AWC Waltham Model 1870 “Crescent Street”

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A lo largo de las entradas que hemos ido presentando en nuestro apartado Ferroviario hemos ido enseñando como la industria relojera norteamericana se fue desarrollando en gran medida motivada por el incremento de vías y ferrocarriles que iban apareciendo por todo el país. Este incremento produjo un verdadero florecimiento económico en todos los aspectos de la industria, acelerando y haciendo más eficaz las comunicaciones entre las ciudades, la conquista de nuevos territorios y el transporte de mercancías y materias primas allí donde fuese necesario.

Fuente: https://www.californiamuseum.org/exhibit/making-grade-california-transcontinental-railroad

Como es evidente, toda esta organización ferroviaria necesitó de un complejo apartado de reglas, normativas y mano de obra para garantizar su completo funcionamiento; llegando a establecerse diferentes zonas horarias en el continente y un tiempo estandarizado, para intentar tener un control absoluto del mismo. Se hizo imprescindible el uso de relojes que fuesen lo más exactos posibles por parte de los maquinistas, ingenieros, mecánicos y demás operarios del tren. Hoy me gustaría enseñaros al que se conoce como el primer reloj norteamericano diseñado para ser operado en el segmento ferroviario y tal como el título indica, se trata de un reloj fabricado por la American Watch Co., más tarde conocida como la Waltham Watch Co.

La mayoría de los expertos e historiadores le otorgan este meritorio título, ¿pero fue realmente este reloj el primero en usarse en el ferrocarril? ¿Fue el primero en ser diseñado para este fin? Vamos a verlo. En agosto de 1853 se produjo un fatal accidente entre dos trenes del ferrocarril de Providence y Worcester, debido al retraso de un par de minutos de uno de ellos en ocupar la vía de un cruce. Este accidente (el primero en ser fotografiado en un daguerrotipo) costó la vida de 14 personas además de causar una buena lista de heridos. Abajo podemos ver el mismo y una nota de prensa del NY Times de la época.

Fuente: http://www.interment.net/data/train-wrecks/providence-and-worcester-railroad-collision-1853.htm

Este accidente provocó que las compañías ferroviarias, junto a una comisión nacional, empezasen a legislar y establecer normativas sobre la necesidad de controlar el tiempo de la manera más exacta y eficaz posible para evitar este tipo de sucesos. Una normativa redactada en el mismo año del accidente, de las más antiguas que se conocen, proviene del Boston & Providence Railroad, donde se formula:

  • A record will be made by the Ticket Clerk, or in his absence, by the Baggage Master, of the comparisons required by Art. 5 to which they will certify by their signature or initials.
  • Conductors will submit their watches to Bond & Sons, 17 Congress Street, Boston, for examination, and procure from them a certificate of reliability which will be handed to the Superintendent.
  • Conductors will report to Messrs. Bond any irregularity in the movements of their watches, and they will clean, repair and regulate them, at the expense of the Corporation, furnishing Conductors with reliable watches in the interim.

Como podemos apreciar, la normativa aun no hace referencia a como debían ser los relojes y que características deberían cumplir para cubrir bien su desempeño, pero está documentada la compra por parte del ferrocarril de Vermont de 15 relojes de la marca inglesa Barraud & Lunds a través del joyero Bonds & Sons, que como hemos acabamos de ver más arriba eran los encargados de que los relojes funcionasen correctamente. Afortunadamente, uno de estos ejemplares se conserva en el Smithsonian y puede darnos una clara idea del tipo de relojes que se empezaron a utilizar en las principales corporaciones ferroviarias.

Fuente: https://americanhistory.si.edu/collections/search/object/nmah_1204723

Durante esa década y la siguiente, la industria relojera norteamericana tuvo un fuerte apogeo y empezó a desarrollar relojes que sí se consideraron “adecuados” para su uso en el ferrocarril. Nuevas técnicas de automatización de la producción relojera en masa lograron que se crearan muchas unidades a precios más económicos que lo que constituía la importación de relojes ingleses. Así, en 1866, está documentado que la American Watch Co. (AWC) proporcionó 300 relojes dotados con el calibre 1857 a la Pennsylvania Railroad. Sólo un año más tarde una nueva compañía emergente, la National Watch Co., más tarde conocida como Elgin, fue la encargada de suministrar relojes del grado 69 (como vimos en esta entrada) a la misma Pennsylvania Railroad y del que también se conserva un ejemplar en el anteriormente citado Smithsonian.

