Dirty Dozen: Reinterpretaciones y Reediciones

@munich_watch_lover

Nota del editor:

Esta entrada es una versión editada, ampliada y traducida de contenido publicado por primera vez el 30/08/2020 en Instagram. También aprovecha contenido de una entrada anterior del 01/01/2020.

Estas entradas de @munich_watch_lover han proporcionado la excusa perfecta para presentar los relojes de dotación conocidos como los “Dirty Dozen” y además comentar algunas de las reinterpretaciones modernas que hay en el mercado, de Gavox y Vaer por ejemplo, y la prometida reedición de Timor, que llegará en diciembre según la marca.

Dirty Dozen

La guía definitiva sobre los Dirty Dozen la encontraréis en esta entrada de A Collected Man, que incluye una serie de imágenes que se repiten por toda la web cuando sale este tema. Como muestra esta impresionante foto con un ejemplar de cada fabricante, que confío genere envidia sana por parte de cualquier coleccionista de este tipo de relojes.

Fuente: https://www.acollectedman.com/blogs/journal/59621443-the-story-of-the-dirty-dozen-the-first-wristwatches-specially-commissioned-for-the-british-army

Durante la Segunda Guerra Mundial, todos los países necesitaban relojes robustos y fiables para su personal militar. Los estadounidenses tenían sus relojes A-11. Los B-Uhr se hicieron para la Luftwaffe alemana, los relojes Seikosha para las tropas japoneses y finalmente los relojes W.W.W. (Watch. Wrist. Waterproof.) fueron encargados por el Ministerio de Defensa británico (MoD). Estos últimos son más comúnmente conocidos como los “Dirty Dozen”, nombre adoptado por los coleccionistas del largometraje con el mismo título de 1967.

Fuente: https://www.amazon.com/Dirty-Dozen-POSTER-Movie-Inches/dp/B00KK6G0OO

En pleno conflicto bélico, las fábricas británicas de relojes estaban ocupadas con la fabricación de instrumentación, municiones y armas. Por ello, se enviaron oficiales de requisición a Suiza para encontrar empresas que pudieran cumplir con el pedido. Debido a los rigores de la vida militar y de la contienda en sí, se fijaron especificaciones muy estrictas y al final se seleccionaron doce empresas para suministrar las piezas: Buren, Cyma, Eterna, Grana, Jaeger-LeCoultre, Lemania, Longines, IWC, Omega, Record, Timor y Vertex.

Las especificaciones del MoD eran exactamente las que cabría esperar para un reloj militar: resistencia al agua, luminoso, regulado a nivel de cronómetro y con una caja resistente. La esfera debía ser negra, con números arábigos y “small seconds” para maximizar la legibilidad. Todos los relojes se entregaron en 1945 equipados con correa de piel de cerdo o de lona. Los relojes seleccionados medían entre 35 mm y 38 mm de diámetro y tenían cajas de acero inoxidable o cromadas. Las características detalladas de cada modelo las podéis consultar en esta tabla publicada por HODINKEE en un artículo de julio del 2016.

Los relojes venían presentados en modestas cajas de cartón de las que desafortunadamente quedan muy pocas, ya que las tropas solían deshacerse de ellas nada más recibir los relojes. Por ello, los ejemplares con caja son especialmente apreciados y cotizados.

Fuente: https://www.acollectedman.com/blogs/journal/59621443-the-story-of-the-dirty-dozen-the-first-wristwatches-specially-commissioned-for-the-british-army

Según la fuente más citada (German & British Military Timepieces Vol I & II de Konrad Knirim), se estima que se produjeron 145.000 unidades en total. Muchas de estas piezas fueron decomisadas y destruidas durante la década de 1970, debido a la presencia de Radio-226 en el material luminiscente.

Grana fabricó el menor número de unidades (se estima un total de 1.000-1.500). Esto explica lo difícil que es encontrar uno de estos ejemplares y por ello completar la colección. Por otro lado, Omega y Record fabricaron el mayor número de ellos (aproximadamente unas 25.000 unidades cada uno). El modelo de IWC también es especialmente apreciado por los aficionados. Este último se distingue por utilizar el que es considerado el mejor calibre de todos. También es única la trasera a presión que lleva y la instalación de un cristal convencional. Todos los demás fabricantes usaron traseras atornilladas e instalaron los cristales con un anillo de retención (bisel) atornillado.

Aquí podemos admirar otra impresionante colección completa de Mike Mullaney.

Fuente: https://www.mikemullaney.co.uk/

Reinterpretaciones Y Reediciones

Avancemos rápido hasta el siglo XXI… Hoy en día, estos relojes militares todavía son muy buscados por los coleccionistas, y muy cotizados, independientemente de la condición del reloj o la necesidad de un servicio. Como podréis imaginar, debido a las condiciones extremas a las que fueron sometidos, muy pocos ejemplares han sobrevivido hasta hoy en su estado original.

