Historia De Los Relojes Rusos: 1ª Parte Los Inicios.

@admin y @javierreloj

Desde muy joven me han gustado los relojes, aunque en aquella época ni los miraba ni los compraba. Sin embargo, hace unos años, me propuse ampliar mi pequeña colección con relojes de distinta procedencia y así fue como llegué a los relojes soviéticos.

Me llamaba mucho la atención que se hubiesen fabricado en un país que hoy en día ya no existe, cosa que los hacía más atractivos para mí. Empecé mi labor autodidacta buscando información en la red. Tengo que confesar que la información que encontraba era bastante contradictoria según la página que leía y las referencias gráficas de algunos relojes eran altamente sospechosas. No entendía si un reloj era de una marca determinada o era el nombre de un modelo.

Voy a poner como ejemplo la que quizás sea la marca más conocida de todas. Todo el mundo entiende que Rolex es la marca y que el “Daytona” es un modelo de esa marca. Con los relojes soviéticos, eso no es tan sencillo cuando empiezas a conocerlos. También me liaba con los nombres de las fábricas cuando leía que la “Primera Fábrica Estatal de Relojes” estaba en Moscú y en otra página leía “Primera Fábrica de Relojes de Moscú”. ¿Era la misma fábrica que se llamaba de las dos formas? Tampoco sabía si esas marcas de la época soviética seguían produciendo hoy en día, ya que veía relojes modernos de las mismas.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Me imagino que algunos de vosotros habréis pasado por la misma situación que yo y entenderéis perfectamente lo que describo. Por esa razón, un día decidí preparar un pequeño documento esquemático para aclarar estas dudas y que me gustaría compartir con vosotros, esperando que os sea de utilidad.

No pretendo que sea un documento de investigación exhaustivo, entrando al detalle, ya que para eso tenemos compañeros en “The Russian Watch corner” que son verdaderos especialistas en la materia y de los que he aprendido muchas cosas. Mi intención es sólo que conozcáis un poco cómo se desarrolló la industria relojera soviética hasta alcanzar una gran producción industrial, mostrando los relojes “más famosos” o más conocidos, para que los sepáis situar en el tiempo y dónde se produjeron.

Lo haré de forma esquemática y cronológicamente, mostrando imágenes de los relojes más representativos de cada periodo. También veréis que muchos relojes y acontecimientos estarán enlazados con artículos de la categoría “The Russian Watch Corner” para el que quiera profundizar más.

Empecemos…

Cronología De Los Relojes Rusos Para Principiantes: Etapa 1

Antes De 1917.

Durante la última etapa zarista, no existe propiamente una industria relojera en Rusia. Durante esa época, prácticamente sólo la nobleza puede permitirse la compra de un reloj. Como no existen equipos especializados ni una tecnología puntera en el país, la única forma que tienen los relojeros rusos de competir con los relojes importados es comprar ébauches alemanes o suizos y ensamblarlos en el país en talleres locales.

Fuente: https://www.christies.com/en/lot/lot-5564899

Estos talleres necesitan el permiso de la Corte Imperial para instalarse en el país. Entre estos talleres independientes, destacan estos relojeros eminentes:

Taller de Pavel Buhre en Nevsky Prospect 23 en San Petersburgo.
Fuente: http://pavelburewatch.blogspot.com/p/history.html

Pavel Buhre (Павел Буре)
Hijo de un empresario ruso de origen alemán, trabaja con su padre en el negocio de la relojería. En 1874, adquiere una fábrica en Suiza y continúa fabricando relojes para Rusia. En 1899, se le otorga el título de “Proveedor Oficial de la Corte Imperial”.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/pre-soviet-watch-era-pavel-buhre/

Georges Favre-Jacot Locle (Георгь Фаврь-Жако Локль)
Destaca por desarrollar en 1865 (y en un solo local) un taller integrando todas las fases para fabricar un reloj, automatizando algunos de los procesos de manufactura. Para los curiosos, en 1911, la fábrica que posee la marca en Le Locle pasa a llamarse Zenith.

