Arnold & Dent Duplex Pocket Watch

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La Aventura Del Beagle

El 27 de diciembre de 1831, el HMS Beagle zarpó del puerto de Plymouth con el objetivo de realizar un levantamiento hidrográfico de las costas más meridionales de América del Sur. Para realizar este levantamiento, el capitán FitzRoy debía realizar anotaciones precisas referentes a determinar la longitud en diferentes zonas previstas de su ruta. Estas anotaciones que establecían con exactitud nuevas longitudes entre meridianos, estaban destinadas a la realización de nuevas cartografías que facilitasen la navegación comercial y marítima del Imperio con los puertos del nuevo continente.

HMS Beagle.
Fuente: Dominio público.

Durante los cinco años que duró el viaje, el Beagle circunnavegó la totalidad del globo terráqueo llevando a bordo a un invitado muy especial: Charles Darwin.

Fuente: http://www.datadeluge.com/2018/12/charles-darwins-voyage-on-beagle.html

Efectivamente, FitzRoy, sabedor de la dificultad y la soledad que puede sentir un capitán de navío durante una expedición tan larga, invitó al joven naturalista para que tomase notas y recogiese muestras para así poder departir sobre los nuevos descubrimientos científicos que se realizasen y compartir opiniones. Fruto de estas anotaciones, un Darwin ya más maduro publicó en 1859 “El Origen de las Especies“. Con este polémico estudio, Darwin sentó las bases de la biología evolutiva tan vigente hoy en día.

Charles Darwin.
Fuente: Dominio público.

Si bien la historia ha condenado al olvido popular el gran trabajo del capitán FitzRoy debido a tan ilustre invitado, no debemos desdeñar que con sus anotaciones logró crear una verdadera cadena de distancias de longitud muy exactas que daba por primera vez la vuelta al mundo. Así, la suma de las diferencias en el mediodía local de cada lugar donde hizo sus anotaciones debería haber dado 24 horas, ya que el Beagle completó una circunnavegación del globo, tal como vimos anteriormente.

La diferencia total fue de sólo 33 segundos, o lo que es lo mismo, 8,25 millas náuticas (unos 15 km). Este importantísimo logro fue posible gracias a que a bordo del Beagle se embarcaron (como parte de la instrumentación) un total de 22 cronómetros marinos. Estos cronómetros se colocaron en un habitáculo situado posiblemente lo más bajo y cercano del centro de gravedad del barco. Los cronómetros iban protegidos en cajas de madera con cardanes y a su vez acolchados con paja y serrín para evitar que cambiasen su posición debido al movimiento del barco. A esta cabina solo podía acceder el capitán o la persona encargada de su mantenimiento y darles cuerda. FitzRoy contrató para este cometido, pagándolo de su propio bolsillo, a George James Stebbing, fabricante de instrumentos de precisión. En la bitácora de nuestro capitán podemos observar la lista completa de estos cronómetros.

Fuente: https://archive.org/details/narrativeofsurve02voya/page/324/mode/2up?view=theater

Si nos fijamos con atención en la lista, podemos ver que tres de los cronómetros fueron realizados por la firma Arnold & Dent. Uno era propiedad de la firma, cedido para la expedición (con el Nº. 661) y los dos restantes propiedad de FitzRoy (Nº. 633 y Nº. 261). Es curioso también que los tres tuviesen la misma calificación de “Rather Good” (o “bastante bueno”). Como ya habréis podido adivinar, nuestro protagonista de hoy también fue manufacturado por esta interesante firma.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Arnold & Dent

“Arnold & Dent” nace de la asociación corporativa entre dos de los relojeros más notables de su época (1830) en Londres. John Roger Arnold (hijo del insigne John Arnold) había sido aprendiz con su padre durante los años 1783-1790. En 1784, Arnold empieza a firmar los primeros relojes que completa con su hijo como “Arnold & Son”.

Retrato de la familia Arnold, donde podemos apreciar a John Arnold (padre) con un cronómetro en sus manos.
Fuente: https://collection.sciencemuseumgroup.org.uk/objects/co65440/portrait-oil-painting-of-john-arnold-and-family-1783-1787-oil-painting-portrait

Desde1792 hasta 1794, John Roger Arnold completa sus estudios con Abraham Louis-Breguet gracias a la buena relación que este mantenía con su padre. El hijo de Breguet, Louise Antoine, haría lo mismo durante este periodo de tiempo, siendo pupilo de John Arnold. En 1796, John Roger Arnold adquiere su libertad como maestro relojero y continúa trabajando con su padre, perfeccionando la producción de cronómetros marinos y de bolsillo, así como la realización de relojes de bolsillo “corrientes”. Siguen firmando sus trabajos como “Arnold & Son”. Las siguientes imágenes dan una buena muestra del trabajo que realizaron padre e hijo.

