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Jules Jürgensen Pocket Watch Nº 14194

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En una entrada anterior reseñanos un reloj atribuido a Alphonse Matile, donde pudimos ver las características de un ébauche suizo del tipo “Ponts Arrondes” conocido como “calibre Jürgensen”. Hoy vamos a ver un reloj fabricado por un miembro de la familia de relojeros Jürgensen, que con sus creaciones elevaron a la relojería danesa y suiza a cotas que antes nunca habían alcanzado. Se trata de una creación de Jules Frederick Urban Jürgensen.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

La Dinastía De Los Jürgensen

Pero ¿quiénes eran los Jürgensen? Vamos a conocerlos de manera concisa.

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Fuente: Dominio público.

En el año 1759, un joven Jörgen Jörgensen, de tan solo 14 años de edad, se convierte en aprendiz del afamado relojero danés Johan Jacob Lincke. Despues de trabajar y cumplir su aprendizaje durante siete años, Jörgensen viaja por Alemania y Suiza adquiriendo nuevos conocimientos y finalmente se instala en Le Locle. Allí es contratado por Jacques-Frédéric Houriet, de quien se dice que se convertirá en el mejor fabricante de cronómetros de toda la región helvética. Al cabo de unos años de trabajo con Houriet y con las habilidades necesarias para abrir su propio negocio con éxito, Jörgensen regresa a su Copenhague natal donde se asocia con Isaac Larpent para crear en 1773 la sociedad “Larpent & Jürgensen”. Nótese que Jörgensen a su regreso cambió su nombre y su apellido por Jüles Jürgensen. En las siguientes imágenes podemos apreciar uno de sus trabajos.

Jürgensen obtuvo el éxito esperado, siendo nombrado relojero de la corte danesa y la sociedad no se disolvería hasta su fallecimiento en 1811.

Su primer y talentoso hijo, Urban Jürgensen (1776 – 1830), es considerado quizás como el mejor relojero de la estirpe y siguió los pasos de su padre. Urban Jürgensen fue enviado a le Locle para emplearse con Horiet tal como anteriormente había hecho su padre. Al cabo de un tiempo y gracias a las excelentes recomendaciones que recibió pudo ejercer de aprendiz durante un año con los maestros relojeros Abraham Louis Breguet y Ferdinand Berthoud. Pero no terminó aquí el periplo de Urban, ya que después viajó a Londres para ponerse a las órdenes de John Arnold durante seis meses, durante los cuales perfeccionó su técnica de manufacturación de cronómetros marinos.

Después de pasar un tiempo en Le Locle, donde se casó con una hija de Horiet, regreso a Dinamarca en 1801 para trabajar con su padre. Urban, pronto destacó por sus habilidades a la hora de construir cronómetros marinos, recibiendo numerosos encargos de la Armada Real danesa, siendo nombrado exprofeso para ello por el rey Federico VI. Experimentó sobre numerosos tipos de escape, ingresó en la Academia de las Ciencias danesa e incluso fue nombrado en 1824 “Caballero de la Orden de Dannebrog”. Su libro “Principes généraux de l’exacte mesure du temps par les horloges” sigue siendo a día de hoy toda una referencia sobre el estudio de la relojería.

Desafortunadamente, su prematura muerte a la edad de 54 años en 1830 nos dejó un corto legado de 751 relojes. En la siguiente presentación podemos admirar alguna de sus creaciones.

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Fuente:
https://www.timeandwatches.com/p/urban-jurgensen-history-of-talent.html

Los dos hijos de Urban, Louis Urban Jürgensen (1800-1867) y Jules Frederik Jürgensen (1808-1877), aprendieron el oficio de su padre y tras haber desarrollado habilidades relojeras igualmente excepcionales, continuaron con el negocio familiar. Mientras que Louis Urban dirigió la empresa en Copenhague, Jules Frederick se trasladó a le Locle donde abrió una fábrica y desde allí expandió la firma (Jules Jürgensen Copenhagen) a mercados tan importantes como el norteamericano.

Los relojes de Jules Frederick pronto obtuvieron el reconocimiento internacional, ganando premios como la medalla de oro de la exposición industrial de Copenhague del 1852.

Louis Urban tampoco se quedó atrás, ganando medallas por sus cronómetros marinos en la gran exposición de Londres del 1851, de la que ya tuvimos ocasión de hablar en esta entrada. En la siguiente presentación podemos apreciar un magnífico ejemplo de reloj cronómetro con escape de retén, atribuido a Jules Frederick Jürgensen.

