SEIKO Tortuga Save The Ocean Great White Shark

@Peteflay

En la entrada de hoy vamos a ver y analizar el SEIKO Tortuga Save The Ocean Great White Shark, un reloj que me parece precioso y perfecto para llevar en cualquier ocasión en verano.

Veámoslo…

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Pero antes de nada vamos a repasar brevemente (sin entrar en demasiados aspectos técnicos) la historia del SEIKO Tortuga: una de las líneas de relojes más afamadas de la marca nipona.

Este reloj nació en 1976 y vino a sustituir al igualmente conocido SEIKO 6105 (en producción entre los años 1968 y 1977), un reloj que se hizo famoso por varias cosas. La principal es su aparición en la película de Francis Ford Coppola “Apocalypse Now” en la muñeca de su protagonista, Martin Sheen, en el papel de Capitán Willard.

Martin Sheen en la película “Apocalypse Now”.
Fuente: Dominio público.

Precisamente a partir de ahí, el 6105 pasó a ser conocido como “Capitán Willard”, o meramente “Willard”. Era un apodo muy lógico, reflejando lo que en realidad ocurrió con el 6105, un reloj que se hizo enormemente popular entre los soldados norteamericanos durante la Guerra de Vietnam. La razón es que era un reloj más robusto y mejor preparado para las condiciones de esa guerra que los relojes de dotación del ejército norteamericano, la mayoría proporcionados por Hamilton y otras marcas. Y, además, se podía adquirir fácilmente en los puestos de intendencia que tenía el ejército norteamericano repartidos en los países asiáticos.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/resena-willard-iii-seikospb151/

Pero volvamos al Tortuga 6309…

Como he dicho al principio, el Tortuga 6309 sustituyó al 6105, aunque no lo mejoró, sino casi al contrario, como veremos a continuación. Hay que decir también que entre medias SEIKO lanzó el 6306, prácticamente igual al 6309 pero equipado con un mejor calibre. Este último modelo se fabricó durante muy poco tiempo y sólo para el mercado japonés, desde 1976 hasta 1981.

Si bien el 6105 resultó ser un reloj relativamente asequible para los soldados norteamericanos, no lo era tanto para el público en general (costaba $95 de la época). Es por ello por lo que SEIKO decidió lanzar un modelo de similares características y estética, pero con un movimiento un poco inferior: el 6309 que oscilaba a 21.600 vph (3 Hz), contaba con 17 rubíes y pase rápido de día y fecha, pero sin parada de segundero. Por todo ello podemos afirmar que este nuevo modelo prácticamente no mejoró al 6105, sino que el 6309 fue un reloj técnicamente inferior.

Estéticamente, el 6309 era muy parecido al 6105, pero con algunos cambios notables, como se puede apreciar en la siguiente imagen de catálogo de la época.

Fuente: https://archives.makedostudio.com/seiko-divers/

Hay que añadir que SEIKO lanzó también varios modelos del 6309, al igual que del 6105.

Imagen cortesía de @clavo.

El más conocido y “clásico” es el 6309-7040, pero también está el 6309-7049, idéntico al 6309-7040 pero destinado al mercado norteamericano. Otro modelo importante es el 6309-7290, que se diferencia por índices rectangulares en vez de redondos. Como curiosidad podemos decir que el 6309 fue el primer reloj de buceo de SEIKO en incorporar la famosa Gran Ola de Kanagawa grabada en su tapa trasera, ya que hasta la fecha los divers de SEIKO sólo habían mostrado el logo de la marca en la trasera, a excepción del 62MAS que a partir de 1966 lucía un delfín en su fondo ciego.

El Tortuga 6309 estuvo en producción entre 1976 y 1988, siendo sustituido por los denominados 7002-70XX, predecesores del venerado SKX007/009.

En el 2016, en pleno auge de todo lo “vintage” en el mundo de la moda y en particular en el mundo de la relojería, SEIKO decidió muy acertadamente reeditar el Tortuga 6309. Y lo hizo de una manera muy inteligente, ya que no solo calcó prácticamente al cien por cien la estética del reloj con materiales modernos y mejorados, sino también su espíritu de reloj duro, fiable y asequible, muy alejado de las reediciones y reinterpretaciones actuales que pueden llegar a costar varios miles de euros. SEIKO situó al nuevo Tortuga en el segmento medio de precios, con unos PVP que oscilan entre los €410 y los €450, dependiendo de si la versión es con caucho o con brazalete.

