Vostok Amphibia Type 350 Primera Generación

@therussianwatchcorner

Me atrevería a afirmar que en el mundo de los aficionados a la relojería en general, no hay nadie que no conozca el Vostok Amphibia. Este último, con sus más de 50 años de vida, se ha convertido en el máximo exponente de la relojería ruso-soviética. A lo largo de mis años de afición y coleccionismo de relojes he podido escuchar multitud de epítetos sobre el Vostok Amphibia, desde que es un reloj rudo, básico, con acabados toscos… ¿Pero, y si os digo que, en diseño y funcionalidad, estaba mejor construido que su coetáneo y afamado “Blancpain Fifty Fathoms”? En efecto, nuestro protagonista nació con unas características técnicas y un diseño tan bien logrado que hoy en día se sigue fabricando exactamente igual. Vamos a ver ahora como eran los primeros “Amphibia”, que se denominaron Type 350.

Corrían los años 60, cuando la armada soviética encargó la producción de un reloj sumergible a la fábrica de Chistopol, renombrada Vostok, que fuese cómodo, práctico, resistente y adecuado tanto para su uso en tierra como para su uso subacuático.

En aquel tiempo, el único reloj de dotación de la armada y que hacían servir sus buzos era el impresionante Vodolaz 191, que ya examinamos en un artículo anterior.

Sin embargo, el Vodolaz se estaba quedando obsoleto frente a las nuevas generaciones de relojes sumergibles que aparecieron en occidente y que estaban sustituyendo a la generación de relojes que combatió en la 2ª Guerra Mundial. En las imágenes de abajo, podemos apreciar algunos de los más representativos de la época.

Como hemos visto anteriormente, el encargo de fabricar este reloj recayó en manos de la fábrica Vostok que ya manufacturaba relojes para el ejército soviético que denominaron como “Komandirskie”. Aquí hago un inciso para indicar una cuestión que me he preguntado muchas veces. ¿Son los “Amphibia” un “upgrade” de los primeros “Komandirskie”? He intentado investigar sobre esta línea, pero no he podido encontrar nada al respecto. Sin embargo, no se pueden negar sus similitudes estéticas y constructivas.

Los encargados de diseñar los primeros Amphibia fueron los ingenieros Mikhail Fedorovich Novikov y Vera Feodorovna Belova. Hay un documento imprescindible donde narran todas sus vicisitudes. Se trata de una entrevista con sus creadores y es posiblemente la mejor fuente de información que tenemos para comprender el nacimiento de los Amphibia1.

El primer punto importante que se desprende de las declaraciones de los ingenieros hace hincapié en que diseñaron el reloj ellos mismos sin adquirir ninguna patente extranjera. Es bien sabido por todos los aficionados que la Unión Soviética desarrolló su industria relojera gracias a la compra de patentes, fábricas y maquinarias a países occidentales como en el caso de Hampden a Estados Unidos o LIP a Francia. En sus propias palabras:

“At that time there was a set of waterproof watches of various designs produced in Switzerland. It would seem that we didn’t have to reinvent the wheel. But we couldn’t repeat the designs as our equipment did not allow to provide the required accuracy. Besides, almost all designs were protected by patents and it was impossible to copy them. The question of the patent acquisition didn’t even arise, as far as I remember, there was no attempt to purchase a patent or a license for use in the USSR. We patented our work, protected it, and didn’t buy “their” patent.”

Así, Mikhail Fedorovich y Vera Feodorovna se centraron en el estudio de diferentes maneras de impermeabilizar un reloj, buscando una solución de bajo coste que fuese efectiva y funcional. De nuevo, en sus propias palabras:

“Our task was not to find a technical solution but to deliver the same effective solution, as good as foreign examples, if possible, a better one, but not via a patent. And therefore we developed our own design which we could manufacture and which didn’t repeat someone else’s. Of course, at the same time, many sealing options were considered, we rated them by the efficiency of sealing and their cost.”

