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Un Año Con El TAG Heuer Monaco Calibre 11

@horology_cr

Hoy me gustaría transmitiros mi experiencia sobre el primer año de uso del TAG Heuer Monaco Calibre 11. Creo que hay marcas que, de una u otra forma, nos empujan en este hermoso hobby de la horología. En mi caso particular, TAG Heuer fue mi delirio durante mucho tiempo. Aunque actualmente tal vez haya bajado en el escalafón de mis favoritas, sigue manteniendo un lugar especial en mi corazón.

Nota del editor:

El autor de este artículo, Adrián Carballo, es administrador del grupo de Facebook Horology CR: Todo Sobre Relojes, situado en Costa Rica.

Esta entrada es una versión editada y ampliada de contenido publicado el 29/07/2022 en Facebook.

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Por el 2006 recuerdo recorrer los pasillos de un centro comercial cercano a mi casa. Siempre era parada obligatoria el escaparate de la ya desaparecida Joyería Armeni. En esa ventana mágica dejaba volar mi imaginación viendo hermosas piezas de la marca TAG Heuer. En aquel entonces mis conocimientos horológicos eran nulos. Sin embargo, me sentía muy atraído por el diseño audaz y llamativo de sus relojes.

También recuerdo que, en son de broma, le comentaba a mi novia (que dicho sea de paso es ahora mi esposa) que uno de esos relojes valía lo mismo que su querido Geo Metro de 1993. De igual forma, le insinué venderlo para poder comprarme uno de esos relojes, aunque lamentablemente nunca accedió a mi petición.

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Fuente:
https://consumerguide.com/used/1990-94-geo-metro/

Después de eso fueron muchas las veces que entré en la tienda, así como en otro distribuidor autorizado de la marca en Costa Rica. Pasaba un buen rato contemplando aquellas piezas que para mí eran totalmente inalcanzables. Recuerdo en especial un Calibre 16 de dial negro, en una caja recubierta con PVD negro. Venía emparejado de manera sobresaliente con una correa de lagarto con costuras rojas. En mi mente no podía haber cosa más perfecta. Me viene a la memoria el preguntar por su precio, eso sí, tras reunir el suficiente valor para hacerlo. Evidentemente la respuesta fue como sentir una bofetada. En aquellos tiempos, la posibilidad de obtener una pieza de este tipo era realmente nula.

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TAG Heuer Carrera Calibre 16.
Fuente: Facebook

Pasaron los años y mi afición no decreció. Pude agregar algunas piezas a la colección, incluso un Rado DiaStar que en aquel momento era la joya en mi corona.

Ya en el año 2017, tuve la oportunidad de visitar una boutique de TAG Heuer en el Aventura Mall de Miami. Evidentemente entré a la tienda y no salí con las manos vacías: varios catálogos y hasta una bolsa de la marca.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

La vendedora fue sumamente amable conmigo. Expliqué que estaba lejos de mis posibilidades adquirir un reloj en ese momento, lo que no impidió que dedicara su tiempo a enseñarme varios relojes, hablarme sobre la marca y finalmente obsequiarme los catálogos que se convirtieron en tesoros para mí.

Esta visita generó un “inception” (como en la película Origen de Christopher Nolan) en mi mente. La semilla estaba sembrada. Había encontrado un nuevo grial y estaba seguro de que lo iba tener en algún momento: el TAG Heuer Carrera Heuer 01 Red Bull Edition.

Y llegó. Fue a principios de julio del 2019, unos pocos meses después de haber creado el grupo HorologyCR y meterme de lleno en esta pasión por la horología. Decidí dejarme llevar y lo compré de un mercante en el mercado gris. En ese momento, aquella pieza representaba todo lo que me gustaba de la afición. Alrededor de un mes después lo pude tener finalmente en mis manos. Era la primera pieza a la que accedí que yo consideraba de “alta gama”. Me sorprendió el brillo de su bisel cerámico, sus indicadores, su dial esqueletizado. En verdad entré en una especie de éxtasis horológico.

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TAG Heuer Carrera Heuer 01 Red Bull Edition.
Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Pero con el paso del tiempo, posiblemente por el conocimiento que uno va adquiriendo y el cambio de gustos, aquel grial se fue convirtiendo en algo que me gustaba, pero que sentía que ya no era para mí. Lamentablemente, sus 45 mm de diámetro eran demasiados para mi muñeca de 17.5 cm de circunferencia. En comparación con otros relojes, lo sentía pesado, demasiado grande para mí. Lo cierto es que según iba aumentando mi colección, había concluido que 40 mm era la medida perfecta para mí.