Tras el fallecimiento de su padre en 1799, John Roger Arnold se hace cargo del negocio familiar. En su honor, Breguet monta su primer tourbillon sobre la base de un reloj de Arnold, que posiblemente le entregase su hijo durante su aprendizaje en París. En una placa instalada en la base del equilibrio, Breguet realizó una inscripción que reza: “1er REGULATEUR A TOURBILLON DE BREGUET RÉUNI A UN DES PREMIERS OUVRAGES D’ARNOLD. HOMMAGE DE BREGUET, A LA MÉMOIRE RÉVÉRÉE D’ARNOLD, OFFERT A SON FILS AN 1808”. Actualmente, este reloj se encuentra en el Museo Británico.

Fuente: https://www.britishmuseum.org/collection/object/H_1958-1201-1848

Así, en 1830, Arnold le ofrece a un joven, pero excelente relojero, Edward John Dent, asociarse a su negocio, muy posiblemente por la fatiga resultante de tantos años de trabajo continuado. Dent acaba de ganar el primer premio de cronometría del Observatorio Real, con un cronómetro de propia factura que arrojó el espectacular resultado de 0,54 segundos de desviación media al año. Dent, que ya tenía su propia marca desde los 14 años, acepta la propuesta de Arnold y así nace la sociedad “Arnold & Dent”. La incorporación de Dent, supone un revulsivo para el negocio; se aplican mejoras muy significativas en la creación de nuevos relojes, se experimenta con escapes y nuevos materiales y se avanza notablemente en la búsqueda de la exactitud en la cronometría, aportando soluciones técnicas a los problemas originados por el magnetismo o las variaciones de temperatura por los cuales se veían afectados los relojes. Pronto sus creaciones empiezan a adquirir mucha notoriedad, haciéndose incluso eco el “Nautical Magazine” ya en 1832.

Nº. 4855

Como es de suponer, “Arnold & Dent” no sólo fabricó cronómetros marinos o de bolsillo, sino que realizó todo tipo de relojes de bolsillo. Se calcula que de aproximadamente 1.500 relojes de bolsillo que fabricó la sociedad durante los 10 años que duró, 500 de ellos fueron cronómetros de bolsillo. En este caso se trata de un reloj de bolsillo con escape dúplex (algo inusual dentro de la producción de la firma).

Pasemos a ver a nuestro protagonista.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Podemos observar que el dial (con una ligera restauración a las 12 h) viene firmado y con el Nº. de serie 4855 impreso. En su movimiento, encontramos la misma firma y el mismo número.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Pero si algo hay que destacar de este movimiento, es la incorporación de un volante contrapesado (con los tornillos de platino) y ajustado a temperatura como indica su corte. Este tipo de volantes, que por aquella época solo se equipaban en los cronómetros de bolsillo, indican el aprecio que tenían los fabricantes punteros hacia el escape del tipo dúplex, como buenos cronometradores, si bien es cierto que por su naturaleza eran bastante delicados.

Un buen ejemplo de ello lo podemos ver en este otro ejemplar fabricado por John Roger Arnold, circa 1810. Fue utilizado un siglo más tarde por el Observatorio Real de Greenwich para supuestos fines militares.

El reloj lleva unas magníficas y bien conservadas agujas de oro estilo Breguet. “Arnold & Dent” fabricó algunos de sus relojes siguiendo la estética de Breguet en sus diales y agujas, quizás como homenaje a su amistad con Arnold.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Escape Dúplex

El denominado escape dúplex fue patentado por Thomas Tyrer en 1782, si bien es cierto que lo inventó Robert Hooke alrededor de 1700, siendo mejorado por Jean Baptiste Dutertre y Pierre Le Roy posteriormente. Al igual que el escape de cilindro, el dúplex es un escape de retención e impulso.

En los primeros ejemplos conocidos, el dúplex necesitaba de dos ruedas de escape (no se conocen ejemplos ingleses), pero enseguida se adoptó una sola rueda (A en la siguiente imagen) que contenía los dientes de bloqueo y los de impulso a la vez. Así, los dientes de bloqueo (B) se proyectan desde el lado de la rueda y los dientes de impulso cortos (C) sobresalen axialmente desde la parte superior.

