de la gente, donde ya no parece una opción principal a la hora de elegir un reloj de submarinismo de gama media. La verdad es que es una pena, porque es ya un clásico de SEIKO que ha sido víctima del propio éxito de la marca. Ni tan siquiera se le ha concedido la “opción” de la descatalogación, una especie de “muerte digna”, como sí ocurrió con el añorado SKX007/009. Quizás esté en los planes de SEIKO relanzar el Sumo en los próximos años, quién sabe. Sirva al menos esta entrada para homenajear a uno de los relojes que ha sido baluarte de SEIKO durante mucho tiempo y que supo encarnar lo que era un genuino reloj “herramienta”.

Me despido con un breve vídeo que muestra a @admin (Miquel) disfrutando en el mar con un ejemplar del Sumo.

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