Saltar al contenido

Adiós Tudor Black Bay 58 Silver 925

@horology_cr

Hay relojes que nos llegan por los azares del destino. No andamos buscándolos, pero la oportunidad parece tan atractiva que tenemos que aprovecharla. Sin embargo, creo que en la mayoría de estos casos, estas piezas pueden salir igual de fácil como llegan. Mi Tudor Black Bay 58 Silver 925 puede ser un perfecto ejemplo de ello.

Nota del editor:

El autor de este artículo, Adrián Carballo, es administrador del grupo de Facebook Horology CR: Todo Sobre Relojes, situado en Costa Rica.

Esta entrada es una versión editada y ampliada de contenido publicado el 08/09/2022 en Facebook.

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Mi historia de hoy presenta un ejemplo de adquisición de este tipo.

Hace aproximadamente seis meses se incorporó a mi colección un segundo reloj de la marca Tudor (el primero, un 1926, ya tuve ocasión de reseñarlo en este mismo sitio web). Aunque entre mis mantras de coleccionista está el tratar de evitar (con algunas excepciones) relojes de la misma marca, llegó una buena oportunidad de obtener este lindo Tudor Black Bay 58 925 (Ref. M79010SG-0001), tratándose de la versión presentada en una caja de plata 925 que la marca lanzó en el certamen Watches and Wonders del 2021.

blank
Fuente:
https://www.tudorwatch.com/es/pressroom/products/black-bay-fifty-eight

Creo que todos los entusiastas conocemos mucho acerca de Tudor, una marca que en la actualidad goza de mucha aceptación entre los aficionados, en gran medida por el éxito de su colección Black Bay. En términos generales, esta amplia línea de relojes ofrece divers de inspiración vintage con una gran calidad. Su éxito ha sido tal que se ha ido ampliando constantemente y muchos comentaristas y aficionados han dejado de considerar a Tudor simplemente como la hermana menor de Rolex.

La referencia M79010SG-0001 en sí ha generado cierta polémica desde su anuncio, logrando polarizar a los seguidores de la marca.

Forma parte de la colección “Black Bay 58“, que ofrece relojes algo más pequeños (39 mm) que las versiones originales de la línea Black Bay. (Por cierto, el compañero @aviation_watch ya reseño en detalle el modelo original en la entrada Reseña Tudor Black Bay 58.)

Tudor ya ofrece 12 referencias distintas de esta colección, que curiosamente se anticipó a la tendencia (ya generalizada en el sector) a producir relojes de menor tamaño. Si nos remitimos a las medidas de la referencia M79010SG-0001, no hay mayor diferencia con los otros relojes de la colección. La caja de plata tiene una medida de 39 mm de diámetro por un grosor de 12.7 mm, resultando esta última dimensión algo mayor que la de las referencias estándar debido a la tapa trasera de exhibición con cristal de zafiro. La longitud (“lug-to-lug”) es de 47 mm y entre asas tiene una medida de 20 mm.

Como podéis ver a continuación, las medidas son óptimas y en mi opinión queda muy bien en mi muñeca de 17,5 cm. Además, me parece que luciría igual de bien tanto en muñecas más pequeñas como aquellas más grandes. Tiene un tamaño genuinamente versátil.

blank
Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

El dial y el inserto de aluminio del bisel son de color “taupe”, que en español vendría a ser algo así como gris pardo. En verdad es un color bastante particular que juega dentro de la escala de grises pero que, dependiendo de la luz, puede llegar a convertirse en una especie de color café.

Pero aparte de la tonalidad, el dial tiene la misma configuración de los demás Black Bay 58, con la característica aguja “Snowflake” para la hora y la perfecta simetría que ofrece al no llevar fechador.

El cristal es de zafiro y tiene forma de domo, lo que logra rematar de gran forma la inspiración vintage del reloj.

blank
Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

El reloj viene de fábrica con una correa de piel de color café de muy buena calidad, equipada con una hebilla firmada con el nombre de la marca que también está elaborada en plata 925.

  • blank
  • blank

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Lleva el calibre manufactura MT5400, lanzado el año pasado. Es una maravilla de movimiento que cuenta con certificación COSC y que entrega una reserva de marcha de 70 horas.

blank
Fuente:
https://www.tudorwatch.com/es/relojes/black-bay-fifty-eight/m79010sg-0001

Dicho todo lo anterior, podemos pensar que es un reloj maravilloso. La verdad sea dicha, yo lo considero así. Entonces, ¿por qué tanta polémica? Pues simplemente por el material elegido para elaborar su caja. Por un lado, algunos consideran esta versión de plata la mejor lanzada hasta ahora. Pero, por otro lado, algunos lo consideran un fracaso cargado de defectos.

En inglés suele describirse como “tarnished”, pero la verdad no he podido encontrar un sinónimo que me agrade del todo en español. Viene a ser “manchado”, pero dejémoslo en que con el tiempo adquiere pátina.

Es bien sabido que los relojes de bronce sufren este mismo proceso, un aspecto que además suele gustar porque el resultado es un reloj “personalizado”, que refleja el estilo de vida de cada uno.

