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Restauración Favre Leuba Chronometer 36000

@fildeferro

Nota del editor: @fildeferro (Miguel Ángel), el autor de este artículo, es un compañero de afición afincado en Valencia. Esta entrada es una versión editada y ampliada de contenido publicado por primera vez en el foro relojesrelojes.com.


En este artículo vamos a ver el resultado de la restauración de un Favre Leuba Chronometer (Ref. 36503) de principios de la década de 1970.

En primer lugar, os lo muestro.

Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Me gusta cómo ha quedado… Y mucho. ¡Es un relojazo!

He de reconocer mi gran apreciación por esta marca, aunque sea una gran desconocida para muchos. Podéis imaginar que fue una víctima más de la crisis del cuarzo, pero Favre Leuba fue fundada en 1737 y se trata de la segunda marca suiza más antigua, cuya longevidad sólo es superada por Blancpain y solamente por dos escasos años.

Al final de la entrada repetiré la presentación de la marca que ya tuve oportunidad de resumir anteriormente en el artículo Restauración Favre Leuba SeaRaider 36.000.

Como muchos de mis otros proyectos de restauración (que espero poder compartir con vosotros en el futuro en este sitio web, además de en el foro), este reloj “apareció” tras una búsqueda en eBay.

Se trata de un Favre Leuba Chronometer Ref. 36503, con un calibre que late a 36.000 alternancias (5 Hz) y que data de principios de los años 70. Me costó €172 con envío.

Se anunciaba como “not working”, pero esto no me echó para atrás. Lleva un movimiento FL 1165, casi idéntico al FL 1164 que llevan los SeaRaider. Entiendo que es meramente una versión con fecha, en vez de la combinación día/fecha del mencionado 1164. Ya he restaurado con anterioridad tres SeaRaiders, así que me tiré a la piscina pensando que podría revivirlo entre la experiencia que ya había adquirido con estos movimientos de alta frecuencia y las piezas de repuesto que tenía a mano.

Son movimientos de una gran calidad de fabricación y que ofrecen una precisión excelente. De hecho, mi experiencia con estos calibres me permite afirmar que pueden perfectamente rendir a nivel de cronómetro, que además es la expectativa en el caso de este ejemplar.

Nada más llegó, empecé con el “control de daños”. Lo primero en estos casos es obtener un buen diagnóstico para poder meterse de cabeza en el lío.

El reloj llegó así.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/


Uno de los factores que me hizo ir a por él a muerte es que se ofrecía con su brazalete original. En general, es muy raro encontrarlos en los modelos vintage y este detalle suele aportar mucho valor añadido a la pieza. En este caso se trata de un brazalete fabricado por Novavit S.A. con el cierre firmado (con el logotipo del reloj de arena de F-L).

Una rápida investigación me convenció que los ejemplares de este modelo en un buen estado “original” pueden ser bastante costosos, como la pieza que se anunciaba en este enlace. Se ofreció por $1.500, aunque tras un “servicio” e incluía la caja original (que es casi imposible de encontrar hoy en día) y varios “extras”, en concreto folletos de la época que mostraban esta referencia.

Una vez desmontado el brazalete, me encontré con bastante “ADN”. Posiblemente del año que pidáis.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Al intentar abrir la tapa para sacar el calibre, también me percaté que en algún momento la abrieron con una maldita prensa hidráulica… hay cosas que verdaderamente no soy capaz de entender…

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Normalmente es complicado abrir este tipo de traseras roscadas sin la herramienta adecuada. Pero, en este caso, me bastó con una bola de goma para abrirlo.

Una vez desmontado todo, evidentemente tuve que recurrir a la aspiradora.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/


Al empezar a desmontar el calibre vi otros defectos importantes.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Daba la impresión de que el barrilete del muelle real lo cerraron con la misma prensa hidráulica, ayudándose, por lo que parece, con una lanza térmica.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Además, bajo el microscopio, pude observar que el volante estaba despivotado.