Fuente: https://americanhistory.si.edu/collections/search/object/nmah_856440

Llegados a este punto, vemos que antes de la aparición de nuestro protagonista, los ferrocarriles ya utilizaron relojes norteamericanos, así que no podemos atribuirle la autoría de ser “el primer reloj ferroviario estadounidense” en ser utilizado para tal fin. ¿Pero fue el primero diseñado exclusivamente para este segmento? Para responder bien debemos examinar sus características.

En la imagen superior podemos observar con detalle su calibre. Si empezamos por su número de serie, el #520.083, vemos que se trata de un ejemplar fabricado en 1870, año en el que inició su andadura y que también da nombre al modelo. Según las bases de datos existentes, durante su primer año de vida, se fabricaron casi 1.600 unidades. El nombre de su grado “Crescent Street” proviene de la dirección donde estaba situada la compañía y que aun se conserva actualmente como museo y edificio de oficinas.

fuente: https://www.architectmagazine.com/project-gallery/the-watch-factory

Podemos observar que su placa es completa y la particularidad que se ajusta y se carga por la parte trasera, algo inusual en los calibres de placa completa norteamericanos ya que esta configuración era más corriente en los relojes ingleses. Entre las patentes que conforman este calibre, podemos destacar el piñón de seguridad de Foog, la inclusión del regulador micrométrico de Woerd, una placa base donde se acoplaba el barril y un trinquete, así como su resorte principal también diseñados por Woerd.

Fuente: https://pocketwatchdatabase.com/reference/patent/110614/waltham-watch-regulator-regulators

Como se puede inferir, la mayoría de las patentes eran producto de Charles Vander Woerd, el ingeniero de la planta de la Nashua Watch Co. que había sido absorbida por la AWC. La necesidad de crear un nuevo calibre que sustituyese al ya “anticuado” 1857 recayó en las manos de Woerd. La American Watch Co. quería posicionarse en el segmento del ferrocarril con un nuevo modelo de reloj que fuese compacto y resistente, sabedores del traqueteo de los trenes, las variaciones de temperatura y la acumulación de polvo (efectos que podían variar el ajuste del reloj e incluso estropearlo). Las características que le imprimió este ingeniero, unido a un anillo antipolvo, consiguieron el resultado esperado. El nuevo grado “Crescent street”, con sus 15 rubíes de dotación, ajustado a temperatura, sus configuraciones de placas compactas y el añadido del regulador micrométrico, se convirtió en el “High Grade” de la compañía para disputar así el mercado ferroviario.

Fuente: http://elgintime.blogspot.com/2014/06/

Como es obvio, con el tiempo este calibre fue evolucionando y cambiando. Su evolución en el tiempo la podemos apreciar en el magnífico trabajo del Sr. McIntyre. Como hemos visto, este nuevo movimiento fue desarrollado expresamente para trabajar en el ferrocarril y así lo anunció la compañía (como veremos más adelante) ¿pero fue realmente el primero como se afirma? Mi opinión es que no. No quiero ser taxativo en esto y contradecir a la inmensa mayoría de aficionados e historiadores, pero pienso que el modelo 1870 fue una respuesta al gran reloj que había lanzado al mercado la National Watch Co. en 1867. Sobre el grado 69 (BW Raymond) ya hablamos en esta entrada y no me voy a extender en detalles, pero si examinamos los dos relojes de cerca, vemos que estructuralmente son muy parecidos. Ambos aportan soluciones constructivas compartidas, incluido el anillo anti- polvo. Incluso el Raymond late a más velocidad, 18.000 vph comparado con las 16.200 vhp del Crescent Street. A mi parecer la gran ventaja del reloj de la AWC frente al Raymond es que se puede poner en hora por la parte trasera sin necesidad de exponer el dial, como sí ocurre en el grado 69.