Más tarde se unirían otros modelos de TAG Heuer a la colección, aunque por lapsos cortos de tiempo. Concluí, inevitablemente, que el único TAG Heuer que me llenaría por completo sólo podía ser el legendario Monaco Calibre 11, el reloj que encarna el espíritu aventurero que representaba la marca Heuer.

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TAG Heuer Monaco Calibre 11.
Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

No voy a entrar en muchos detalles históricos o técnicos sobre el Monaco. Si queréis conocer dichos aspectos, os recomiendo la entrada de la serie Racing Watches de @javierreloj y la detallada reseña del Monaco de @aviation_watch. Son artículos espectaculares que explican en detalle estos elementos.

Mi cacería comenzó en mayo del 2021. Como siempre, visité de manera activa varios sitios en línea, así como el gran bazar de eBay, sólo para darme cuenta de que en ese momento iba a ser difícil adquirir un Calibre 11. La gran mayoría de las ofertas a precios “razonables” era de los modelos “descatalogados” con el Calibre 12 o de los nuevos equipados con el calibre manufactura Heuer 02.

Y es precisamente aquí donde lo subjetivo se impone a la lógica. Desde un punto de vista técnico, el calibre Heuer 02 debería ser la opción válida. Ya sabéis, uno de los mantras en esta afición es que siempre es preferible un calibre manufactura. Pero, mi corazón quería el “Calibre 11”, incluso sabiendo que no iba a obtener aquel mítico calibre usado en los Monaco de antaño, sino una reedición que utiliza un calibre Sellita SW300-1 de base con un módulo cronográfico de Dubois-Depraz. Tal vez no justificaba el valor del reloj, ni mi inversión. Pero para mí, aunque no fuera aquel calibre histórico considerado por muchos como el primer cronógrafo automático, seguía siendo la única opción viable.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Finalmente, después de un par de semanas de búsqueda, logré encontrar un modelo nuevo de un renombrado vendedor del mercado gris, ofrecido con un descuento de aproximadamente el 25% sobre el precio de lista (que en la actualidad es de €6.600 en España). No era un descuento especialmente atractivo, pero lamentablemente en Costa Rica no se podía conseguir en ese momento del distribuidor autorizado, factor que aunado al descuento me llevó a tomar la decisión de adquirirlo.

Gracias a un estimado amigo del grupo que se encontraba de viaje en los EE. UU., en un par de semanas ya pude tener este ansiado grial en mis manos.

Mis primeras reacciones al tenerlo fueron muy positivas. Me asombraron los destellos del cristal y las superficies pulidas de la caja. De igual forma, me encantó el dial con ese tono azul opaco, con los subregistros en blanco y los acentos en rojo en las agujas e indicadores. En mi opinión, es una combinación cromática estupenda.

Aunque no es un reloj tan grande como el Red Bull, definitivamente no es pequeño. Al leer las especificaciones y ver que sus dimensiones son de 39 mm x 39 mm, uno podría pensarlo. Sin embargo, la forma cuadrada junto con la altura de 14,5 mm lo convierten en un reloj que luce bastante grande en la muñeca. Me parece que es un reloj con presencia, vistoso y que no pasa desapercibido.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Cuando agrego una pieza a la colección es una sensación interesante la que me embarga. Imagino que no soy el único al que le pasa. Pero dicha sensación se intensifica al pensar que dicho reloj es uno de los que catalogamos como “grial”. Podría pasar largos períodos de tiempo simple y llanamente contemplándolo, apreciando cada detalle en su diseño y tratando de entender la historia detrás de la pieza. Sin duda, esos momentos de abstracción son de las cosas que más disfruto de esta afición.

Por un corto período de tiempo tuve la suerte de tener los dos “griales” de TAG Heuer en mi colección. Sin embargo, la decisión estaba tomada y el Red Bull debía salir; era necesario para poder compensar económicamente la llegada del Monaco. Lamentablemente, había cumplido su ciclo. Creo que en muchas ocasiones nuestra afición es así: los gustos cambian, o evolucionan. Aunque fue una difícil despedida, había llegado el momento de que el Red Bull alegrara el corazón de un compañero de afición, así como en otro momento había alegrado el mío.