Fuente: Dominio público.

Henry Moser & Cie
Originario de Suiza, abre un taller en San Petersburgo en 1826.

Fuente: Dominio público.

A continuación, os mostramos unos ejemplares de estas casas relojeras. Si deseáis conocer más sobre este interesantísimo periodo, podéis dirigiros al club “Российский Клуб Коллекционеров Часов“, una fabulosa fuente de información sobre este periodo pre-soviético.

1917. La Revolución De Octubre.

En 1917, el gobierno zarista es derrocado por los bolcheviques en lo que se conoce como la Revolución de Octubre.

Fuente: Dominio público.

Este acontecimiento convulsiona a todo el Imperio y también afecta en gran medida a la relojería. Ya en 1918, se nacionaliza toda la industria rusa, incluyendo todos los talleres de relojería independientes que existen, entre los que se encuentran los antes mencionados. Muchos de sus propietarios se ven obligados a retirarse del mercado ruso, algunos de ellos huyendo del país. Ya podéis ver que se avecina una época complicada en la producción de relojes dentro del país.

Sólo dos años más tarde, circa 1920, se crea el departamento “The State Trust of Precision Mechanics” (que se traduciría como “Ente Estatal de Mecánica de Precisión”), conocido también como Gostrest Tochmekh (“Гострест Точмех” en cirílico). Para entendernos, se trata de una cooperativa que agrupa a todos los talleres de relojes intervenidos por el estado. Con las piezas que hay en existencia en estos talleres se continúa la producción de relojes bajo el nombre de la cooperativa. Se fabrican relojes de bolsillo, pulsera, para ferrocarriles, etc.

Imagen de la antigua tienda de Pavel Buhre en Moscú, ahora reconvertida en una de Гострест Точмех. Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/pre-soviet-watch-era-pavel-buhre/

Las siguientes imágenes corresponden a tres modelos realizados durante este periodo, pertenecientes a la colección particular del Sr. Dashiel Stanford.

1922. Nace la URRS.

En diciembre de 1922, nace la Unión de las Repúblicas Socialistas Soviéticas, cuya abreviatura en castellano es URSS. En cirílico se denomina Союз Советских Социалистических Республик y su abreviatura es CCCP.

Uno de los principales objetivos de los nuevos dirigentes de la URSS es la modernización e industrialización del país. Si bien se completan planes para la electrificación de las grandes ciudades y se proyecta una mecanización de la producción agrícola, en el ámbito de la relojería la escasez de piezas y mecanismos hace que su industria no consiga despegar.

Efectivamente, después de la Revolución, la importación de piezas y mecanismos es cada vez más complicada. En los talleres empiezan a escasear las piezas y no pueden reponerse, cosa que hace peligrar la producción de relojes. El Gostrest Tochmekh se pone manos a la obra para solucionar este problema. Manda misiones comerciales por Europa para intentar cerrar acuerdos con empresas relojeras y así asegurar el suministro de piezas y relojes.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Hay un primer intento de acuerdo con un grupo de cinco empresas relojeras suizas de pequeña entidad para importar relojes de pulsera y bolsillo. El preacuerdo es desestimado inmediatamente por Moscú, alegando que son relojes de muy baja calidad. Seguramente estas empresas suizas no tienen mercado donde vender estos relojes, dada la coyuntura económica del momento y ven una oportunidad para deshacerse de ellos con los soviéticos, plan que no les funciona.

Paralelamente a este intento de acuerdo, la delegación comercial soviética mantiene también contactos con las principales relojeras suizas de aquellos años: Zenith, Longines, Omega, Moser, Nardin, Doxa y Tissot. Los dirigentes de Moscú marcan claramente las directrices a seguir para cerrar un acuerdo.