Por suerte, tenía repuesto de ambos componentes…

Una vez desmontado el calibre, todo estaba listo para pasar por la máquina de lavado.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Ya con todos los componentes limpios, tocaba montarlo.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Todo salió bien a la primera y nada más montar el volante se puso a funcionar como una ametralladora.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Me encanta como suenan los calibres “Hi-Beat” en el cronocomparador: “ratatatatata”. Y sobre el rendimiento de estos movimientos de Favre Leuba poco más puedo añadir. Quedé impresionado una vez más.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Podría tener algo más de amplitud, aunque mi experiencia hasta ahora con estos calibres de alto ritmo es que su amplitud suele ser “baja” en comparación con los movimientos de 4 Hz. De todos modos, de su precisión es imposible quejarse.

El resto del trabajo de restauración fue mayoritariamente “cosmético·, dedicado a la caja y el brazalete. Ambos son típicamente setenteros y quería acentuar los acabados cepillados y pulidos para devolverle el lustre al reloj.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Tras lijar y pulir, me encanta el resultado.

Aquí podéis ver su nuevo estado tras concluir esta parte del trabajo.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Y a continuación os muestro los detalles del brazalete de Novavit, que combina eslabones externos cepillados con los elementos centrales pulidos. También se aprecia el curioso cierre firmado.

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Fuente:
https://www.safonagastrocrono.club/

Sólo queda pendiente arreglar los facetados de la trasera, labor que haré cuando me lleguen unas limas que he encargado, De paso, me haré una llave a medida para poder abrirlo con facilidad en el futuro.

Por último, os muestro (muy orgullosamente) el reloj puesto.

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Fuente:https://www.safonagastrocrono

Bueno, hasta aquí llega la descripción de esta restauración, con la que he quedado muy satisfecho y que me anima a seguir rebuscando joyas de esta marca tan histórica, pero igual de desconocida para muchos aficionados.

Favre Leuba

En la introducción de esta entrada relaté mi apreciación por esta marca histórica suiza. Pero, a pesar de su largo legado, es una gran desconocida entre los aficionados. Por lo tanto, creo que este artículo merece un breve repaso de la historia de Favre Leuba.

En primer lugar, veamos un corto vídeo de la propia marca del 2020 que remarcaba sobre sus 284 años de historia.

Sus orígenes se remontan a 1737 cuando Abraham Favre creó un pequeño taller de relojería en Le Locle, hoy en día uno de los centros neurálgicos de la industria relojera suiza.

Fue su hijo, también llamado Abraham Favre, quien convirtió la pasión de su padre en un negocio. En 1792, junto con sus dos hijos Frederic & Henry-Louis, establecieron la firma A. Favre & Fils, centrada en producir movimientos cada vez más confiables y precisos.

Bajo el liderazgo de Henry-Augustus, hijo de Frederic Favre y nieto del fundador, la empresa familiar se expandió internacionalmente y se consagró la unión con el negocio de Auguste Leuba. Favre Leuba se estableció oficialmente en 1815, registrándose el primer logotipo conjunto ese mismo año.

La expansión en los mercados foráneos continuó durante el s. XIX, apoyándose en extensos viajes a los mismos por parte de Fritz Favre, de la quinta generación familiar. En este mismo periodo, la marca también participó en diversas exposiciones internacionales, como la Exposición Universal de Londres de 1851 o la Feria de Nueva York de 1853.

La sexta generación hizo frente a la irrupción de la relojería “industrial” norteamericana en la segunda mitad del s. XIX, trabajando arduamente para fortalecer la presencia de la marca en todavía más mercados, como el de la India, siendo Favre Leuba la primera empresa suiza en establecerse en ese país. Se conoce un logotipo de Favre Leuba de 1882 para este mercado que añade un elefante.

Además, la siguiente estampa deja claro que la marca mantenía una presencia significativa en la India.

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Fuente:
https://www.watchgecko.com/a-watch-brand-that-has-been-conquering-frontiers-for-283-years/

También muestra los numerosos galardones horológicos que obtuvo Favre Leuba durante el s. XIX.

En 1908, tomó las riendas del negocio Henry A Favre, parte de la séptima generación de esta empresa familiar.

Más allá de los relojes de bolsillo que dominaban el mercado de principios del s. XX, Favre Leuba introdujo su primer cronógrafo de pulsera monopulsante en 1925 y lanzó un “Reverso” en la época Art Deco.

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Fuente:
https://www.watchuseek.com/threads/a-mysterious-reverso.2168874/

La significativa presencia de Favre Leuba en la India ayudó a la marca a capear la Segunda Guerra Mundial, emergiendo de la misma en una relativa buena posición para seguir expandiéndose.

