Actualización: Breitling SuperOcean 42

@aviationwatchcollector

Nota del editor:
Este artículo actualiza la entrada original publicada el 08/02/2020, tras el anuncio este pasado jueves de la nueva colección SuperOcean Heritage ’57 Capsule.

Antecedentes Históricos

La historia de los divers modernos es relativamente bien conocida, pero creo que esta entrada sobre el Breitling SuperOcean merece un pequeño repaso para poder posicionarlo bien.

Todo empezó con el Oyster de Rolex, lanzado en 1926. Era un reloj resistente al agua, no necesariamente a la presión. Como relató @gorietesfoner en su bella entrada Cuando No Había Listas De Espera, Mercedes Gleitze lo usó en su travesía a nado del Canal de la Mancha en 1927.

En 1931, salió al mercado el Cartier Tank “Étanche”, una pieza que de nuevo ofrecía resistencia al agua, pero no a la inmersión.

En 1932, Omega introdujo el Marine, el primer reloj verdaderamente dedicado al buceo. En 1936 superó una inmersión hasta una profundidad de 73 m en el Lago Genève. Un año más tarde obtuvo una certificación oficial de resistencia hasta los 135 m de profundidad.

Pero además de resistencia al agua a elevadas presiones, un reloj de buceo debe ser legible en condiciones muy adversas, y aquí es necesario mencionar a Officine Panerai, que ya en 1916 patentó una pasta luminiscente, basada en el radio, que denominó Radiomir. En 1936, salieron sus primeros prototipos de reloj de buceo para la Regia Marina italiana, y el modelo empezó a producirse a partir de 1938, con su característica caja de cojín y con un calibre fabricado por Rolex. El modelo se denominó Radiomir, y los modelos originales, como podréis imaginar, son escasísimos, y muy valorados. En 1942, Panerai introdujo su característico guarda corona con cierre de seguridad, aunque no se patentó hasta 1956.

Fuente: https://www.bloomberg.com/news/articles/2015-06-15/monday-morning-find-a-very-early-panerai-powered-by-a-rolex-movement
Fuente: https://www.bloomberg.com/news/articles/2015-06-15/monday-morning-find-a-very-early-panerai-powered-by-a-rolex-movement

En 1942, el Capitán Jacques Cousteau y Émile Gagnan inventaron el Aqua Lung, que permitía respirar hasta profundidades de 60 m con material portátil. Sobre el impacto de este avance ya hablamos en nuestra entrada sobre DOXA. Este desarrollo tecnológico, junto con la conclusión de la 2ª Guerra Mundial, permitió que el buceo se convirtiera en una actividad recreacional, y de aquí partió la necesidad de instrumentos, incluidos los relojes, para poder desempeñar esta actividad.

Los primeros en desarrollar un diver moderno fueron Blancpain (el Fifty Fathoms) y Zodiac (el Sea Wolf), ambos presentados en la Feria de Basel de 1953. El Blancpain, desarrollado específicamente para los buzos de la armada francesa, es considerado el primer diver moderno.

Para muchos, el Blancpain Fifty Fathoms fue el primer reloj que reunía las características que mucho más tarde se recogieron en el estándar ISO 6425. Entre ellas, una caja de acero inoxidable de 42 mm, un dial negro con detalles luminiscentes, y un bisel unidireccional para medir el tiempo de inmersión. Este último detalle es lo que lo distingue del Zodiac, que portaba un bisel bidireccional. El Fifty Fathoms tenía una capacidad de inmersión de 91 m (equivalente a los 50 fathoms que le dieron nombre).

También en 1953, se anunció el Rolex Submariner, aunque se comercializó a partir del año siguiente. Su mérito fue la capacidad de inmersión hasta los 100 m, superando el diseño inicial del Fifty Fathoms.

De todos modos, es de notar que las mezclas de oxígeno utilizadas en los equipos de buceo de aquella época no permitían inmersiones hasta las profundidades que eran capaces de soportar estos primeros divers modernos.

A partir de este momento todas las compañías se vuelcan hacia el segmento.

Omega lanzó su Omega Seamaster 300 en 1957, curiosamente con resistencia hasta los 200 m de profundidad, a pesar de su nombre.

Ese mismo año, Breitling, que era un reconocido fabricante de relojes herramienta, particularmente para el segmento de la aviación, lanzó dos variantes del SuperOcean, una con tres agujas, y la otra con cronógrafo, y ambos con resistencia hasta los 200 m de profundidad. Venían en caja monobloque, y portaban un seguro de bisel. Breitling fue, por tanto, el primer fabricante que lanzó un diver moderno con la complicación de cronógrafo, y de aquí su más que merecido lugar en esta introducción, a mi ver.

SuperOcean 1004 Y 807 (1957-1964)

Las primeras referencias del SuperOcean son la 1004 (tres agujas) y la 807 (cronógrafo). Mostramos a continuación publicidad de la época.