A continuación, las enumeramos:
1. La sociedad que se creara en territorio soviético debía ceder al menos el 49% de las participaciones al estado, repartiéndose el resto entre las empresas constitutivas.
2. Las empresas relojeras suizas debían comprometerse a vender a la URSS hasta 400.000 relojes al año.
3. Las empresas relojeras suizas debían comprometerse a colaborar con medios técnicos y personal especializado para montar fábricas de relojes en territorio soviético.
4. En un plazo de cuatro años, las fábricas soviéticas debían alcanzar el máximo de producción. Debido a esta cláusula, en efecto se exigía a las empresas relojeras integradas en la sociedad que colaborasen técnicamente con los soviéticos durante un mínimo de tres años.

Todo este acuerdo (ya casi cerrado) se va al traste cuando un tribunal suizo absuelve al supuesto asesino del embajador soviético de Italia en Lausana. Esto no sólo afecta al acuerdo en el marco de los relojes, sino que desde Moscú se ordena bloquear en esos momentos cualquier trato comercial con Suiza.

Con la opción suiza descartada, la delegación comercial intenta llegar a un acuerdo similar con empresas alemanas, pero sin éxito. Empieza a haber mucho recelo de la gran potencia que está naciendo: la URSS. Este periodo está muy bien documentado en el trabajo del Sr. Alan F. Garratt.

Mientras tanto, el Gostrest Tochmekh sigue fabricando relojes como puede. Ya no quedan casi piezas en sus almacenes, que son necesariamente complementadas con componentes fabricados en territorio soviético. Todo ello hace que la producción sea lenta, un tanto desorganizada y muy insuficiente para la creciente demanda. Hasta los años 30, se intenta aliviar esta escasa producción con relojes importados desde Alemania y Suiza.

La Planta Electromecánica de Moscú (MEMZ).
Fuente: Dominio público.

Los soviéticos se dan cuenta que no pueden desarrollar una industria propia a gran escala porque no tienen ni los medios, ni la maquinaria, ni la formación para hacerlo. En contraposición a esta realidad, existe un mercado interno inmenso que demanda relojes y más con la creciente industrialización del país, donde los trabajadores deben controlar sus horarios de entrada al trabajo, etc., así como establecer un preciso control horario.

Los planes de industrialización de Stalin suponen por tanto un momento de arranque de esta industria relojera, básicamente desde cero. Todo ello empieza con una orden del “Consejo de Trabajo y Defensa” donde manda al “Consejo de Economía del Pueblo” crear una industria relojera equivalente a la alemana, suiza o estadounidense, es decir, autosuficiente.

Fuente: https://es.hampdenwatches.com/1917-1930

La creación de esta industria relojera a partir de cero no es tarea sencilla, por lo que existen ciertas discrepancias de cómo hacerlo. Para resumirlo lo dividiremos en dos propuestas:

La primera de ellas supone comprar todo hecho. Esta es la propuesta de Mikhail Fedorovich Izmalkov (el ingeniero jefe de la Planta Electromecánica de Moscú, MEMZ). Después de viajar a Alemania y ver sus fábricas, propone que el gobierno soviético adquiera plantas con sus máquinas, diseños y herramientas con un contrato donde el vendedor será el encargado de montarlo todo en tierras soviéticas y dejarlo todo en funcionamiento, con apoyo de sus técnicos y a un precio cerrado.

La segunda propone formar profesionales poco a poco en escuelas para después poder abrir fábricas por todo el país. Esta opción es defendida por el relojero independiente Vladimir Osipovich Pruss “Wolf”.

¿Wolf Pruss en una posible escuela de relojería?
Fuente: https://es.hampdenwatches.com/training-school

Primero vamos a ver quién es este señor para entender su posicionamiento sobre cómo se debe crear una industria relojera. Pruss en sus inicios reparaba relojes para los ferrocarriles rusos. Por motivos políticos y después de estar encarcelado, se exilia a Suiza donde amplía sus conocimientos y consigue una alta cualificación en relojería. Ahora ya podemos entender el porqué de la propuesta de Pruss, centrada en la formación en lugar de importar el talento.