Por ejemplo, en 1948, adquirió la marca y los activos productivos de Bovet, aunque se desprendería de la misma a los dos años. Pero durante un breve periodo produjo relojes que llevaban la firma “Favre-Leuba Bovet”, principalmente cronógrafos con ébauches de Valjoux o Landeron. Estos relojes se cotizan mucho por tratarse de piezas inusuales.

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Fuente:
https://www.rescapement.com/blog/favre-leuba-a-brief-introduction

En 1955, Favre Leuba presentó su calibre FL101 de cuerda manual, un movimiento “manufactura”. Desencadenó la creación de una planta en Ginebra dedicada a producir la siguiente generación de calibres: los FL102, 103 y 104, todos ellos basados en FL101.

En 1962, la marca anunció el FL251, un movimiento extraplano con dos barriletes, segundero central y una reserva de marcha de 50 horas, una cifra impresionante para la época. En 1968, Favre Leuba añadió carga automática a estos calibres de dos barriletes.

De esta época destacan tres piezas importantes.

En 1960, Favre Leuba presentó el Water Deep, el primer reloj de buceo de la marca con índices grandes y luminosos. En 1964, con la introducción del Deep Blue, aumentó la resistencia al agua de sus divers hasta los 200 m. A continuación, podéis ver una versión de los años 70, ya con bisel interno.

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Fuente: watches83.com

Pero quizás el reloj más conocido de la marca es el Bivouac de 1962. Basándose en su herencia innovadora, el Bivouac fue el primer reloj mecánico con barómetro aneroide para medir la altitud sin necesidad de usar líquido. El explorador Paul-Emile Victor fue uno de los primeros en usar esta pieza durante su expedición a la Antártida.

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Fuente:
https://www.rescapement.com/blog/favre-leuba-a-brief-introduction

Por último, también destaca el Bathy de 1968, que combinaba las dos tecnologías (resistencia al agua y barómetro aneroide) para crear un reloj de buceo capaz de decirle al usuario su profundidad bajo el agua.

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Fuente:
https://www.watchprosite.com/horological-meandering/favre-leuba-bathy-50-ask-for-the-original-/17.1201011.9743911/

Florian A. Favre y Eric A. Favre, los hijos de Henry A. Favre, junto con Frederic A. Favre, el nieto de Fritz-Augustus Favre, representaron la octava generación de la familia al frente de la marca.

Pero, la empresa sucumbió a la crisis del cuarzo y la familia Favre se vio obligada a venderla.

Pasó por varias manos, como las de Benedom SA o las del conglomerado del lujo LVMH, pero poco más se supo de ella hasta el 2011, cuando la adquirió Titan Company Limited, la filial relojera del gran conglomerado indio Tata Group.

Desde entonces, ha habido un claro esfuerzo por reflotarla.

En el 2016, se lanzó la renovada línea Raider Harpoon, un reloj de buceo con un sistema patentado para mostrar la hora, 500 m de resistencia al agua y equipado con válvula de escape de helio.

En el 2017, con motivo del 280º aniversario de la marca, se reedito el Bivouac, en concreto se lanzó el Raider Bivouac 9000, un instrumento para ser usado a gran altitud. De hecho, el año siguiente llegó a la cima del Everest en la muñeca de Adrian Ballinger.

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Fuente:
https://favre-leuba.com/ (no funcionaba en el momento de publicar este artículo)

También en el 2018, para celebrar los 50 años del Bathy, se anunció el Raider Bathy 120 MemoDepth, un reloj capaz de medir y anotar hasta 120 m de profundidad en inmersión.

En el siguiente carrusel podéis ver estos tres nuevos relojes.

En total, la actual Favre Leuba ofrece 45 referencias con precios de entre CHF1.450 y CHF7.500 (€1.395-7.220).

Para mí, el haber restaurado un modelo antiguo de Favre Leuba es como devolverle parte del reconocimiento que bien merece la historia de la marca.

5 comentarios en «Restauración Favre Leuba Chronometer 36000»

  1. No, muchísimas gracias a vosotros por fijarse en mis trabajos y también desde a quí a mi hermano por la pedazo sesión de fotos que le hizo y en la portada se puede apreciar, es muy difícil hacer este tipo de estudio a un reloj con todas sus caras planas y encima con texturas diferentes. Grande!

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