007: Omega Seamaster y Macallan

@munich_watch_lover

Nota del editor:

Esta entrada es una versión editada, ampliada y traducida de contenido publicado por primera vez el 13/09/2020 en Instagram.

Hoy, en colaboración con @whisky_munich, volvemos con nuestro invitado especial, el único agente 007, alias de Bond, James Bond.

Ya exploramos esta temática en las entradas Los Relojes De James Bond y Omega Seamaster 300 Professional Diver: El Reloj Definitivo, pero este tema nunca cansa, o así lo espero.

Empecemos por sus relojes. Al principio estaba Rolex. El creador de James Bond, Ian Fleming, le dio a su héroe agente secreto un “pesado Rolex Oyster Perpetual con un brazalete extensible”.

Pero los relojes Omega tenían una larga asociación con el ejército británico, siendo el Seamaster 300 el reloj de dotación de los buzos de la Royal Navy en la década de 1960. Posteriormente, ya en la década de 1990, Pierce Brosnan pasa por alto los relojes de Rolex para llevar un Omega. Desde entonces, para disgusto de Rolex, el Seamaster Professional y Omega han sido “la elección de Bond”.

En la última película de Bond, Sin tiempo para morir (2020), nuestro héroe aparece con la edición 007 del Seamaster Diver 300M Omega Co‑Axial Master Chronometer.

Fuente: https://www.omegawatches.com/es/watches/seamaster/diver-300-m/007-edition/product

Presentado en una caja de 42 mm de titanio de grado 2, resistente pero ligera, la pieza lleva el insert del bisel y la esfera en aluminio marrón “tropical”.

La referencia 210.92.42.20.01.001 trae como opciones estándar una correa NATO en marrón, gris y beige con el número 007 grabado en la hebilla de titanio o una milanesa de titanio con hebilla ajustable. El modelo con milanesa tiene un PVP de €8.700 y la versión con NATO de €7.700. Omega ofrece 52 opciones de correa adicionales.

La edición 007 es ligeramente más delgada (13,15 mm) que los modelos Diver 300M estándar, gracias a la convexidad del cristal de zafiro, con tratamiento antirreflejos en la cara interior. El reloj tiene 49 mm de “lug-to-lug”, una medida relativamente ajustada, permitiendo que aquellos con muñecas algo más pequeñas también puedan disfrutar de esta pieza. Tiene 20 mm entre asas.

El Diver Edición 007 incorpora el calibre de manufactura Co-Axial Master Chronometer 8806, que ha alcanzado los más altos niveles del sector en precisión, rendimiento cronométrico y por supuesto, resistencia al magnetismo. Tiene una frecuencia de 25.200 vph y ofrece 55 h de reserva de marcha.

Fuente: https://watchbase.com/omega/caliber/8806

Las especificaciones completas del reloj las podéis encontrar aquí.

Pasando al whisky, Bond y el alcohol siempre han sido inseparables. Es cierto que el whisky puede que no sea la primera bebida que nos viene a la mente cuando pensamos en 007, pero a lo largo de los años el espía británico ha protagonizado una buena cantidad de anécdotas con el alcohol que no han incluido el icónico Vodka Martini.

Cuando se trata de whisky de malta, Bond no pierde el tiempo. En primer lugar, Talisker apareció en El mundo nunca es suficiente (1999) y Muere otro día (2002).

Pero dado que Bond es un hombre de buen gusto, su escocés favorito tiene que ser un poco especial.

Desde la aparición de Macallan en Skyfall (2012) la marca ha destacado en las últimas películas de Bond. En Spectre (2015), por ejemplo, se puede ver a Bond bebiendo Macallan 18 en su casa de Londres.

Fuente: https://www.pinterest.com/pin/445997169349673847/

El Macallan Sherry Oak de 25 años que muestro en la siguiente imagen forma parte de la gama Sherry Oak, una serie de whiskies de malta madurados exclusivamente en barricas de roble de Jerez seleccionadas a mano para obtener riqueza y complejidad. Este single malt especial ofrece un carácter intensamente rico y lleno de sabor, una combinación de cítricos, frutos secos y humo de leña.

Fuente: https://www.instagram.com/p/CFEgqWlKetf/

Su PVP de £1.600 es llamativo, por decir algo, así que recomiendo saborearlo lentamente.

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2 comentarios sobre «007: Omega Seamaster y Macallan»

  1. Muy buen artículo, muchas gracias.
    Me encanta que Bond y yo coincidamos en el Talisker, además de gustarnos Omega.
    Sin embargo en esta edición especial, me sobra el broad arrow, en un reloj que no ha sido realmente de dotación, es un guiño que no hace falta y roza el “franken” o la osadía de ciertos “relojeros” ucranianos. Desmereciendo la imagen y la historia de la marca. Omega no precisa inventarse un pasado.
    Por el resto, el reloj precioso

  2. Curioso relato. Bond sabe rodearse de cosas buenas.

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