Desde Suiza tiene contactos con Lenin en los que se discute la creación de una fábrica de relojes en Rusia, cosa que nunca sucedió por la coyuntura del país. Muerto Lenin y ya con Stalin en el poder, sigue mandando propuestas a los estamentos gubernamentales para fundar una escuela relojera y finalmente lo consigue. Pruss vuelve a Rusia y funda la Escuela de Relojería Tarasovka, donde enseña el oficio a niños sin hogar y sobre todo a mujeres y niñas.

Propone abrir muchos talleres a lo largo y ancho de la Unión Soviética, que se completarían con la compra de maquinaria de última generación desde Alemania y Suiza, acompañado también de la apertura de tiendas donde se venderían los relojes producidos. Los beneficios obtenidos de estas ventas se reinvertirían en más maquinaria y herramientas, con lo que en aproximadamente 2-3 años las plantas estarían perfectamente equipadas y a pleno rendimiento, creando así una industria relojera soviética propia. Pensad en la población de la Unión Soviética y en la cantidad de potenciales compradores que suponía, por lo que la rentabilidad estaba asegurada.

Fuente: http://riowang.blogspot.com/2016/01/times-and-timepieces-of-wolf-pruss-1.html

El Primer Plan Quinquenal de Stalin (1928-1932) encaminaba al país a crear una industria que hiciera de la Unión Soviética un estado autosuficiente. Para esta incipiente industria, el control del tiempo era fundamental (turnos de trabajo, horarios en las fábricas, horarios de transporte, etc.), por lo que se necesitan miles y miles de relojes urgentemente. Como todo eran prisas, la dirección de Tochmekh se decanta por el planteamiento de Izmalkov (comprarlo ya todo hecho). Desde mi punto de vista, creo que se elige por ser el más rápido y funcional.

Fuente: Dominio público.

Se crea una comisión para buscar la compra de los equipos necesarios en Europa y Estados Unidos.

Suiza dice que no quiere saber nada (directamente ni deja entrar en el país a la comisión), seguramente propiciado por el boicot soviético de 1923 a causa del asesinato de su embajador en Suiza, tal como vimos anteriormente. Con el resto de los países europeos tampoco hay entendimientos, sobre todo con Alemania.

Puede deberse a varios motivos:
1. Miedo a la gran potencia que se estaba forjando y que a la larga se convertiría en un serio competidor de la industria alemana. La Unión Soviética ya se encontraba prácticamente electrificada y con su sector industrial creciendo de forma exponencial.
2. Desde un punto de vista comercial, si les daban las herramientas para hacer relojes, ¿a quién vendía Alemania todos los relojes que tenía almacenados sin vender después de la Primera Guerra Mundial? Perdían un gran cliente y generaban un gran adversario.
3. No ver bien al sistema comunista que se había instalado en la Unión Soviética.

Después de este estrepitoso fracaso, la comisión soviética hace las maletas y cruza el Atlántico rumbo a América.

1929. La Aventura Americana.

Antes de adentrarnos en este acontecimiento importantísimo, vamos a explicar lo que representa el ente Amtorg Trading Corporation, la primera representación comercial de la Unión Soviética en los EE. UU. Aunque formalmente es una sociedad anónima semiprivada y una corporación estadounidense, realmente se trata de la única firma que puede comprar o vender en nombre de la Unión Soviética, a pesar de oficialmente no representar al Gobierno Soviético. Aun así, Amtorg no hace nada sin el visto bueno del “Comisariado del Pueblo de Comercio Exterior”, tanto es así, que actúa casi como si de una embajada se tratase. En aquellos años, cabe recordar que todavía no hay relaciones diplomáticas entre EEUU y la URSS.