Fuente: https://www.hodinkee.com/articles/detailed-story-of-the-breitling-superocean

A continuación, mostramos imágenes de las dos referencias, ambas subastadas por cantidades astronómicas, de 27.500 y 26,250 francos suizos, respectivamente. De hecho, entiendo que se han llegado a pagar hasta 65.000 francos suizos por ejemplares en muy buen estado. Esto denota el claro valor histórico de estas referencias iniciales.

Fuente: https://assets.phillips.com/image/upload/t_Website_LotDetailMainImage/v1/auctions/CH080117/94_001.jpg
Fuente: https://assets.phillips.com/image/upload/t_Website_LotDetailMainImage/v1522868395/auctions/CH080118/105_001.jpg

Ambas referencias tenían 38 mm de diámetro, y venían con las marcas “B – Breitling Geneve” y “SuperOcean” en el dial. Los marcadores triangulares de la esfera eran muy exagerados. Las elegantes asas y el bisel cóncavo también eran características muy destacables. Todo ello se puede observar en detalle en la siguiente imagen.

Fuente: https://www.thehourglass.com/new-watch/breitling-superocean/

La referencia 1004 iba equipada con un calibre automático, el ETA 2365, que adquiere la denominación B125 tras su modificación por parte de Breitling. La referencia 807 portaba el calibre Venus 175.

SuperOcean 2005 (1964)

En 1964, la referencia 2005 sustituyó a las dos anteriores. Es la referencia vintage sobre la que más se ha escrito, por incluir innovaciones únicas, y por su diseño, que solo se puede describir como muy adelantado a su época. Entre los reviews más detallados publicados en los medios del sector, incluiría este de Fratello.

Existen dudas de su fecha de producción inicial, que pudo ser tan pronto como 1961, pero eso es lo de menos. La referencia es muy interesante, por incorporar lo que se ha venido a denominarse en inglés un “slow motion chrono”, es decir un cronógrafo a “cámara lenta”.

Fuente: https://www.vintage-breitling-watches.com/breitling-articles/superocean-family/

El reloj venía equipado con un cronógrafo que completaba un giro entero de la esfera en una hora y un bisel interno marcando los minutos transcurridos, es decir estaba diseñado para medir los minutos de inmersión.

La aguja del cronógrafo estaba acabada en forma de diamante, con una generosa aplicación de tritio, lo que le daba una gran visibilidad bajo el agua. Sin embargo, al moverse tan lentamente no se apreciaba si el cronógrafo estaba en marcha, así que Breitling añadió un marcador de marcha en el dial.

En concreto, el círculo justo encima del marcador de las seis servía para indicar su estado. Cuando este se veía negro, el cronógrafo estaba parado. Cuando se veía amarillo, por el relleno de tritio, el cronógrafo estaba en marcha. Finalmente, cuando se veía un pequeño circulo amarillo, indicaba que el cronógrafo estaba en pausa.

https://vintagewatchworld.jimdofree.com/articles/the-breitling-superocean-family/
https://vintagewatchworld.jimdofree.com/articles/the-breitling-superocean-family/
https://vintagewatchworld.jimdofree.com/articles/the-breitling-superocean-family/

Esta versión se presentó en una caja de 42 mm, más gruesa que el original. El bisel perdió la forma cóncava asociada con las anteriores referencias, y se le añadió un marcador de tritio a las 12. La pieza ofrecía un “look” extraordinariamente contemporáneo para ser 1964.

La pieza portaba el calibre Venus 188 (más tarde renombrado el Valjoux 7731) altamente modificado por Breitling para permitir el crono a cámara lenta.

En 1971, se introdujeron modificaciones a la referencia, de las cuales la más destacada fue la adición de un pequeño segundero a la nueve. Podemos ver esta versión en la siguiente imagen.

https://vintagewatchworld.jimdofree.com/articles/the-breitling-superocean-family/

La Actualización Del SuperOcean (2019)

Creo que el contexto histórico que hemos cubierto es importante para entender este reloj. El Breitling SuperOcean nació como un reloj innovador, y lo fue durante sus dos primera décadas de existencia, aproximadamente. Sin embargo, a la referencia 2005 le siguieron distintas versiones durante casi 40 años que, en su conjunto, pasaron sin gran pena ni gloria.

En el Baselworld 2019, sin embargo, Breitling presenta una revisión completa de la colección, y este lanzamiento tuvo muy buena recepción, por motivos que explico a continuación.

Lo primero, Breitling introdujo una separación mucho más evidente entre dos de sus colecciones, la SuperOcean y la SuperOcean Heritage. La estética de esta última es mucho más fiel a los diseños de antaño, y es la que incorpora los cronógrafos y calibres de manufactura. La colección SuperOcean adopta una estética mucho más simple y contemporánea, lo que viene a entenderse como una actualización. Desde la llegada de Georges Kern al frente de la empresa, tras ser comprada por el fondo de capital riesgo CVC Capital Partners en el 2017, Breitling ha venido haciendo esto con la mayoría de sus colecciones.

