SKX007: Esto Es (O Era) SEIKO

@Peteflay

Desde pequeño siempre me han gustado los relojes. De hecho, en casi todas las fotos que tengo de esa época siempre hay un reloj en mi muñeca. ¿Por qué? No sabría explicarlo, quizás porque me gusta “controlar” mi tiempo de alguna manera (tengo verdadera obsesión por la puntualidad), o quizás simplemente me gusta ver un reloj en mi muñeca. A lo largo de mi vida muchos relojes han pasado por mi muñeca: los clásicos Casio digitales de los 80, un flik-flak que me duró muchos años y después ya vinieron algunos Lotus, Fossil… Hasta que, gracias a un gran amigo, me topé con SEIKO.

A partir de ahí empecé a investigar sobre esta marca y al cabo de poco se convirtió en mi marca fetiche. Me atraía su filosofía de “marca asequible pero de calidad”, aunque desde hace algún tiempo parece haber cambiado el rumbo y se está acercando peligrosamente a la filosofía de las marcas suizas, aunque esto daría para otra entrada. También me gusta el hecho de que es de las pocas marcas, quizás la única, que fabrica el 100% de sus piezas y componentes en sus propias fábricas, ya sea en Japón o en instalaciones externas, pero siempre de su propiedad. Esto es muy difícil de encontrar hoy en día en el mundo de la relojería y ni tan siquiera las grandes marcas suizas son capaces de ello, por muchos motivos.

No es arriesgado afirmar que los modelos más conocidos de SEIKO son los de buceo, y entre ellos destacan por ejemplo: el Marine Master 300, la gama Tuna, el Sumo, o el recientemente reeditado Tortuga. También el famoso 6105, reloj que llevaba el Capitán Willard (Martin Sheen) en la afamada película de Francis Ford Coppola “Apocalypse Now” y que a su vez es el reflejo de lo que hicieron muchos soldados norteamericanos en la Guerra de Vietnam, adquiriendo este modelo de SEIKO en los puestos de intendencia del ejército norteamericano en Asia, para sustituir a sus Hamilton ya que no eran tan adecuados para la selva vietnamita como el SEIKO.

Pero en mi opinión, si hay un reloj de buceo que resume perfectamente el espíritu de lo que es SEIKO ese es el SKX007. Nacido en 1996, heredero del 7002 de los años 80 y descatalogado oficialmente en el 2019, el SKX007 es un reloj con una estética cercana a los denominados “relojes-herramienta”, pero con un marcado estilo vintage. Fruto de la herencia de sus predecesores, constructivamente es un reloj sencillo, sin concesiones ni florituras, donde todo tiene un sentido y un enfoque muy claro: ser un instrumento de buceo fácil de leer, cómodo, robusto y fiable.

Su caja tiene formas redondeadas y se adapta muy bien a la muñeca. Con unas dimensiones de 42 mm de diámetro, 13 mm de grosor y 22 mm de anchura entre asas, está pulida en sus laterales y cepillada en la parte superior de las asas. Estas medidas pueden parecer contundentes, pero es un reloj muy cómodo y se lleva muy bien. Incorpora un bisel de aluminio unidireccional de 120 clicks para controlar los tiempos de inmersión, una corona enroscada a las 4 (en vez de a las 3, para que no moleste en la muñeca a la hora de realizar movimientos durante el buceo). El fondo también es roscado y viene decorado con el tradicional grabado de la Gran Ola de Kanagawa, símbolo inequívoco de todos los relojes de buceo de SEIKO.

La esfera la podríamos calificar como espartana pero funcional. Los índices, redondos, van pegados y están llenos de Lumibrite verde (el material luminiscente propio de SEIKO, que es mucho mejor y más duradero que la SuperLuminova que usan los relojes suizos. El color de la esfera es de un negro mate ligeramente granulado y tiene una ventana rectangular donde vemos la fecha y el día de la semana.

El cristal es de Hardlex, un compuesto de fabricación propia de SEIKO, que no es ni más ni menos que un cristal mineral endurecido, el cual es menos resistente a los arañazos que el zafiro, pero en principio resiste mejor los golpes que este último, motivo por el cual SEIKO decidió montarlo en sus relojes de buceo hasta hace bien poco. El Hardlex ha sido motivo de polémica y discusión a lo largo de los años en distintos foros de debate de aficionados a la relojería, ya que muchos aficionados reclaman y prefieren el zafiro para los relojes de buceo. SEIKO ha defendido su Hardlex hasta la saciedad, pero ha sucumbido al zafiro recientemente; argumentando que no ha sido hasta ahora que ha conseguido fabricar un cristal de zafiro que se ajuste a sus exigencias. Personalmente considero que el Hardlex es perfectamente apropiado para este reloj y encaja perfectamente con su espíritu, aunque a mi parecer el zafiro es mucho mejor.

El SKX007 está equipado por el ya descatalogado movimiento de manufactura SEIKO 7S26, de 21.600 alternancias, con 21 rubíes y 42 h de reserva de marcha. Es un movimiento muy robusto y fiable, cuya mayor virtud es precisamente esa, su fiabilidad. Aunque no incorpore ni remonte manual ni parada de segundero, la verdad es que tampoco lo necesita. A pesar de ello puedo dar fe de que también es posible ajustarlo en parámetros mejores que los de COSC.