Fuente: https://www.vitber.com/en/lot/17345

En aquella época, en los EE. UU., está muy de moda el “Dollar Watch“. Estos relojes equipan calibres muy básicos sin rubíes. Son ofrecidos por empresas como Ansonia Clock Co. por 99 centavos. En un principio, todos piensan que esto es lo que buscaba la delegación de la Unión Soviética, ya que permitiría la producción de muchos relojes a muy bajo coste para toda su población. Pero nada más lejos de la realidad, este modelo de producción es rechazado firmemente por su baja calidad. No es concebible en el sistema soviético la cultura del “usar y tirar”; lo que se pretende es “fabricar y que dure toda la vida”.

Calibre de un “Dollar Watch”.
Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/un-americano-en-fleurs-corcelette/

La comisión soviética, después de visitar varias fábricas de relojes, observa que la producción relojera estadounidense está mucho más avanzada que la europea, teniendo muchos de sus procesos totalmente automatizados. Esto entusiasma a los soviéticos que apuestan firmemente por el plan de Izmalkov, decidiendo comprar equipos estadounidenses.

Los atención de la delegación se centra en las fábricas Dueber-Hampden Watch Co. y Ansonia Clock Co., ambas en serias dificultades financieras. Los recursos económicos de los que disponía la Unión Soviética no son muy grandes por lo que la compra de maquinaria de última tecnología no es una opción, hecho que hace que se fijen en estas empresas endeudadas.

Así, la Amtorg Trading Corporation organiza la compra de equipos de producción, piezas y relojes en curso de tanto Dueber-Hampden como de Ansonia Clock Co., además de hacer una oferta a sus técnicos para que se desplacen a Moscú para continuar produciendo relojes y formar a los nuevos empleados.

Fuente: https://es.hampdenwatches.com/page-1

El traslado de los equipos se organiza en barco y en tren. Cuando llegan a Moscú, los trabajadores estadounidenses son recibidos en el Gran Hotel, donde les espera un gran banquete y una orquesta, haciéndoles un guiño con algunas melodías estadounidenses. Los soviéticos saben que estos técnicos eran fundamentales para poner todo aquello en marcha. No escatiman en nada: reciben salarios muy altos para aquella época, tienen servicio médico gratuito (cosa que en USA no reciben), e incluso estando de baja por enfermedad se les paga su salario.

Trabajadores norteamericanos rumbo a Moscú a bordo del “Aquitania”.
Fuente: https://es.hampdenwatches.com/new-page-2

Aun así, la vida en la URSS no era nada fácil para estos estadounidenses. La barrera del idioma era muy grande, muchos de ellos fueron a Moscú porque su futuro en USA era muy incierto debido a la gran depresión tras el “crack” bursátil de 1929. Algunos se sienten frustrados por aquella situación, cosa que afecta sus “ganas” de enseñar y formar a unos trabajadores que según su percepción no están “nada capacitados”. Dicho esto, hay relatos también en el sentido opuesto, donde algunos trabajadores americanos son felices allí y entablan amistades que mantuvieron incluso tras volver a su país.

Con el equipo adquirido de la Dueber-Hampden, nace la Primera Fábrica Estatal de Relojes (1ГЧЗ им Кирова, o 1GCHZ), convirtiéndose así en la primera compañía soviética con la capacidad de fabricar relojes y calibres a gran escala.

Pero los soviéticos no sólo recurren a los americanos para equipar las fábricas de maquinaria, sino que contratan también asesoramiento americano para la construcción de las instalaciones. En aquella época, si había un experto en diseño industrial se trataba del arquitecto Albert Kahn, encargado de proyectar un gran número de fábricas en los EE.UU.. El 8 de mayo de 1929, a través de la Amtorg Trading Corporation (recordad que tiene la exclusividad para hacer negocios entre EE. UU. y la URSS), se firma un acuerdo con el despacho de Kahn para diseñar la Planta de Tractores de Volgogrado. Un año más tarde, crea una consultoría exclusiva dedicada a la construcción industrial soviética, abriendo una delegación en Moscú desde la que asesora y forma a arquitectos e ingenieros soviéticos. Durante el Primer Plan Quinquenal se proyectan más de 521 plantas y fábricas.