Ilustramos estas claras diferencias en la siguiente imagen.

SuperOcean Automatic 44
SuperOcean Heritage B20 Automatic 44

La nueva colección SuperOcean está pensada para todo tipo de muñecas, con modelos de 48, 46, 44, 42 y 36 mm de diámetro, y se presenta en multitud de colores, acabados y opciones de correas.

Las cajas proporcionan distintas capacidades de inmersión: la de 48 mm 300 m, las de 46 mm 2.000 m, la de 44 mm 1.000 m, la de 42 mm 500 m y la de 36 mm 200 m.

Todos los modelos vienen equipados con el calibre B17, cuya base es el robusto movimiento ETA 2824-2, con cambio rápido de fecha. El calibre no es de manufactura, ya que proviene de un ébauche de ETA de alta gama. Ahora, una vez en manos de Breitling Chronométrie, se añaden los componentes adicionales necesarios, y éstos son ajustados, para obtener la certificación COSC, que Breitling viene incorporando a todas sus piezas desde el año 2000.

Este calibre es automático, con carga bidireccional, vibra a 28.000 vph, cuenta con 25 rubíes y tiene una reserva de marcha de 38 horas. La certificación COSC entraña una precisión de entre -4 a +6 segundos por día.

La versión anterior, conocida como SuperOcean II y que sigue vendiéndose, imagino el inventario sobrante, se diferencia por tener una esfera mucho más ajetreada, con números arábigos para las horas, además de marcadores adicionales de hora militar (13-24 horas), una escala de minutos interna y una línea adicional de texto en la parte inferior de la esfera. A continuación, mostramos ambos modelos y queda claro que el nuevo diseño es más simple y enfatiza los elementos diver más esenciales, que son la legibilidad y la visibilidad en inmersión.

SuperOcean II 44
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SuperOcean Automatic 44

La nueva esfera tiene un diseño muy nítido, con marcadores de hora mucho más grandes y con forma trapezoidal. Luce grandes números arábigos a las 6, 9 y 12. Tanto los marcadores como los números están rellenos de una generosa aplicación de Super-Luminova. Las agujas han cambiado poco, salvo la punta del segundero, que sigue distinguiéndose por su color rojo pero que aumenta considerablemente de tamaño.

El 16/04/2020, la marca anuncia nuevos modelos para el año 2020, en este caso a traves de un evento virtual, lo cual no es de extrañar por los efectos de la pandemia del Covid-19. Se puede acceder a la presentación completa vía este vínculo. (Apuntar que incluye otras presentaciones, como la de un nuevo Navitimer de señora y la rejuvenecida línea del Chronomat.) Entre los modelos que anuncia se incluye una reedicion del SuperOcean Heritage, en este caso una colección denominada ’57 Capsule, y que esta claramente inspirada por su archivo, en concreto por el SuperOcean original de 1957.

La línea ’57 Capsule incluye 4 modelos, dos de ellos básicos en acero inoxidable y con acabados en azul y negro. Además se añade un modelo negro con el bisel de oro rojo y marcadores del mismo material. El último es un modelo en negro pero con los marcadores en los colores del arco iris, y limitada a 250 unidades de boutique.

Todas comparten un insert de bisel cerámico, visiblemente cóncavo como el original. Los marcadores pierden algo de la muy pronunciada triangularidad del original, supongo para ser algo más acordes con gustos contemporáneos. Los índices y las agujas vienen con aplicación de Super-LumiNova. Todas las versiones se ofrecen con correa de cuero, milanesa o NATO de material sintético.

El ’57 Capsule tiene 42 mm de diámetro y 10 mm de alto, es decir un tamaño pensado para muchas muñecas, y para muchas ocasiones. De hecho, al no llevar corona roscada, la resistencia al agua es de tan solo 10 bares (100 metros). Este factor, junto a su muy reducida altura y las delicadas asas, también fieles al original, lo convierten en un reloj de vestir de estética diver, en mi opinión, más que un diver tradicional.

La serie viene equipada con el calibre Breitling 10, basado en el ETA 2892-A2. Es un calibre automático con 42 horas de reserva de marcha. Como todas las piezas de Breitling, el reloj trae certificación COSC.

Mi Pieza Y Valoración

Cuando se anunció la colección, pasé lo antes posible a probarme un ejemplar. Un caso de amor a primera vista… Imagino sabéis a lo que me refiero. Me interesé por la versión de 42 mm (con capacidad de inmersión hasta los 500 m) con esfera blanca y caucho azul. Esta versión no salió inmediatamente tras el certamen de Baselworld, así que pedí un ejemplar, y pasados unos tres meses, creo recordar, llegó. Era agosto del 2019, un perfecto momento para estrenarlo. Es una pieza muy llamativa, y sin duda veraniega, perfecta para llevar los días de piscina o playa.

