Illinois grade 409 “The Cowell & Hubbard”

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Durante el tercer lustro del sXX, la economía estadounidense había crecido hasta límites insospechados gracias al devenir de la Gran Guerra en Europa. Efectivamente, mientras el viejo continente se desangraba, Estados Unidos tuvo un periodo de gran crecimiento económico gracias a su gran industrialización y a su papel de exportador de todo tipo de materias primas, necesarias en Europa, que estaba paralizada por la Primera Guerra Mundial. Este florecimiento económico se hacía visible en las grandes ciudades con la consecución de los primeros grandes rascacielos, las grandes galerías comerciales y los fabulosos escaparates de importantes tiendas de moda y joyerías.

En la entrada dedicada al Hamilton 920 ya hablamos un poco más detalladamente sobre el contexto social y económico de los EE.UU. en esa época. La sociedad estaba fuertemente estratificada según sus posibilidades económicas. La irrupción de los bienes de consumo hacía de su posesión una necesidad básica para escalar en la sociedad, ya que la adquisición de los mismos estaba ligada inexorablemente al poder adquisitivo de cada ciudadano. Tener dinero significaba tener éxito. Los relojes se convirtieron en un preciado bien de consumo que además servía para hacer presente el estatus social. Las grandes joyerías, como Tífanny & Co. o The Cowell & Hubbard Co. (de la que vamos a tratar más adelante), se convirtieron en verdaderos símbolos de la gran ciudad.

Como hemos ido viendo en nuestro periplo por los relojes ferroviarios, la industria norteamericana de relojes creció al amparo del ferrocarril. Pero fue en esta época, económicamente dorada, cuando el reloj de bolsillo se convirtió en un complemento de moda. En los escaparates de las joyerías se exhibían relojes europeos de lujo, más pequeños y cómodos de llevar que los relojes ferroviarios tradicionales. Marcas como Patek Philippe, Meylan, Longines, Vacheron Constantin, etc., hacían las delicias de un nicho de mercado de consumidores norteamericanos con gran poder adquisitivo. Por norma general, estas grandes marcas eran importadas y las propias joyerías estampaban el nombre del establecimiento en su dial. Abajo podemos ver un buen ejemplo de ello.

La industria relojera norteamericana no se quedó atrás. Para aprovechar este nuevo nicho de mercado, sus grandes marcas empezaron a diseñar y construir relojes de tamaño más comedido y en par a la calidad de estas grandes firmas europeas. Un buen ejemplo ya lo vimos con el Hamilton 920 citado anteriormente o incluso con el Howard Series 10. Hoy me gustaría enseñaros un Illinois Grade 409, con la particularidad que fue fabricado expresamente para la joyería “The Cowell & Hubbard”.

Como vimos en la entrada dedicada al Illinois Bunn Special, la factoría Illinois era una de las grandes corporaciones relojeras norteamericanas. Tenía la peculiaridad de tener un abanico de marcas subsidiarias como “Burlington” o “Santa Fe”, que fabricaban sus relojes bajo contrato. La todopoderosa Hamilton absorbió la Illinois, debido a que no pudo superar diversas crisis financieras. Encontrar información sobre nuestro protagonista no ha sido tarea fácil. Si nos vamos a la Pocket Watch Database, encontramos alguna contradicción. La primera y más importante es que no lo enumera como “Grade 409” sino como “A. Lincoln Grade”. Esto puede ser debido a que un mismo calibre base sirvió para hacer diferentes configuraciones del mismo, aun así, si comparamos los calibres podemos observar algunas diferencias muy evidentes. También podemos apreciar que el número de unidades producidas fue muy notable, cosa que no concuerda con las pocas unidades que se hicieron de nuestro protagonista.

La fuente más completa y fiable se la debemos al Sr. Jim Carroll y a su completo estudio sobre los relojes Illinois del tamaño 12s. Extraigo literalmente la descripción del reloj.