Tengo por norma (algunos lo denominarían un TOC) no usar de manera continua un reloj, incluso si es un grial. Por ello, no puedo mentirles y decirles que desde que llegó el Monaco no me lo he quitado de la muñeca. Dicho esto, sí puedo afirmar que cuando es el turno del Monaco en el sistema de rotación que uso para mis relojes, siento una alegría muy especial. Incluso en algunas ocasiones he hecho trampa, adelantando su posición en la rotación programada. Espero que mis otros relojes no se resientan…

Me ha acompañado en días especiales y he disfrutado mucho de personalizarlo con diferentes correas. Incluso ha sido víctima de combinaciones que han generado comentarios no necesariamente positivos. Pero al final es como todo en la vida, no hay que tomárselo demasiado en serio.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Si tuviera que mencionar aspectos negativos, citaría dos cosas. En primer lugar, la corona a la izquierda puede resultar algo incómoda en algunos momentos, incluso dejando marcas en la muñeca. En segundo lugar, el cierre desplegable de la correa, aunque visualmente atractivo, no es la mejor solución funcional. Tienden a estrangular la correa, lo que reduce sustancialmente el tiempo de vida útil de la misma.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Yo adoro mi Monaco, pero también acepto que no es un reloj para todos. Comprendo perfectamente a aquellos que no sienten atracción por él. Sin embargo, en mi caso en particular, me parece un reloj irreverente, divertido y adelantado a su época. Aunque fracasó comercialmente en su momento, dejó huella y ha sabido abrirse camino en el mundo de la horología.

Muchas veces tratamos de crear nuestras colecciones en base a cuestiones técnicas: que si el calibre, que si la caja, que si el pulido, que si los materiales… Y peor aún, a veces nos dejamos llevar por las tendencias o el mercadeo, dejando de lado lo que en mi humilde opinión debería ser el argumento de mayor peso: nuestros relojes deben llenarnos y divertirnos, para que podamos disfrutar de ellos en uso. Esta es la clave. En mi caso, el Monaco cumple por completo con mis expectativas. Cuando lo uso, me siento como Michael Delaney a bordo de su Porsche recorriendo Le Mans.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

5 comentarios en «Un Año Con El TAG Heuer Monaco Calibre 11»

  1. Buena presentación, la verdad es que el Monaco es un reloj muy original, llamativo y vistoso, por eso no es apto para todo el mundo. Personalmente me encanta, es de los pocos cronógrafos que no me importaría tener y lucir.

    En cuanto a la marca, creo que es injustamente “odiada” por buena parte del mundillo de los “aficionados”. Es cierto que usa movimientos Sellita básicos en sus relojes de tres agujas y que sus precios pueden resultar un poco altos para esos movimientos y lo que ofrece, pero la calidad general, el nivel de acabados y el detalle de sus relojes son muy buenos. También se le achaca un marketing excesivo y muy enfocado a la “moda” o a personajes “de moda”, pero al final eso lo hacen todas las marcas, cada marca se enfoca donde le parece. Otro argumento que se esgrime en contra de la marca es que desde que fue adquirida por TAG “ya no es lo que era” y que la marca se devaluó en los años ’80 cuando sacó la colección Formula 1 (relojes de plástico y de cuarzo). Pero pienso que fue precisamente eso lo que salvó a la marca de la desaparición y lo que permitió que hoy en día sea una de las marcas más conocidas del sector, fuera del mundillo de los aficionados.

    En mi caso, desde enero disfruto de un Carrera tres agujas (un reloj supuestamente para “no-aficionados”), con su inefable calibre Sellita SW200, y estoy encantado, me ha hecho cambiar la perspectiva sobre la marca (yo también la denostaba tiempo atrás). Así que nada, enhorabuena por ese Monaco.

  2. Tremendo articulo.

    A mis 30 años, compre un Tag 01 con fondo gris (No skeleton) hace un par de años y aún me ilusiona mucho utilizarlo.
    Al igual que a usted, me ilusionaba mirar los escaparates de la joyería Torrico en Salamanca, fijándome siempre en los calibre 16.

    Ha sido un placer leerle.

    Un saludo.

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