Pero como es poco común ver relojes presentados en cajas de este metal precioso, la expectativa en este caso parece ser distinta… Se dice que Tudor ha declarado que sus relojes de plata 925 no sufrirían este añejamiento y posiblemente este haya sido el principal motivo de la “decepción” de algunos.

Ahora veréis una serie de imágenes del reloj tras varios meses de uso y se aprecia de inmediato el cambio en el color de la plata y la aparición de manchas que van desde el amarillo hasta el café. Si queréis saber si este envejecimiento me ha molestado, la respuesta es un no rotundo. Antes de adquirir el reloj ya me había informado al respecto, y al igual que pasa con mi reloj de bronce, quería tener uno de plata y experimentar este mismo proceso con este material.

  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Tras consultar la web (tanto a través de artículos como de vídeos), lo más comentado parece ser la obviedad de que Tudor efectivamente ha usado plata para fabricar la caja de este reloj, por lo que con el paso del tiempo va a experimentar este proceso de añejamiento. Es inevitable tratándose de este material, motivo por el que existen en el mercado una gran cantidad de limpiadores de plata, que le devuelven a este material su aspecto inicial. Incluso cepillando el reloj con pasta de dientes se puede obtener un resultado muy similar al original.

A continuación, lo podéis apreciar tras una limpieza, que confieso podría haber sido algo más profunda.

  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank
  • blank

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Mis impresiones de este reloj son mayoritariamente positivas.

Personalmente puedo dejar de lado el tema del añejamiento de la plata, ya que no me disgusta, ahora que entiendo perfectamente que otros aficionados puedan tener un punto de vista opuesto.

Si debo mencionar que la plata es considerablemente más blanda que el acero, con el consiguiente riesgo de que el reloj se raye con mayor facilidad.

Por otro lado, creo que al igual que el resto de la familia Black Bay, este reloj puede considerarse como un diver todo terreno. Aun así, yo he decidido mantenerlo alejado del agua. Imagino que la pátina hubiese sido más extrema de haber sumergirlo la plata, pero este no era el aspecto que me preocupaba. El principal motivo es que su correa de dotación no es la mejor opción para usarlo en el agua. Pero bueno, con 20 mm entre asas y ese tono “taupe” uniforme, el reloj es un verdadero “strap monster” que se ha prestado para hacer todo tipo de combinaciones, siempre demostrando su gran versatilidad.

  • blank
  • blank
  • blank
  • blank

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Os confieso que me duele dejarlo ir. Estos seis meses me han permitido disfrutarlo y apreciarlo, destacando la gran versatilidad de su tamaño y estética, al igual que su excepcional rendimiento.

Imagino os preguntaréis cuál es el motivo para dejarlo marchar… Pues las circunstancias, como suele ser habitual en este pasatiempo. Es común que algunos relojes vengan y otros se vayan, a veces a velocidades vertiginosas. En este caso, debo sacrificar esta bella pieza para hacer hueco a un grial, que sin estarlo buscando he tenido la oportunidad de obtener. Aquí está, para que me entendáis mejor…

blank
Mi primera imagen en RRSS del recién llegado el Speedie.
Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Pero me queda claro que, si en algún momento surge otra oportunidad de agregarlo de nuevo a la colección, con gusto lo voy a hacer. Por tanto, más que un adiós es un ¡Hasta pronto, querido amigo!

3 comentarios en «Adiós Tudor Black Bay 58 Silver 925»

  1. Tengo que confesar que Tudor me genera sentimientos encontrados. Por un lado creo que como marca está haciendo las cosas realmente bien, lanzando relojes con una muy buena relación calidad/precio (independientemente que me gusten más o menos). Pero por otro lado no puedo evitar pensar que buena parte de ese éxito se debe a su relación con Rolex, lo cual a veces me hace mirarla con algo de recelo, ya que su resurgimiento en los últimos años se debe a que se ha dedicado a sacar relojes “inspirados” en modelos vintage de Rolex, o inspirados en modelos propios de Tudor pero que en su día fueron copiados a Rolex. Hay que recordar que el fundador de Rolx/Tudor, Hans Wilsdorf, creó Tudor para vender relojes “con el sello Rolex” pero más económicos, con calidades y movimientos algo inferiores a Rolex. Creo que si fuese una marca independiente estaría en el entorno de marcas como Longines, Oris, TAG Heuer y batallando con ellas. Pero el impulso que le da ser la marca hermana (menor) de Rolex, y tener una mayor disponibilidad que la corona, hace que pueda competir con marcas como Breitling, Panerai, IWC e incluso Omega, ya que mucha gente la ve como “el Rolex del hombre pobre”.

    Personalmente hay varios modelos que me gustan, aunque ninguno me termina de encajar cien por cien como para hacerme con uno. Me gusta mucho la colección Black Bay, pero no me encajan algunas cosas. Los tamaños me parecen algo pequeños, al igual que no me gusta la ausencia de fecha o el hecho de que los biseles sean de aluminio en vez de cerámica por el precio que tienen. El Pelagos me gusta mucho, pero el titanio no me va para nada. Creo que solo hay un modelo de Black Bay que me podría encajar, que es el de 41mm, con bisel de acero y fecha, aunque ya está descatalogado.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

blank