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Fuente:
https://www.abellwatchmakers.com/jules-jurgensen-pivot-detent-pocket-chronometer.html

Una de las patentes más curiosas que desarrolló Jules Frederick Jürgensen (fechada en 1867) consistía en un nuevo método para ajustar la hora mediante la corona y el uso de la anilla del colgante. Deslizando la anilla hacia adelante o atrás (según la configuración del reloj) la corona quedaba desbloqueada para ajustar la hora.

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Fuente:
https://patents.google.com/patent/US61207

El Calibre Jürgensen

Pero, quizás lo más significativo que realizó Jules Frederick, sirviendo como “signo de identidad” a lo largo del tiempo para reconocer sus relojes, es el diseño de un calibre con “puentes redondeados” a los que aludíamos al principio de nuestra narración y que incluso adoptó posteriormente el nombre de “calibre Jürgensen”.

Una buena muestra de ello es el reloj protagonista de nuestra entrada. Veámoslo.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

¿Pero fue realmente Jules Frederick Jürgensen quien diseñó este tipo de calibre tan característico?

La primera denominación que recibió esta tipología de calibre es la de “ponts arrondis” o “ponts ronds”. Estos nombres vienen dados por la terminación redondeada de sus puentes. Hasta la fecha, no se conoce un calibre de este tipo firmado por Jules Frederick anterior a 1850. Quizás con una imagen podamos ver esto más claro. Si nos fijamos con atención, podemos observar que todos los puentes están “redondeados” en sus extremos.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/alphonse-matile-pocket-watch/

Al no haber ningún registro escrito (ni planos o patente del mismo) es muy difícil establecer la veracidad de la atribución de su diseño a Jürgensen. La cosa se complica si además le sumamos el factor de cómo se producían los relojes en aquella época en Suiza. Ya hemos hablado alguna vez del método de “L’établissage“, que era prácticamente artesanal. Este método consistía en que un técnico relojero o “établisseur” encargaba la fabricación de los componentes de un reloj a diversos artesanos de la ciudad. El relojero revisaba y examinaba sus encargos, para luego modificarlos a su gusto, ensamblarlos en su taller y finalmente ajustar los relojes antes de su venta.

El mismo Jürgensen utilizó este calibre base para presentarlo con diferentes complicaciones, como este reloj con tourbillon.

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Fuente:
https://catalog.antiquorum.swiss/en/lots/jules-jurgensen-lot-299-224

Este método de presentar calibres de diferente grado y nivel a partir de una misma base, adoptaría el nombre de “ébauche“ y son muchos los relojes que podemos encontrar con esta forma base, firmados y acabados (en diferentes niveles de calidad) por multitud de relojeros y firmas de la época.

Pero veamos lo que dice la crítica exegética.

Según Hartmut Zanke, el “calibre Jürgensen” debería haber sido llamado el “calibre Audemars”. Según afirma este autor en su libro, fue Louis-Benjamin Audemars quien diseñó el movimiento. También afirma que Audemars usó este ébauche entre 1840 y 1870. Dicho esto, todavía no se ha visto un solo movimiento del tipo “calibre Jürgensen” con la firma de Audemars.

Según la magnífica biografía dedicada a la familia Jürgensen de John Knudsen, los primeros movimientos “calibre Jürgensen” fueron realizados por Louis Audemars en cooperación con Piguet Frères en base a un diseño de Jules Jürgensen. Sin embargo, otras fuentes indican distintos nombres de los fabricantes de ébauches para el calibre “ponts ronds”, basándose en los propios registros de los établisseurs e incluyen a Piguet Frères, Aubert Frères, alguien llamado SLC, Reinbold, Louis Ami Capt y otros. Como hemos citado anteriormente, la falta de patentes (no se estableció la oficina en Suiza hasta 1888) y este método de producción que utilizaron los suizos, hacen muy complicado afirmar que fuese Jules Frederick el autor intelectual de este calibre, aunque no es una suposición imposible.

Volvamos a nuestro protagonista para señalar algunos de sus aspectos técnicos.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Si centramos la atención en el conjunto del escape y del volante, vemos que este último posee un gran diámetro (cosa que le permitía mantener una gran amplitud). Este inusual tamaño, viene dado a que Jürgensen utilizó una ancora contrapesada extremadamente larga, atribuyéndosele también la invención del mismo. Huelga decir que la disposición de los puentes se adapta perfectamente a ello. ¿Realizó Jürgensen estas filigranas técnicas en base al ébauche o fue su propio diseño del calibre lo que le permitió realizarlas?