La distribución del edificio y los amplios ventanales por los que destaca la Primera Fábrica Estatal de Relojes, hacen pensar que Kahn, directa o indirectamente, interviene en su diseño.

Imágenes del proceso de construcción de la 1ª Fábrica estatal de relojes de Moscú.
Fuente: https://www.hampdenwatches.com/new-page-2

Con el equipo de Ansonia Clock Co., nace la Segunda Fábrica Estatal de Relojes (2-ЧАС Завод o 2GCHZ), con la finalidad de apoyar a la Primera Fábrica, produciendo relojes de mesa, monumentales, para estaciones ferroviarias, etc.

Fuente: https://pastvu.com/p/102531?hl=comments

En junio de 1929, finalizan las obras de la 1ª Fábrica. En septiembre del mismo año, se termina de instalar el equipo primario. En octubre, ya empieza la producción de relojes. El primero que se pone en producción es el reloj de bolsillo Type 1, también conocido como K-43. Se basa en el movimiento Hampden Size 16. La designación “K” viene de la palabra Карман (bolsillo) y “43” es el diámetro del movimiento en milímetros. Los primeros relojes se fabrican con las piezas traídas junto a la maquinaria desde los EE. UU., siendo básicamente relojes como los de la época Tochmekh, es decir: montados en la Unión Soviética con piezas importadas.

Una vez gastado este stock, podemos decir que empiezan a fabricarse relojes 100% soviéticos (todavía se importaban algunas piezas, como los rubíes, ya que la Fabrica de Petrodvorets no era capaz de producir todos lo que hacían falta).

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-birth-of-soviet-watchmaking-una-entrevista-con-alan-f-garratt/

Gostrest Tochmekh sigue produciendo relojes hasta 1933, año en que se disuelve. La Primera y Segunda Fabrica Estatal de Relojes empiezan a funcionar a pleno rendimiento y ya no tiene sentido fabricar relojes en talleres coordinados por Tochmekh.

Un año tras el asesinato de Serguéi Mirónovich Kírov (1935), el gobierno firma un decreto por el cual la Primera Fábrica Estatal de Relojes pasa a llamarse Kírov en honor al político asesinado. La fábrica de Kírov ya funciona a pleno rendimiento. Sus relojes empiezan a ser piezas relacionadas con ciertos estatus en la sociedad civil, entre gobernantes y, por supuesto, entre miembros del ejército. En la factoría se producen relojes K-43 de bolsillo y de muñeca.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Mientras tanto, en 1935, el Consejo de Trabajo y Defensa encarga a la Segunda Fábrica Estatal de Relojes (2GCHZ) ensamblar relojes de bolsillo con piezas fabricadas en la factoría Kírov. Pero, poco a poco, la 2GCHZ va siendo más autónoma y además de ensamblar, comienza a fabricar sus propias piezas, con su propia estética y ciertas diferencias muy sutiles en referencia a los calibres desarrollados en la 1GCHZ.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/relojes-zvezda/

Este mismo año, se funda también la Tercera Fábrica Estatal de Relojes (3ГЧЗ Пенза, o 3GCHZ) en Penza, situada a 640 km de Moscú. El motivo de la aparición de esta nueva factoría responde a un decreto que establece la necesidad de producir relojes para mujer. Quizás puede parecer un hecho banal, pero esta orden supone el germen de toda la futura organización y modernización de la industria relojera soviética. En mi opinión, se trata de la piedra angular del que será todo el desarrollo posterior a la Segunda Guerra Mundial.