Otro punto favorable para el nuevo modelo 1870 es la inclusión del regulador micrométrico, algo que favorecía y simplificaba su ajuste. En 1871 (aproximadamente), los ingenieros de Elgin actualizaron el Raymond, dotándolo de su propio regulador de micro ajuste (aunque como ya vimos, no lo patentaron hasta 1874). Esto lo podemos observar en esta unidad de mi colección particular, datada en 1871.

Como vemos, se puede discrepar de la opinión general sobre si el “Crescent Street” fue el primer reloj diseñado para ser utilizado en el segmento ferroviario, aunque lo que es indudable es que la AWC lo anunció así (pero sólo cuando ya estuvo en el mercado). Abajo podemos ver el que se considera el primer anuncio impreso conocido (1869) sobre este calibre.

Fuente: https://mb.nawcc.org/forums/american-pocket-watches.11/

También es de interés este otro, donde aparece uno de los primeros relojes producidos, el #470.753, y donde se aprecia que no se trataba de un reloj nada barato para la época (1870).

fuente: https://mb.nawcc.org/forums/american-pocket-watches.11/

Es quizás en este punto donde la mayoría de los investigadores se apoyan para defender la teoría de que el modelo 1870 fue el primer reloj americano anunciado específicamente para el segmento ferroviario. No quisiera entrar en mas controversias, pero también hay un anuncio de Elgin datado (circa) 1869/70, donde presume de su experiencia en el sector ferroviario, algo verdaderamente cierto como pudimos comprobar más arriba por la compra de relojes por parte del Pennsylvania Railroad.

Fuente: https://mb.nawcc.org/forums/american-pocket-watches.11/

Este de 1869 apareció en el Harper’s.

Fuente: http://elginwatches.org/scans/articles/1869_harpers_making_watches_by_machinery/l_index.html

O este otro, ya de 1871, donde sin embargo las opiniones referidas de los trabajadores ferroviarios corresponden a 1869/70.

fuente: http://elginwatches.org/scans/elgin_ads/1871/m_elgrr.html

El primer anuncio del modelo 1870 se publicó en “The Watch Maker and Jeweler, Volume 1, Page 15” de septiembre de 1869, es decir cuatro meses antes de su lanzamiento al mercado, como afirma en su trabajo el Sr McIntyre y que hemos presentado más arriba. Sin embargo, no hace ninguna mención al segmento ferroviario. Desafortunadamente, al no tener acceso a los archivos originales no puedo terminar de pronunciarme sobre si fue el modelo 1870 o el Raymond el primer reloj americano anunciado para trabajar en el ferrocarril, aunque mi opinión se decante por el segundo. Es importante citar que los ingenieros de las dos compañías habían trabajado conjuntamente años atrás y por lo tanto sabían de antemano las necesidades que debía cumplir un reloj para cubrir las expectativas de un trabajador del ferrocarril, algo que las compañías relojeras explotaron hábilmente frente al sustancioso mercado que se abría a sus puertas. Otro punto importante que ya hemos visto al principio de este artículo es el de la propia reglamentación del ferrocarril. Desde este prisma tampoco se puede aclarar nada, ya que en 1870 aún no existía una estandarización precisa sobre las características que debía satisfacer un reloj ferroviario. Sea como fuese, tanto el “Crescent Street” como el “Raymond” marcaron el camino a seguir en este sentido.

Fuente: https://www.safonagastrocrono.club/illinois-bunn-special/

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4 comentarios sobre «AWC Waltham Model 1870 “Crescent Street”»

  1. Miquel, como siempre artículo muy interesante y sobre todo muy buen documentado
    Algún día nos tienes que hablar de los relojes del ferrocarril. Me imagino que serían relojes importados

    1. Quería decir relojes del ferrocarril español cuando empezó a desarrollarse más tarde que muchos países

  2. Muchas gracias por el artículo Miquel
    El Waltham precioso

    Saludos

  3. Excelente artículo, tanto en investigación como en calidad de la pieza y el artículo, 150 años han pasado…parece increíble. Muchas gracias Miquel!!!

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