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Fuente:
https://www.thenakedwatchmaker.space/glossary-escapements

Diversos artículos de prensa relojera ya más tardíos (1883) citan estas características técnicas y denominan expresamente el calibre con el nombre de “calibre Jürgensen”, es decir, como algo particularmente singular de nuestro relojero. John Knudsen, afirma que Jürgensen lo autodefinía como “patent lever watch”, pero desafortunadamente y tal como comentábamos anteriormente, carecemos de esas patentes. Sea como fuese, este calibre se ha convertido con el tiempo en una seña de identidad de Jürgensen.

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Fuente:
https://horlogerie-suisse.com/

Una de las cosas que me llamó poderosamente la atención de este calibre es su excelente nivel de acabados. Desde las sutiles “Cotés de Géneve” que se adivinan como sombras en los puentes y siguen una orientación dedicada en cada uno de ellos, hasta la exquisita y perfecta mecanización de sus piezas. Y otros detalles, como el tren de rodaje de oro, los chatones (del mismo material) atornillados, etc. En base al trabajo de Knudsen y por el número de serie (14194) del reloj, podemos fecharlo en el periodo 1876-1877 (está documentado que en este periodo la firma fabricaba 300 relojes al año). La fecha es justo antes del fallecimiento de Jules Frederick Jürgensen, habiéndose retirado unos pocos años atrás para dejar la empresa a cargo de su hijo Jules Frederick Urban Jürgensen (1837-1894). Por ello, podemos otorgar la autoría de nuestro reloj a este último.

Jules Frederick Urban Jürgensen fue nombrado caballero de la Legión de Honor el 17 de marzo de 1884 por el mérito de sus relojes, siguiendo escrupulosamente la estela de su padre. Fue también un hombre políticamente activo en Le Locle, ostentando varios cargos públicos. En su haber se debe el aumento de la producción y expansión de la compañía.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Como podemos apreciar en la imagen inferior, la caja es del tipo “box-hinged” y no tiene marca del fabricante, aunque lleva la inscripción “warranted coin silver”, lo que le otorga a priori un origen estadounidense o canadiense. Este tipo de cajas se pusieron de moda en 1880, pero tengo que reconocer que es la primera que veo configurada con un sistema de ajuste de hora “pin lever set”, algo nada común en el mercado norteamericano de cajas para relojes de bolsillo.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Aunque la caja sea de la misma época que el reloj, evidentemente no es la original. Esto lo podemos afirmar porque los relojes de Jürgensen sólo se vendían en cajas de oro y a precios muy elevados (unos $10000 en términos corrientes) como podemos apreciar en esta publicidad (circa 1910).

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Fuente
https://www.safonagastrocrono.club/agassiz-pocket-watch/

Para finalizar esta entrada, me gustaría añadir a título personal que sumar un reloj de la familia Jürgensen a mi modesta colección de relojes de bolsillo ha resultado algo muy especial y casi “telúrico” sobre mi limitado conocimiento de la horología helvética, abriéndome nuevos horizontes.

Sólo espero que este artículo sirva para ayudar a salvaguardar la memoria y divulgar el gran trabajo de esta gran estirpe de magníficos relojeros a los nuevos aficionados a la historia de la relojería.

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Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

4 comentarios en «Jules Jürgensen Pocket Watch Nº 14194»

  1. Como siempre magnífico artículo documentado. Me ha llamado la atención que aunque murió joven sólo hiciera 751 relojes en toda su vida. Esto da una idea de las horas que invertían en cada reloj el equipo de artesanos.
    También nos dice lo difícil que es encontrar uno y además que funcione.
    Felicidades por la pieza.

    1. Muchas gracias Javier. Es difícil de entender desde nuestro punto de vista actual, pero los relojes de Urban Jürgensen, a parte de ser excepcionales a nivel tecnológico, reportan un trabajo manual muy importante. Uno de los últimos que se vendió alcanzó en subasta el millón de dólares. El reloj que presento ya es de su nieto (4 generación) que realizaba unos 300 relojes al año.

  2. Wow! What a rich history of the family lineage and the brand along with accomplishments. These are some exquisite pockets watches.
    From time to time I see the name Jules Jürgensen on what looks to be relative inexpensive watches piled in a thrift store bulk box. I assumed it was just an off brand. I never knew the history behind the name. Are they still producing any watches? I know I’ve seen more modern pieces but may not even been the same brand anymore. Very interesting story. Thanks for sharing!!!

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