Esta vez, la Unión Soviética dirige su mirada hacia Francia. Fred Lippman vende o cede las patentes del calibre T-18 a los soviéticos y él mismo actúa de intermediario con fabricantes suizos para adquirir la maquinaria necesaria para la fabricación de relojes. Ingenieros de la compañía francesa se encargan de formar y organizar a los ingenieros y trabajadores soviéticos en todas las tareas necesarias para poner en marcha la producción. Se ha especulado ampliamente sobre los motivos de esta sociedad en común, desde propiciar la propia expansión de su compañía, hasta la de sanear la economía de la misma o de su simpatía hacia el comunismo. Sea como fuese, marca el nacimiento de la 3ª Fábrica Estatal de Relojes Penza, construida sobre la base de una fábrica de bicicletas. Como fruto de esta unión, en Penza se empiezan a fabricar los relojes ZIF, acrónimo de “Завод имени Фрунзе”, en honor a Mikhail Frunze.

Fred Lippman. Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/relojes-zvezda/

En Penza se hacen pequeños ajustes en el calibre LIP T-18, pasando a llamarse calibre 1802. Más adelante veremos que después de la Segunda Guerra Mundial este calibre es el primero en fabricarse en una línea de montaje modernizada, con muchos pasos automatizados, produciendo relojes en serie, cosa que los suizos todavía no han conseguido totalmente. Los relojes están principalmente destinados a mujeres, pudiéndose distinguir diferentes modelos según la época en la que se producen. Pero, también se realizan modelos para el público masculino.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/relojes-zvezda/

La producción de las fábricas continuará con normalidad hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

1941. Salvemos Nuestra Industria De Los Nazis

El 22 de junio de 1941, Alemania invade la Unión Soviética rompiendo el tratado de no agresión firmado en 1939.

Fuente: Dominio público.

Los alemanes intentan conquistar Moscú en la operación Tifón. En la imagen superior podemos ver a soldados soviéticos con baterías antiaéreas con el Kremlin de fondo. Los alemanes llegan a tan solo 50 km de la capital en lo que se llamará la Batalla de Moscú.

Al comenzar la guerra, las plantas de relojes se transforman para participar en el esfuerzo bélico y producir elementos para el ejercito como temporizadores, relojes para cañones o aviones, etc., dejando de lado los relojes de pared o despertadores de uso civil. Se hacen consignas del tipo “Все для фронта все для победы”, que traducido literalmente dice “todo para el frente, todo para la victoria”.

Fijaos en el reloj que lleva el operario, Se trata de un Type 1.
Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-first-chistopol-wristwatch-the-seed-of-the-vostok-factory/

La amenaza alemana es muy grande. Los soviéticos, temerosos de que tomaran Moscú, deciden evacuar más de 2.500 fábricas de todo tipo, así como a millones de personas. No quieren que toda esa industria y recursos humanos caigan en manos alemanas. Entre estas fábricas están la Kírov (1GCHZ) y la 2GCHZ. En aquellos momentos de guerra, en octubre del 1941, se crea el NKMV, que traducido significa Comisariado Popular de Armas de Mortero.

El NKMV dicta dos órdenes que afectan a las fábricas de relojes:
1. La Orden 103 de diciembre de 1941 decreta el traslado de la 2GCHZ a la ciudad de Chistopol, a 1.000 Km de Moscú.
2. La Orden 104 de diciembre de 1941 decreta el traslado de la fábrica de Kírov (1GCHZ) a la ciudad de Zlatoust, a 1.600 km de Moscú, quedando protegida por los Montes Urales.

