Canadian Market Omega Pocket Watch

@admin

Me gustaría enseñaros un reloj un poco diferente a lo que hemos visto habitualmente en la serie sobre relojes ferroviarios de bolsillo americanos. Digo diferente, no por su calidad o por sus especificaciones técnicas, sino por su origen ya que se trata de un reloj europeo fabricado para competir con las grandes marcas estadounidenses que tuvieron su zenit a finales del s.XIX. Efectivamente, se trata de un reloj Omega cuando aun la compañía no había adoptado este nombre de marca. Pero vayamos por partes.

El mercado norteamericano de relojes en el siglo XIX estaba en pleno auge. Durante mediados del mismo nacieron múltiples compañías relojeras que ofrecían productos de muy buena calidad a precios competitivos y con un sistema de producción en serie que no tenía parangón en el momento. La creciente necesidad de tener un reloj, ya sea porque estabas empleado en el ferrocarril o para adaptarte mejor al nuevo estilo de vida (donde tiempo significaba dinero) hizo que sus ventas y producción se disparasen.

Esto no pasó inadvertido para muchas compañías europeas, que ávidas de expandirse en este mercado querían introducirse en él para tomar su parte en el negocio. Muchas de ellas lo intentaron haciendo burdas imitaciones de los relojes norteamericanos como los conocidos “Swiss fake”, sobre los que hemos tratado anteriormente. Otras lo hicieron de forma legítima creando y exportando sus mejores productos, aunque hay que señalar que las leyes que regían este nuevo mercado eran muy proteccionistas. Sobre este tema de la introducción de las marcas europeas en el mercado norteamericano, ya hablamos de manera un poco más extensa en el mencionado artículo. Abajo os dejo algunos ejemplos de ello.

En 1894, la compañía Louis Brandt & Frère crea de manera revolucionaria un nuevo calibre de 19″ al que denominarían “Omega”. Y remarco la palabra “revolucionario” ya que su sistema de producción se basa claramente en el modelo norteamericano (algo que en Suiza no se había hecho hasta el momento de manera significativa). Los hijos del Sr. Brandt tuvieron la genial idea de crear un calibre que se pudiese fabricar en serie, con partes fuesen intercambiables (una gran ventaja pues suponía que eran susceptibles de reparación en cualquier parte del mundo) y que partiendo de este mismo calibre base se pudiese fabricar en diferentes grados de calidad, según las exigencias del mercado o necesidad (como en las pruebas de cronometría, etc).

Ese mismo año, Louis Brandt & Frère registra la marca “Omega” en Estados Unidos, tal como muestra el volumen 630 del Official Gazette of the United States Patent Office, publicado el 17 de enero de 1950. Reproducimos a continuación la reclamación de marca en el registro, para calibres y cajas.

Fuente: https://books.google.es/books?id=PDWclIFliMAC&pg=PA678#v=onepage&q&f=false

Este nuevo sistema de producción y su nuevo calibre permitieron a la compañía expandirse de tal manera que a principios del s.XX se convirtió en la empresa suiza que más relojes fabricaba. No hablo solo en términos de unidades, sino en calidad, tal como certifican sus triunfos en exposiciones y concursos de cronometría.

Fue tal el éxito que en 1903 los herederos de Louis Brandt & Frère adoptaron el nombre asignado al nuevo calibre como su propio nombre comercial de marca. Fue el nacimiento de la “Omega” que todos conocemos. Quizás sea un poco aventurado por mi parte afirmar que “Omega” tal como la conocemos nació para competir en el mercado norteamericano y canadiense ya que su éxito allí fue relativo (sobre todo en el primero, como ya veremos) pero si que se “inspiró” en él e importó el sistema de producción de los primeros, inundando el viejo continente con sus relojes. Quien desee leer un poco más sobre la génesis de la “nueva Omega” puede hacerlo en un articulo muy recomendable y ameno (no sin ciertas incorrecciones) publicado por Hodinkee a principios del año pasado.

Fuente: https://www.hodinkee.com/articles/omega-19-ligne-pocket-watch-caliber-125th-anniversary-edition

Puestos ya en contexto vamos a ver el reloj. Se trata de un 19″ (es posible que sea 20 lignes) que correspondería al 18-size norteamericano. Este en concreto es un calibre de alto grado con 21 rubíes, ajustado a 5 posiciones, temperatura e isocronismo. En la imagen inferior podemos ver el mismo, donde destaca el damasquinado ornamental de las placas (algo poco común en los relojes europeos de la época).

Observando atentamente el calibre podemos apreciar varias cosas importantes que vamos a intentar explicar. La primera es su número muy bajo de producción, que además está grabado en la pletina base del puente. Estas características lo sitúan en un año de producción circa 1898. Como hemos visto anteriormente, los descendientes de Louis Brandt adoptaron el nombre de “Omega” para la compañía no antes de 1903 y por norma general la propia Omega adoptó la regla de poner el número de producción en la caja o en la pletina de debajo del dial ya a principios del sXX. Otra característica importante que lo delata para la exportación es que no lleva el sello “Swiss” ni la marca de la compañía. No tenemos demasiada información sobre los entresijos comerciales de la época entre Europa y el nuevo continente, pero podríamos aventurar que se eximió el nombre de la compañía así como su lugar de procedencia por temas arancelarios. En la imagen inferior podemos ver una antigua publicidad de un importador norteamericano con un calibre exactamente igual que el que nos ocupa (aunque ya un poco más tardío, de 1908) siendo esta la referencia más temprana que he podido encontrar.