Analizando el resultado final del diseño del Type 350, se puede inferir que nuestros ingenieros se basaron en el efectivo principio de hermeticidad dinámica, es decir, que cuanta más presión soporta el reloj más hermético se vuelve. No significa que a presión cero no sea impermeable, sino que, a más profundidad, más bares de presión es capaz de soportar, hasta alcanzar su límite mecánico.

Este principio ya se había utilizado y patentado en relojería por Edwin Piquerez. La marca Blancpain, junto con LIP, años antes de la aparición del primer Amphibia, desarrolló un diver para la marina de guerra francesa, basándose en este principio de hermeticidad dinámica.

¿Es posible que los ingenieros de LIP les diesen algo de “ayuda” a sus colegas soviéticos dada sus buenas relaciones?

En esta imagen, podemos comparar la trasera del Fifty Fathoms con la del Type 350.

En las imágenes inferiores podemos comparar de nuevo el mítico Blancpain con el despiece de un Amphibia Type 350. A simple vista, hay bastantes similitudes entre ambos relojes, pero las diferencias son también innegables como analizaremos más adelante.

Si leemos con atención la entrevista a Mikhail Fedorovich y Vera Feodorovna, vemos que centraron sus esfuerzos en cuatro partes fundamentales y críticas para garantizar la estanqueidad de un reloj, a saber: el cristal, la tapa trasera, la corona y la caja. Guiándome en la entrevista citada y siguiendo las mismas pautas redactadas en este artículo, vamos a ver cómo se las ingeniaron los soviéticos para crear uno de los mejores relojes de buceo que se hayan construido jamás.

El cristal de los Amphibia fue realizado de polimetilmetracrilato (PMMA). Este material plástico es muy flexible, resistente, muy transparente y fácil de pulir. Tuvo multitud de usos en la industria militar como la fabricación de cabinas de aviones, lentes de periscopios de submarinos, etc. Su forma de cúpula no es producto del azar. Este diseño reparte mejor la presión ejercida en su superficie, y unido a la flexibilidad del PMMA, conseguía que este tuviese la capacidad de expandirse hasta 0,5 mm cuando la presión era de 20 kg/cm2 (equivalente a 20 atmósferas), sellando más si cabe la posible entrada de agua en la caja. Es importante detallar que el grueso del cristal del Amphibia se incrementó en un 50% respecto al de los Komandirskies, llegando a un espesor de 3 mm. Las ventajas respecto a los cristales minerales eran evidentes. Éstos, al no ser flexibles, necesitaban un enorme grueso para aguantar tan altas presiones y cuando se rayaban eran casi imposibles de pulir. Huelga decir que su costo de fabricación también era más elevado. La utilización del zafiro en los relojes de buceo es relativamente moderna y también tiene sus inconvenientes.

La tapa trasera consta de dos partes a diferencia de las convencionales roscadas: una que se encaja con dos pestañas en la caja, sobre la junta tórica, y un anillo de presión a rosca que comprime y fija las dos últimas. Este novedoso sistema ya lo encontramos en los primeros Komandirskies como vimos en la foto anteriormente. Respecto a estos últimos, también se incrementa el grueso de los mismos elementos, incluido el de la junta de caucho que también tiene un diámetro y amplitud superior. ¿Pero cómo actúa la presión sobre estos tres elementos?

Si nos fijamos atentamente, lo primero que advertimos es que la superficie de sellado de la junta plana se incrementa notablemente, respecto a las juntas tóricas redondeadas como la del Blancpain. Este incremento ya supone por si mismo una ventaja para conseguir mayor hermeticidad y poder resistir mejor la presión, pues ésta se reparte sobre una superficie mayor a la convencional. A mayor presión la junta de caucho se podía deformar sobre un 30% con respecto a su espesor máximo, y volver a su estadio original sin quedar deformada cuando esta presión se reducía. Esta característica era algo también muy indicado para cuando se buceaba en aguas muy frías. Claro que para esto se tuvo que utilizar un caucho especial, superior al usado al de los Komandirskie, y fabricado para el uso en la carrera espacial, ionizado, totalmente uniforme y ausente de cualquier tipo de porosidad.