Como nota curiosa hay que decir que en el último año SEIKO ha cambiado esas referencias primigenias por otras, las SRPE93/95/etc., debido a que en 2018 la norma ISO 6425 de relojes de buceo sufrió una actualización. Los primeros Tortuga de nueva generación eran relojes con el certificado de buceo ISO 6425 y calificados como “Air Diver’s” o “Scuba Diver’s” (tal como se leía en la tapa trasera). Es decir, eran aptos para buceo con equipo respirador autónomo a base de aire comprimido. A partir del cambio de normativa, los Tortuga ya reciben la certificación de “Diver’s Watch”: son aptos para su uso en buceo de saturación con campana y mezcla de gases (aunque no para atmósferas con helio). Por esta razón, a partir del 2018, SEIKO sustituyó la leyenda “Air Diver’s” por “Diver’s Watch” en las tapas traseras de los nuevos Tortuga, cambiando simultáneamente las referencias de estos relojes.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

Pero SEIKO no se detuvo ahí con el nuevo Tortuga, sino que lo ha usado como “plataforma” para ir lanzado cada cierto tiempo ediciones especiales y limitadas, con diferentes colaboraciones, combinaciones de colores, etc., que gracias a sus precios asequibles los hacen unos relojes muy “coleccionables”. Podemos mencionar, entre otras, las versiones PADI, Zimbe, Save The Ocean (la que nos ocupa en este artículo), etc.

Imagen cortesía de @andreu.
Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

El objeto de esta entrada es precisamente una de estas ediciones especiales, incluida en la colección Save The Ocean y denominada “Great White Shark” (Gran Tiburón Blanco).

En el 2018, SEIKO se “alió” con Fabien Cousteau (documentalista submarino, dedicado a la conservación de los océanos y primer nieto del legendario Jacques Cousteau) y su fundación “Save The Ocean” con el objeto de crear una colección de relojes con el mismo nombre y destinados a tal fin.

Fuente;
https://www.facebook.com/fcousteau/photos/getting-ready-for-some-fun-with-new-seiko-divers-at-stingray-city-in-grand-cayma/2605432229497793/

La característica principal de la colección ProSpex Save The Ocean (su nombre oficial) radica en su diseño, que siempre cuenta con una temática relacionada con el mar y que destina parte de los beneficios de su venta a la conservación de los océanos.

Este reloj tiene la ref. SRPD21K1.

Su PVP es de €490, aunque se puede obtener por menos; la mejor oferta en la actualidad ronda los €440.

Fue lanzado en el 2019, junto a otros dos modelos: un Samurai y un cronógrafo solar. Como su nombre indica, están dedicados al Gran Tiburón Blanco y eso se nota en algunos detalles que veremos más adelante. Personalmente, creo que esta edición Save The Ocean 2019 es de las más bonitas y especiales de todos los Tortuga que hay, debido a la cantidad de detalles que tiene y a lo diferente que es de otras ediciones especiales del Tortuga.

Fuente: https://www.seikowatches.com/global-en/products/prospex/sea

Por lo pronto vemos la clásica caja del Tortuga en forma de cojín, alternando superficies pulidas y cepilladas, aunque el conjunto transmite una imagen de robustez y de auténtico reloj “herramienta”.

Tiene un diámetro de 45 mm, una altura de 13 mm, una longitud (“lug-to-lug”) de 47,7 mm y 22 mm entre las asas. Como vemos, es un reloj grande, pero gracias a su forma de cojín queda perfectamente bien en casi cualquier muñeca.

A las 4 h hay una hendidura donde va encajada la corona, protegida por los salientes de la caja. La corona es acanalada para su fácil accionamiento, con la parte superior lisa y sin firmar (un detalle que particularmente no me gusta dado que supuestamente es una versión especial de este reloj).

El bisel es unidireccional, de 120 clicks y fácil agarre, con su característica forma cóncava, lo cual le da al reloj mucha profundidad.

El cristal es de Hardlex (mineral endurecido propio de SEIKO) de forma plana, lo que hace que la esfera luzca perfectamente. Este queda ligeramente por debajo del inserto del bisel, quedando por ello muy protegido. Personalmente, hubiese preferido zafiro, pero a ese nivel de precio entiendo perfectamente que SEIKO siga apostando por el Hardlex, un tipo de cristal que, por otro lado, nunca me ha dado el más mínimo problema.

Pasemos ahora a ver los detalles que hacen a este Tortuga tan especial y diferente y, en mi opinión, de los más bonitos.