Fuente: Dominio público.

El ciclo comienza con un diente de bloqueo que descansa contra el disco de rubí. A medida que el volante gira en sentido antihorario a través de su posición central, la muesca en el disco de rubí (E) libera el diente. A medida que gira la rueda de escape, la paleta (D) está en la posición correcta para recibir un empujón de un diente de impulso. Luego, el siguiente diente de bloqueo cae sobre el rodillo de rubí y permanece allí mientras el volante completa su ciclo y gira hacia atrás en el sentido de las agujas del reloj y el proceso se repite. Durante la oscilación, el diente de impulso vuelve a caer momentáneamente en la muesca del rodillo rubí, pero no se suelta. Al resultar la fricción mínima (prácticamente es paralela al impulso) casi no necesita lubricación.

Quizás con un vídeo se vea de manera más gráfica su funcionamiento.

El escape de dúplex mejoraba el rendimiento en materia de exactitud en referencia al de cilindro, sin embargo era bastante delicado y sensible frente a movimientos bruscos y sucumbió ante el novedoso escape de palanca, más fiable y sencillo de construir. Por norma general, son pocos los movimientos que nos han llegado con el disco de rubí intacto, lo que en un principio generó una confusión entre los historiadores ya que muchos de ellos habían sido sustituidos por discos de acero. Pero ahora se sabe que en esta época todos los escapes dúplex ingleses se fabricaron originalmente con discos de rubí. Afortunadamente nuestro protagonista mantiene el suyo intacto.

La Caja

Como siempre, la caja siempre nos sirve para situar en un momento del tiempo a nuestro reloj. En este caso, lleva los sellos de Londres de 1835 y la marca de su fabricante, Joseph Dewin, afincado en el 17 Red Lion Street, Clerkenwell, London. La letra “T” pertenece al fabricante de las bisagras y ensamblador de la caja. Encontramos también grabado el Nº de serie del reloj. Hay también una infinidad de números y literatura garabateada, pertenecientes posiblemente a relojeros que le dieron un servicio o reparación en algún momento de su existencia.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/
Fuente: https://www.cogsandpieces.com/pocket-watch-1670-arnold-dent/

Como hemos anotado anteriormente, “Arnold & Dent” siguió innovando en el desarrollo de sus relojes. Buenos ejemplos fueron incorporar la patente de accionamiento de carga sin llave de Thomas Prest (que anteriormente había trabajado con Arnold) o la de crear volantes y espirales de cristal (pensad en el actual uso del silicio) para mejorar su rendimiento cronométrico.

Espiral de cristal y conjunto de espiral y volante de cristal incorporados a un cronómetro.
Fuente: Antiquarian Horology Volume 39, No. 2 (June 2018), pp. 225–243

Conclusión

Como hemos visto a lo largo de esta entrada, los relojes de “Arnold & Dent” tuvieron un notable éxito y esta sociedad pasaría a los anales de la historia de la relojería. Sin embargo, la firma se disolvió en 1840 debido a las posibles desavenencias de Dent con Arnold, ya que el primero deseaba firmemente experimentar y convertirse en el mejor fabricante de cronómetros, desatendiendo así, quizás el negocio. John Roger Arnold, falleció al cabo de tres años (en 1843) de disolverse la sociedad. Todo su material fue adquirido por Charles Frodsham, así como su establecimiento londinense ubicado en 84 Strand. Dent siguió con su nombre su exitosa carrera, convirtiéndose en uno de los relojeros más eminentes de todo el Imperio, llegando a formar parte de la comisión para diseñar y construir el reloj de la Torre del Palacio de Westmister, más conocido como Big Ben. Proyecto que no llegó a ver realizado, ya que falleció el 1853.

Agradecimiento
Quisiera agradecer la buena disposición y trabajo de Pete, propietario y gerente de Cogs and Pieces, que me han permitido adquirir este magnífico reloj.

4 comentarios en «Arnold & Dent Duplex Pocket Watch»

  1. Menuda adquisición Miquel!!!!
    Lo que mas me gusta de estos artículos de relojes antiguos es también conocer la historia que los rodea lo que los hace más interesantes. Es increíble la precisión de los relojes de esos tiempos con las limitaciones tecnológicas que tenían comparado con hoy en día.

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