La corona es roscada y lleva una junta de caucho en su interior. Su característica más notable es la incorporación de un sistema de embrague entre la tija y la corona. Cuando extraemos la corona, o cuando la introducimos, este embrague supone notar un característico efecto, que parece como si estuviese suelta. Este sistema proporciona una protección adicional a la tija y al movimiento, ya que no debe soportar ningún tipo de presión y así esta primera no se puede deformar o partir (algo que parece improbable, pero que podría suceder con un fuerte golpe a la caja o a la misma corona). Siempre tenemos miedo, o mucho cuidado, de no accionar la corona de un reloj cuando lo llevamos en la muñeca ya que con esta acción podemos doblar la tija. Con este sistema este hecho es prácticamente imposible que ocurra. Esta novedad fue expresamente diseñada para el calibre 2209 que equipaban los primeros Amphibia.

La caja del primer Amphibia es la denominada tipo 350. Es redondeada, y como indica su último número, está construida integralmente en acero inoxidable. Esto era un notable adelanto sobre las cajas cromadas de los Komandirskie, ya que el acero inoxidable es más resistente a la corrosión, tiene más dureza frente a los golpes y es antialérgico. Pero la característica más notable para mi es que tiene las asas móviles. Si nos atenemos a las palabras de sus creadores, éstas son móviles porque no pudieron construir un tipo de caja con asas fijas que aguantaran las pruebas de resistencia a la presión. Es posible, pero yo tengo mis dudas al respecto; me parece muy extraño que, en los años de apogeo de la Unión Soviética, no dispusieran de la maquinaria para fabricar cajas con asas fijas de acero. Pero siendo esto terreno de la suposición, la solución que aplicaron me parece magnífica; ya que las asas móviles permiten un ajuste mucho más cómodo y rápido sobre el traje de buzo. La caja del Type 350 mide 38,5 mm sin contar la corona, y 42,5 mm con ella. Mide 45 mm entre asas y tiene una altura de 12 mm.

Todo este conjunto de ingeniosas soluciones dotaba al Vostok Amphibia convencional (testado para soportar presiones a 200 m de profundidad) de la increíble capacidad de operar hasta los 500 m de profundidad. La caja no se colapsaba hasta los 82 bares de presión, como demuestra este vídeo.

Hay unas cuestiones que pueden parecer muy sencillas, pero que son muy interesantes. ¿Cuándo aparecieron los Amphibia Type 350? ¿Apareció o se desarrolló primero el modelo militar, denominado NVCh-30, con capacidad testada en fábrica para soportar 30 bares de presión?

Vamos a retroceder al testimonio directo de sus creadores.

“Also, military modification NVCh-30 of “Amphibian” was issued. When seamen came to NIICHASPROM with the order for diver watch, they were told that they already produce a similar model in Chistopol. To provide the hermeticity required for 30 atm pressure we had to modify serial “Amphibia”. In NVCh-30 there was a different glass configuration and thicker cover.”

Queda claro pues que el primer modelo que se fabricó fue el 350. Las diferencias entre estos dos modelos son significativas. El NVCh-30 (diseñado para soportar 30 bares de presión) cuenta con asas móviles adaptadas para una correa sin pasadores (lo que se conoce hoy en día como una ZULU). De hecho, las asas móviles de los modelos militares tienen una forma tan característica que este tipo de reloj ha recibido el sobrenombre de “orejudo”. También porta una caja de mayor grosor, un cristal más grueso de doble cúpula y una tapa trasera más gruesa. Esto le confiere una mayor robustez frente a nuestro protagonista. Según mi amigo Matt Brace, que redactó un imprescindible estudio sobre los NVCh-30, la producción se inauguró en 1971 (o al menos esta es la referencia más antigua que se conoce sobre este tipo de relojes). El NVCh-30 se testó en condiciones extremas:

“The main part of tests was carried out in NIICHASPROM, and the component acceptance test was passed during maneuvers of the fleet in the North Sea. By the way, there was a rehearsal of something similar to the rescue of Kursk crew. The submarine laid down on the bottom at a depth of 120-130 meters, imitating accident. There were two saving ships, the enormous pontoon crane “Carpaty”, diving bells, decompression cameras, and a crew of divers. The scheme of operation is this: the bell goes down from the ship, it is set on the special attached platform by the boat, it is forced to it by the pressure. People go from the boat into the bell and they are lifted up to the decompression chamber. During that training, we lifted one group of six people. Divers who worked at depth had our watches. Both tests and maneuvers went well.”

¿Pero usaron los militares el Type 350? Es de suponer que sí, ya que a priori fueron ellos los que hicieron o promovieron el encargo de desarrollar un reloj sumergible. En la imagen inferior podemos apreciar un NVCh-30 de segunda generación, así como una ilustración extraída de un manual de buceo de combate, fechado en el 1980.

Pero volvamos a nuestro protagonista. El diseño y desarrollo del Vostok Amphibia Type 350 se completó en 1967. La primera referencia (de primera mano) que he podido encontrar sobre nuestro reloj es de otro manual de buceo fechado el 1969. Este libro recomienda usar el “moderno Amphibia” con una capacidad de inmersión de 200 m.

Las siguientes referencias gráficas han sido extraídas de varios catálogos de 1970, estimo, y de 1972 (el que está en color). En las imágenes podemos observar que el bisel es muy diferente al de mis unidades, ya que está fabricado en aluminio.

El siguiente catálogo conocido donde aparece nuestro reloj ya es de 1976, y ya podemos ver un ejemplar con caracteres latinos, destinado al mercado de exportación. También se aprecia que el bisel es diferente.

Y por último, en la siguiente imagen vemos un catálogo para el mercado polaco, fechado en 1977 y que parece mostrar una aguja segundera de un mayor grosor, aunque no se puede precisar con claridad.

Me gustaría terminar esta exposición con una pequeña reivindicación histórica en pro de este magnífico reloj. El Vostok Amphibia merece, a mi parecer, un lugar de honor entre los relojes de buceo que se desarrollaron en la década de los 60. No voy a entrar a valorar el por qué un ejemplar de Blancpain o Rolex vintage cuesten en el mercado actual más de 1.000 veces lo que cuesta un “modesto” Amphibia Type 350 vintage. Hablamos de un reloj que no ha tenido que cambiar nada de su diseño durante más 50 años para seguir siendo todo un éxito de ventas. Esta faceta es realmente “especial”, y yo considero que su bajo precio, en este caso, representa un atractivo adicional y no un motivo para ignorar lo que es un reloj excepcional.

PD. Quiero citar que el Amphibia Type 350 también fue utilizado por algún cosmonauta soviético. Otro logro más que apuntar, en la dilatada historia de este reloj…

1 El sentido general de la palabra amphibia se utilizó en la Unión Soviética para designar los relojes sumergibles. Tenemos otros ejemplos como el Poljot Amphibia y el Raketa Amphibia.


ENTRADAS RELACIONADAS

6 comentarios sobre «Vostok Amphibia Type 350 Primera Generación»

  1. Gracias por este interesantísimo artículo. Disfruto de los divers en general y este amphibia en particular, lo encuentro extremadamente bello.
    Como bien dices, por muchísimo menos dinero tienes este reloj que como único pero, para algunos, es la marca que lleva en el dial. Si uno es capaz de abstraerse de lo superfluo, se da cuenta del gran reloj que es.

  2. Que pasada de artículo Miquel
    CRI CRI CRI CRI CRI

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.