La esfera es sencillamente espectacular, de un azul eléctrico con efecto rayos de sol, lo que hace que dependiendo de cómo le dé la luz su color azul cambie de un tono más vivo a uno más oscuro, como si fuese realmente el océano. Además, lleva grabadas una serie de olas imitando un mar embravecido, lo cual contribuye a darle más dinamismo a la esfera. Como detalle, hay que destacar que cerca del índice de las 8 h sobresale de una de las olas la aleta dorsal de un tiburón (entendemos que de un Tiburón Blanco) con una pequeña muesca, que denotaría que es ya un ejemplar adulto. Un detalle soberbio por parte de la marca y que demuestra el nivel de cuidado que se ha puesto en esta edición especial.

Los índices están aplicados y enmarcados y tienen forma de botón salvo los de las 12, 6 y 9 h que son de forma triangular. A las 3 h se abre una ventana rectangular que nos indica la fecha y el día de la semana.

Las agujas son las clásicas de todos los Tortuga, salvo la segundera, que tiene forma de punta de flecha alargada con un contrapeso con la forma de la aleta caudal de un tiburón. Para mí es otro detalle que hace aún más especial a este Tortuga. Como es preceptivo en SEIKO, tanto índices como agujas tienen una generosa cantidad de Lumibrite, el compuesto luminiscente propio de la marca nipona.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

El bisel es el que montan todos los modelos de Tortuga, como ya he apuntado. Sin embargo, el inserto con la escala de minutos para controlar los tiempos de descompresión difiere del resto de la línea. En el resto de los modelos del Tortuga el bisel es de aluminio anodizado liso con las numeraciones impresas. En este Save The Ocean Great White Shark también es de aluminio anodizado, pero no es liso, sino que incorpora finos surcos concéntricos y las numeraciones no van impresas sino grabadas en el bisel. El color de este inserto es de un azul marino en consonancia con la esfera, salvo los primeros veinte minutos que son de un color gris oscuro a imitación del color de la parte superior del cuerpo del Tiburón Blanco. En conjunto, el bisel luce espectacular. De hecho, parece realizado en cerámica, aunque en las especificaciones pone claramente que es de aluminio. Para mí es un detalle más que redondea un reloj que estéticamente está muy logrado, a mi parecer.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

El único punto negativo que tiene el reloj en mi opinión es el brazalete, que es el mismo que montan las ediciones normales del Tortuga. Si bien es cierto que se nota robusto y bien construido, con eslabones terminales macizos, a veces da la sensación de ser endeble y se nota cierta holgura en la unión de los terminales con la caja. El cierre es correcto sin más, con doble pulsador y pestaña de seguridad, el mismo que llevan otros muchos modelos de la marca. Además, incorpora una pequeña extensión (algo rudimentaria) para ajustarlo al traje de neopreno de los submarinistas, pero la misma puede llegar a ser incómoda y a clavarse en la muñeca cuando la llevamos plegada.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

El movimiento que da vida a este ProSpex Save The Ocean Great White Shark es el conocido 4R36 manufactura de SEIKO. Cuenta con 23 rubíes, late a 21.600 alternancias por hora (3 Hz) e incorpora remonte manual y parada de segundero. Desafortunadamente, ofrece unas escasas 42 horas de reserva de marcha. Es un movimiento que sustituyó al venerable 7S26 como calibre de entrada a los relojes automáticos de la marca. Las tolerancias cronométricas máximas son +45/-35 segundos/día, pero en la práctica suelen venir mucho mejor ajustados (mi unidad, en uso, está en unos estupendos -4 segundos/día). Hay que remarcar también que los calibres de SEIKO funcionan mejor cuanto más se usan y cuanta más carga tienen. Quizás no sea el mejor ni el más refinado de la marca, pero es robusto, fiable y cumple perfectamente su función.

Fuente: https://calibercorner.com/seiko-caliber-4r36/

También quiero señalar que este movimiento, en su nomenclatura para la venta a terceros (NH36), es utilizado por muchísimas micro marcas dada su calidad probada y su bajo precio. De hecho, es habitual leer en redes sociales que este movimiento viene mucho mejor ajustado en las piezas de las micro marcas que en los relojes de la propia SEIKO.

En conclusión, estoy muy contento de tener este reloj en mi caja, ya que estéticamente me parece espectacular, con multitud de detalles que lo hacen único entre los Tortuga. Además, ofrece una excelente relación calidad/precio, a los que nos solía tener acostumbrados SEIKO. Si bien el reloj adolece de algunos fallos, creo que son perfectamente tolerables a este precio.

Sólo quiero añadir para terminar que cada vez que lo miro me pierdo en su hipnótica esfera.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/

3 comentarios en «SEIKO Tortuga Save The Ocean Great White Shark»

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