Es por todo esto que las nuevas reinterpretaciones (que no dejan de ser homenajes contemporáneos) y las reediciones tienen una gran aceptación. Hoy os quiero presentar tres ejemplos: dos homenajes y una reedición.

Los dos homenajes que vamos a ver comparten el mismo diseño clásico de los Dirty Dozen con números arábigos blancos brillantes, agujas luminosas grandes, una pista de minutos de ferrocarril (fácil de leer) y una subesfera para mostrar los segundos a las 6:00. Las enseñas de las respectivas marcas son discretas, un gesto totalmente apropiado ya que estos relojes fueron producidos originalmente por una variedad de firmas de relojería con estándares comunes.

El primero de ellos es el Gavox Spitfire, el más asequible y pequeño de los tres. La marca belga presenta una reseña completa en su blog sobre el modelo.

El reloj mide 36 mm de diámetro y unos escasos 7,9 mm de grosor. Está impulsado por el movimiento de cuarzo VD75 de Hattori, filial de SEIKO Instruments. Esto permite que se ofrezca a un precio muy asequible de €210. La caja es de acero inoxidable 316L con un acabado pulido y el cristal es de zafiro.

Fuente: https://www.instagram.com/p/CEgnBDUK7qw/
Fuente: https://www.gavox.com/product/spitfire/

El segundo homenaje es el A12 Dirty Dozen Swiss Automatic de Vaer Adventure, una joven micro marca californiana. El reloj se financió a través de una campaña exitosa en Kickstarter que concluyó el año pasado. Su precio en la campaña fue de $599, para luego venderse en la web de la marca originalmente por $849 y las últimas unidades por $899. Por si no ha quedado claro todavía, está agotado hace bastante tiempo.

De todos modos, merece mención porque es una propuesta muy convincente, incorporando la estética original tanto de la esfera como de la caja, pero presentado en un tamaño más contemporáneo de 40 mm de diámetro y 10 mm de grosor. El A12 venía equipado con un calibre automático suizo, el ETA 2895 en grado élaboré, y el reloj llevaba la etiqueta “Swiss Made”. El diseño conservaba el espíritu original en el sentido que no puede confundirse con otra cosa que no sea un reloj herramienta, donde la función domina sobre la forma.

Fuente: https://www.instagram.com/p/B6x3W0dq9gm/
Fuente: https://www.vaerwatches.com/collections/a12-swiss-dirty-dozen/products/a12-dirty-dozen-swiss-automatic-quick-release

Esto me lleva al tercer ejemplo, quizás el más auténtico porque lo ha anunciado Timor, uno de los productores originales de los Dirty Dozen.

La empresa suiza, originalmente establecida en La Chaux-de-Fonds en 1923, relocalizó su sede al Reino Unido en el año 2018. Tras sufrir gravemente la crisis del cuarzo, Timor renació en el año 2000 centrándose en la producción de relojes de bolsillo asequibles. En el año 2015, dejó de fabricar estos relojes de bolsillo para volver a centrarse en la fabricación de los relojes que los fundadores se propusieron construir cuando establecieron la marca hace casi 100 años, es decir relojes asequibles para el día a día. Timor comenzó a trabajar en diseños de nuevos relojes basados en sus piezas más icónicas de la Segunda Guerra Mundial, los que sirvieron de dotación a las tropas británicas.

De este giro nació el Timor Heritage Field, una reedición que estará disponible a partir de diciembre de este año y que se puede reservar ya por un precio de £910 (€1.036 al tipo de cambio actual). Se ofrecerán dos versiones, una con calibre de carga manual y otra con calibre automático. Ambos calibres son modificaciones realizadas por Sellita de los calibres SW216 y SW260, respectivamente.

El Heritage Field promete ser muy fiel al original. Tendrá un diámetro de 36,5 mm, un grosor de 11 mm, un lug-to-lug de 45,5 mm y 18 mm entre asas. Llevará Super-LumiNova de tono beige y un cristal de zafiro abovedado. Ofrecerá una resistencia al agua de 50 m. Se presentará en una caja de acero 316L con un acabado íntegramente arenado y varias opciones de correa, la opción base siendo una NATO tipo “seatbelt” en negro.

Fuente: https://timorwatch.com/products/heritage-field

Creo que todas estas micro marcas han acertado creando interpretaciones modernas de los relojes Dirty Dozen, que recordemos son altamente coleccionables. Si bien esos relojes vintage son atractivos por su proveniencia y porque tienden a aumentar de valor, no son exactamente prácticos. Sin embargo, soy de la opinión que poseer una versión contemporánea, asequible y fabricada con tecnología moderna puede resultar atractivo para aficionados varios, ya sean los que buscan diversidad o aquellos que sean fanáticos de los “field watches” con señas de diseño militar y vintage.

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2 comentarios sobre «Dirty Dozen: Reinterpretaciones y Reediciones»

  1. Muchas gracias por recordarnos los Dirty Dotzen.

  2. Menuda caja de relojes tiene ese coleccionista. ¡Que envidia sana!

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