El calibre funciona según las especificaciones, con muy poca diferencia posicional. Mi time-grapher muestra precisión de entre +2 y +6 segundos al día. Es decir, el movimiento viene súper bien ajustado, y regulado, como es de esperar por la certificación que lleva.

Entre los aspectos más destacables, resaltaría lo silencioso que es el rotor del calibre automático, ya que no hay manera de oírlo. La rosca de la corona es muy precisa, y darle marcha manual al reloj es una experiencia interesante, ya que también consolida esa imagen de reloj robusto. Si el reloj está sin carga alguna, lleva bastantes vueltas de rosca (un par de decenas) hasta que el segundero se pone en marcha, y el muelle ofrece una resistencia a la carga que considero notable. Otro aspecto imposible de ignorar es el peso de la pieza, que es de 180 gramos sin la correa. Imagino que los 500 m de capacidad de inmersión requieren una caja robusta, y esto quizás también explique ese rotor totalmente silencioso. La legibilidad de la pieza es muy buena, y su luminiscencia espectacular. Hay que verlo para creerlo, y por eso adjunto una imagen más abajo.

Pero no todo van a ser virtudes… Como todos los relojes, sí que observo un par de defectos bastante obvios, y es importante resaltarlos. Primero, el caucho es muy grueso, y muy rígido. Esto asegura el reloj en la muñeca, pero ponérselo lleva su trabajo. Segundo, la ventana del fechador es minúscula, y la fuente utilizada en el indicador de fecha también es muy pequeña. El fechador, en resumen, creo que no aporta nada positivo. Rompe la simetría de la esfera, y cuesta leer la fecha. Un número tres adicional relleno de Super-Luminova hubiese sido más atractivo, a mi ver. El eterno debate entre el “date” y el “no date”… Ya sabéis a que me refiero…

No quiero presentar esta pieza sin hablar de su precio. La configuración básica con caucho del modelo de 42 mm tiene un PVP actual de €3.450. El PVP de la versión con caucho de cierre desplegante asciende a €3.710. Finalmente, para la versión con armis con acabado satinado, el PVP asciende a €3.900.

Breitling es una marca que sigue sufriendo las consecuencias del poco enfoque de sus colecciones hasta que cambió de manos en el 2017, y el brutal dumping de stock que tuvo lugar tras este cambio de dueños es bien conocido en el mercado. Dadas estas circunstancias, considero que es posible obtener importantes descuentos sobre estos precios indicativos. Si uno dispone de buenas relaciones con los AD, o con dealers (los buenos) del mercado gris, creo que obtener descuentos de hasta un 35% es posible. Esto ya coloca el reloj en la franja de los €2.250-€2.500, dependiendo de la configuración. A este nivel, considero que esta pieza ofrece una estupenda relación calidad/precio.

Para acabar, os relato mi experiencia con el reloj. Yo tengo una muñeca de 17,5 cm, así que el tamaño es perfecto para mí, a la vez que lo es su altura, de tan solo 13,3 mm, que no está nada mal para un diver con estas prestaciones. El reloj, por tanto, no es nada cabezón. De hecho, es un verdadero placer llevarlo puesto. Es un reloj que se deja notar en la muñeca, por su significativo peso, pero una vez conseguimos abrochar la correa, que lleva su esfuerzo, resulta muy cómodo puesto.

La caja tiene un acabado satinado, salvo los laterales, y por tanto uno no siente la necesidad de andarse con cuidado cuando lo lleva puesto. El insert del bisel lleva marcadores y números en relieve muy pronunciado, y está fabricado vía un proceso que Breitling describe como “barniz depositado”, entiendo de un compuesto de resinas y material cerámico. El cristal es de zafiro. Gracias a estos dos elementos adicionales, no es necesario ser especialmente precavido con el reloj puesto. En resumen, yo lo considero una gran herramienta para el verano con un look apropiado para la temporada de baño.

Os dejo unas fotos de mi pieza. Sólo de reunir estas imágenes me entran ganas de que llegue el verano…

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2 comentarios sobre «Actualización: Breitling SuperOcean 42»

  1. Me encanta el SO 2019, de hecho estuve dudando seriamente entre su variante en color negro y un Omega SMP300 cerámico no-olitas, ya que el Breitling lo podía encontrar nuevo al mismo precio que el SM de segunda mano. Finalmente cayó el Omega, pero la verdad es que el SO aún sigue resonando en mi cabeza como futurible algún día. Aunque si pudiera me iría a por un SO Heritage en azul, que me parece un reloj soberbio. Saludos.

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