“21 extra quality diamond, ruby ans sapphire jewels, raised gold settings; adjusted to temperature and five positions and isochronism; very carefully rated and timed: Quality hardened and tempered compensating balance with gold screws including mean time screws; round arm gold train wheels: double roller escapement; beveled and polished escape wheel; one piece polished and cornered pallet and fork; gold guard pin stake in fork; selected quality red ruby pallet jewels oval top and bottom; ruby jewel pin; best quality Breguet hairspring; safety screw center pinion; entire escapement cap jeweled; hand finished conical pivots; Illinoise superior mainspring; patent micrometric screw regulator; recoil click; concave and polished winding wheels, screws are chamfered and slots are cornered; double sunk glass enameled dial; plates and bridges have chamfered edges are nicely finished and artistically demaskeened; engraving inlaid with gold.”

Manufactured from 1913 to 1916, a total of 1,520 movements in 12 runs make up this grade. Model 3 open faced and model 4 hunter; bridge movements of very high quality, with double roller and patent micrometric regulator. Open faced 1,170 in 9 runs and Hunter 350 in 3 runs.”

Como podemos apreciar, se trata de un reloj de máxima calidad, del que se hicieron muy pocas unidades. En la imagen inferior podemos apreciar con más detalle este precioso calibre, que en el caso de mi unidad incluye un diamante en talla rosa situado en el eje del volante.

The Cowell & Hubbard Co. llegó en su momento a ser una de las joyerías mas famosas del oeste de la ciudad de Nueva York, teniendo en 1920 un edificio propio y más de 75 empleados.

Como hemos visto más arriba, The Cowell & Hubbard Co importaba relojes europeos de lujo, pero la confianza del público norteamericano hacia sus marcas relojeras hizo que la joyería de Cleveland llegase a un acuerdo comercial con Illinois para que le suministrase relojes. Sabían, como buenos conocedores del mercado interno, que estos productos eran una garantía de éxito. Y aquí nos encontramos con otra sorpresa referente a nuestro protagonista. Si nos atenemos al estudio del Sr. Carroll citado más arriba, vemos que de mi reloj solo se fabricaron 70 unidades circa 1916.

An Estimate of 70 Illinois Watch Co. models were made for The Cowell & Hubbard Co. and have burnished set jewels on the bridges, the pillar plates are not recessed and a stretch Cowell & Hubbard dials are fitted and require a larger case. Similar watches for this company were made in grades 404, 405 and 406.

Efectivamente, desconozco por qué Illinois fabricó estos relojes con los rubíes insertados en la placas mediante la técnica del bruñido, pero si que se ha convertido en un elemento diferenciador del calibre y que ha servido para datarlo y realizar el estudio. Está configuración de los rubíes en los puentes está considerada por algunos aficionados como uno de los acabados de más calidad que se pueden encontrar, cosa que me hace sospechar que fuese un encargo de la propia joyería. No he podido encontrar ningún catálogo de venta de la época, pero algunas informaciones señalan que el precio del reloj era bastante elevado para la época, más que cualquier reloj fabricado por Illinois para su segmento ferroviario.

The Cowell & Hubbard Co. cerró definitivamente sus puertas en 1981 para transformarse en un prestigioso restaurante del afamado Chef Zack Bruell. Quién sabe si algún avatar del destino me conducirá algún día al restaurante, pero os aseguro que llevaré conmigo este bello reloj e intentaré recrear, aunque solo sea con mi imaginación, esta época dorada que desapareció llevándose consigo a la propia Illinois Watch Co..

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3 comentarios sobre «Illinois grade 409 “The Cowell & Hubbard”»

  1. Excelente artículo Miquel , muy instuctivo e interesante
    👏👏👏👏

  2. Muy buen artículo Miquel. De paso he mirado la carta del restaurante que ocupa el antiguo edificio de la joyería.
    No tiene mala pinta y precios razonables, así que me apunto a acompañarte….(

    PD. quien pudiera viajar. Y el vino mejor lo traemos nosotros.

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