Orden para la evacuación de la factoría Kirov.
Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-first-chistopol-wristwatch-the-seed-of-the-vostok-factory/
Evacuación de las fábricas de Moscú.
Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-first-chistopol-wristwatch-the-seed-of-the-vostok-factory/

A pesar de este traslado quedan algunos operativos de retén en Moscú en ambas fábricas, que ofrecen servicio a los soldados del frente para la reparación de relojes y otros elementos para el ejército y para apoyar el esfuerzo bélico en general. Recordad que el K-43, además de ser un reloj muy robusto, es fácil de reparar. Efectivamente, el Type 1 se “militariza”, por así decirlo. Se pintan agujas e índices con radio y se marca el dial con un número de dotación que los identifica como relojes fabricados exclusivamente para el ejército. En las siguientes imágenes podemos ver algunos de estos ejemplares.

Fruto de esta evacuación nacen dos plantas más de producción enfocadas al esfuerzo bélico: la planta de Zlatoust (ЗЧЗ) (conocida durante la guerra como Fábrica 845) y la planta de Chistopol (ЧЧЗ / ChChZ) (conocida durante la misma como Fábrica 835).

En Zlatoust se producen la mayoría de los cronos utilizados en los aviones y tanques durante la guerra. Para ser autosuficiente durante la guerra, Moscú comienza a desarrollar su propio cronógrafo de vuelo, dando como resultado el famoso cronómetro (АЧХО) fabricado en la planta Zlatoust, que sustituye el suizo Jaeger-LeCoultre “Chronoflite” que montaban los aviones soviéticos en los años 30.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-%25d0%25b0%25d1%2587%25d1%25850-soviet-chronoflite/
Fuente: https://polymus.ru/ru/museum/pros/research/enterprises/123594/

En Zlatoust también se fabrica el K-43 para el ejército con esfera numerada, además de otros artefactos como temporizadores para municiones.

Fuente: https://mroatman.wixsite.com/watches-of-the-ussr/military

En la planta de Chistopol, al igual que en la de Zlatoust, se producen relojes Type-1. Se sabe que se fabrican en grandes cantidades, por lo que se necesitaba mucha mano de obra. El personal desplazado desde Moscú no era suficiente por lo que se formó a parte de la población que allí vivía para trabajar en la fábrica. Pensad que la mayor parte de los hombres estaban en el frente, por lo que las mujeres y niños se convirtieron en la mano de obra disponible.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/the-first-chistopol-wristwatch-the-seed-of-the-vostok-factory/

Una vez que los alemanes van perdiendo terreno gracias a las ofensivas soviéticas y la ciudad de Moscú queda fuera de peligro en 1943, el gobierno decide retornar las fábricas a Moscú. Veamos como quedan:
1. Vuelven algunos equipos desde Zlatoust a la 1GCHZ, pero ya no vuelve a producir el Type-1. Muy pronto vendrá otra nueva etapa con LIP como protagonista.
2. Vuelven parte de los equipos de Chistopol a la 2GCHZ, pero las máquinas del Type-1 no regresan. Comenzará nuevos proyectos como veremos más adelante.
3. Zlatoust no se desmantela y sigue operativa.
4. Chistopol no se desmantela y sigue operativa. Se convertirá en la futura planta Vostok, como veremos en las siguientes entradas.

1945. Fin De La Guerra.

El 9 de mayo de 1945 es conocido como el Día de la Victoria (“победа” o “pobeda” significa victoria en ruso) y cada año se conmemora este día como una gran fiesta nacional. Ya en paz, la industria relojera soviética empezará a desarrollarse sin coacciones bélicas. La relojería soviética sufrirá grandes trasformaciones, que veremos en el próximo capítulo.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/anatomia-de-los-pobeda-parte-iii-las-factorias-y-epilogo/

Agradecimiento
Gran parte de la información vertida en esta primera entrada sobre la historia general de la horología rusa ha sido extraída del magnífico trabajo realizado por Alan F. Garratt, Dashiel Stanford y The Russian Watch Corner, a quienes quiero agradecer su labor de divulgación, pero realizada con rigor, sobre este apasionante mundo que es la relojería rusa.

5 comentarios en «Historia De Los Relojes Rusos: 1ª Parte Los Inicios.»

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