En cuanto al brazalete hay dos opciones: o bien un brazalete de acero tipo jubilee, que acentúa aun más su carácter vintage (aunque a mí particularmente no me gusta), o bien una correa de caucho con su clásica forma de acordeón (típica de las correas de los relojes de buceo) para adaptarla al traje de neopreno de los buceadores. En este punto es de justicia apuntar que fue SEIKO quien inventó este tipo de correas para los relojes de buceo, y que después lo adoptaron muchas otras marcas. En mi caso, para mi SKX007, opté por la versión con correa de caucho, porque pienso que es la que mejor le sienta y que le da más carácter de reloj de buceo.

Una de las características que hacen del SKX007 un reloj especial es su certificación ISO6425, una certificación que pocas marcas del mercado incorporan en sus relojes de buceo. De las japonesas, las más conocidas (SEIKO, Citizen, Casio y Orient) sí que certifican sus relojes de buceo profesionales con el estándar ISO. No así todas las suizas, ya que solo Certina y Victorinox lo hacen. Esta certificación implica que los relojes pasan por una serie de pruebas de precisión, hermetismo, temperatura, etc; y que además deben cumplir con una serie de exigencias estéticas para permitir al buceador una lectura fácil y rápida del reloj en el agua. No olvidemos que esta certificación implica que el reloj puede ser usado profesionalmente (de manera oficial) como herramienta de buceo. Es por ello que muchos aficionados a los relojes lo usan como “reloj de batalla”, dándole un trato más o menos intenso, porque es un reloj preparado para aguantar casi todo.

El SEIKO SKX007 ha ido pasando por distintos precios desde que salió, aunque desde hace unos años su PVP oscilaba entre los €365 y los €380, dependiendo de si era la versión con brazalete o con correa de caucho. Este PVP se mantuvo incluso cuando SEIKO volvió a lanzar el Tortuga hace unos pocos años, un reloj con unas características, movimiento y acabados sensiblemente superiores al SKX007, pero con un precio muy similar (los Tortuga básicos rondan los €400 de PVP). Ello hacía que por un PVP un poco más elevado que el del SKX007 podías adquirir un reloj un poco mejor, el Tortuga. Desconozco por qué SEIKO no bajó el precio del SKX007 cuando sacó el Tortuga, pero aun así, por €365/380 PVP tenías un reloj con unas cualidades y características que ninguna marca del mercado te ofrecía a esos precios. Pero es que durante mucho tiempo se pudo conseguir nuevo en el mercado paralelo o “mercado gris” a unos irrisorios €150/175, lo cual acrecentó aun más su leyenda de reloj que daba mucho por muy poco. Aunque también alteró la percepción del aficionado sobre este reloj, calificándolo en muchas ocasiones como “reloj barato”. Personalmente pienso que el PVP fijado por SEIKO era demasiado alto, sobre todo cuando la marca lanzó el Tortuga, pero también creo que el precio del “mercado gris” era demasiado bajo para lo que ofrecía el reloj. Ninguna marca del mercado ofrecía un reloj de buceo con las características del SKX007 por menos de €200.

Así pues, por todo lo expuesto anteriormente, creo que el SKX007 representa la esencia y la filosofía de SEIKO. Un reloj sencillo y asequible, sin ningún tipo de adorno superfluo, creado y diseñado para su función primordial, que es servir como herramienta para los buceadores. Esta manera de entender la relojería es característica de SEIKO, al menos hasta hace unos pocos años.

En mi caso, disfruté de varios de los relojes de buceo más icónicos de SEIKO: el Sumo, el Marine Master 300, varias versiones del Tortuga… Pero cuando decidí “limpiar” mi colección y quedarme sólo con un reloj de buceo de SEIKO decidí que tenía que ser el SKX007. Así que antes de que subiera más de precio por culpa de su descatalogación, conseguí hacerme con una unidad de las últimas que se fabricaron en el 2019. Tengo que añadir que hace unos años tuve otro ejemplar del SKX007 que conseguí de segunda mano y del que me deshice en dos ocasiones (después de la primera lo “recuperé” al cabo de poco tiempo), y que ahora disfruta muchísimo un destacado miembro de este sitio de web (y yo que me alegro mucho por ello).

En conclusión: tal como he titulado esta entrada, pienso que SEIKO es el SKX007 y que el SKX007 es SEIKO.

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3 comentarios sobre «SKX007: Esto Es (O Era) SEIKO»

  1. Este es y serà mi reloj favorito de Seiko. Estoy de acuerdo al 100% de lo que escribes, excepto sobre el jubilee que personalmente me encanta, incluso le perdono que tenga esa apariencia de baja calidad, ya que es todo lo contrario.

    Tambien me compre una de las ultimas unidades del 2019 el cual guardo sin estrenar para dentro de unos años disfrutar de su estreno.

    Por mi parte seguire acaparando 007 y sus hermanos. Aunque con algunos cometere el sacrilegio de hacer algun que otro mod.

  2. Muchas gracias por el artículo Pere.
    Y muchas gracias por el SKX007, que por cierto en verano luzco más que nunca

  3. Gracias a vosotros, me alegro que os guste.

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