Fuentes: https://www.nawcc.org/

Otra de las características que definen a este calibre como un movimiento de alto grado es que lleva el regulador Wilmot. Este tipo de regulador se solía utilizar en calibres europeos de alto grado manufacturados por Longines, Patek, Agassiz, etc. Curiosamente, el regulador del tipo “snail” (caracol) toma el nombre de su creador Francois Wilmot, un relojero neoyorkino, que lo patentó el 1872. En la imagen inferior lo podemos apreciar con más detalle, así como su correspondiente patente.

La inclusión del regulador Wilmot no es baladí como veremos a continuación. Al parecer Omega sólo los instalaba en sus relojes más ajustados y mejor fabricados, es decir aquellos que estaban destinados a ser utilizados en el exigente mercado del ferrocarril norteamericano o canadiense o aquellos que eran destinados a la pruebas de cronometría. En las siguientes imágenes observamos esta sutil diferencia.

Sobre el sistema utilizado por Omega para denominar sus grados y tratar de entenderlo, me ha resultado muy interesante leer este artículo en el blog Twist of Time.

Pero ¿Cómo puedo afirmar que este reloj estaba destinado al mercado canadiense como indica el titulo del artículo? Por su caja. Vamos a verla.

Observamos que se trata de una caja tipo “Banner” y lleva el número de serie estampado en la parte trasera y en el bisel con números romanos (9394). Esta marca de caja era fabricada por P.W. Ellis, que a su vez era el importador de Omega en Canadá. Extraigo del mismo catálogo (de 1915) de donde antes he tomado prestadas las imágenes de los calibres, estas dos páginas adicionales.

Uniendo todos estos elementos, incluido el hecho de que la primera imagen del calibre muestra claramente que no hay más marcas de tornillos en la caja, creo que podemos inferir con bastante seguridad que nuestro reloj es un ejemplar temprano que incorporaba el nuevo modelo de calibre (el Omega 19″) que dio nombre a la compañía, y que estaba destinado al mercado de exportación canadiense.

¿Pero se trataba de un reloj ferroviario?

Tengo serias dudas sobre ello. Me atrevería a afirmar que no, en el supuesto que hubiese sido importado o adquirido en USA. Las reglas y la normativa estadounidense empezaron a ser muy estrictas al final del s.XIX y no es que el reloj no cumpliese la expectativa de calidad requerida, de la cual ya tenemos conocimiento, pero carece de ciertos elementos que eran indispensables para que un reloj europeo fuese aceptado para su uso en el ferrocarril. La mayoría de carencias son de carácter estético pues para su aprobación debería llevar el grado marcado en la pletina, el nombre del fabricante y su origen de procedencia. También vemos que el reloj es un “sidewinder”, algo que posiblemente un inspector hubiese dejado correr (por norma general los inspectores trabajaban o eran los propios importadores de relojes europeos, siendo este un lucrativo negocio). Las normas canadienses fueron más laxas en este sentido, pero hay algo que dudo mucho que un inspector canadiense hubiese dejado pasar por alto y es que el reloj es tipo “pendant”, a saber: se ponía en hora a través de la corona y se le daba cuerda por la misma. Este sistema, patentado por Patek Philippe a mediados del s.XIX, también es utilizado en algunas configuraciones de los calibres Omega por Louis Brandt, presentando el mismo su propia patente en 1894.

Esto, unido a que su dial de doble hundimiento carece de las marcas horarias de 24h adoptadas por el ferrocarril canadiense (puntualizar que es sabido que se utilizaron apósitos de papel para pegar en el dial, aunque desgraciadamente con el paso de los años han sobrevivido muy pocos ejemplares) me hace sospechar que no fue utilizado por ningún ferrocarril, pero eso es algo que solo puedo suponer y no afirmar.

Fuente: https://mb.nawcc.org/forums/american-pocket-watches.11/

Y aunque si bien no puedo determinar si este reloj en concreto fue utilizado en el ferrocarril, no se puede negar la larga tradición que tuvo Omega en este ámbito, como demuestra este interesante documento extraído de los archivos de Omega.

Fuente: https://mb.nawcc.org/forums/european-other-pocket-watches.29/

Creo que se trata de un buen representante, que define bien el espíritu de competitividad y desarrollo horológico de la época y que impulsó e hizo grande a la marca que hoy conocemos como Omega.

Fuente: https://omegaforums.net/attachments/railroad-omega-ad-jpg.538213/

ENTRADAS RELACIONADAS

8 comentarios sobre «Canadian Market Omega Pocket Watch»

  1. El Alfa del Omega…jejejeje muchas gracias por compartir estas piezas Miquel.
    Un placer como siempre leerte.

  2. Siempre aprendo cosas con tus artículos. No sabía cuál eran los orígenes de omega.
    Lo mejor de todo es que al tener la pieza de la que hablas en cada artículo puedes dar detalles muy finos de la misma.
    Como conocedor de relojes rusos algún día nos tendrás que contar si el ferrocarril sovietico algún día estuvo tan estandarízalo con el americano. O si en los primeros ffcc ingleses utilizaban relojes americanos por su precisión.
    Gracias

  3. Buena pregunta Javier. Los FFCC soviéticos estaban muy estandarizados. Ya hablamos un poco sobre los Molnia, que se utilizaron al igual que los type 1 en el mismo(no hay que olvidar que al fin y al cabo eran Hamden). Referente a los ingleses, ellos tenían relojes muy precisos y exactos (pronto os voy a enseñar un buen ejemplo de ello) y fueron los relojes ingleses quienes primero estuvieron en la escena del ferrocarril norteamericano).

    1. No es por desmerecer a los rusos que sabes que me encantan, pero si comparamos los molnia con los americanos desde el punto de vista estético hay años luz, además de sepáralos más de medio siglo en su producción si no me equivoco.
      Espero tu artículo de relojes ffcc británicos.
      Gracias

  4. Muy interesante e instructivo. Como siempre, un placer leer tus artículos.

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.