Omega Speedmaster Moonwatch

 

De IGORMÓ.

Esta entrada se publicó originalmente en IGORMÓ el .

https://igormo.com/omega-speedmaster-moonwatch/

 

Omega Speedmaster Moonwatch, un reloj que se ha convertido en una marca en sí mismo. Un reloj nacido en 1957 para las carreras de coches, que acabó en la carrera espacial. Un reloj que puede presumir de ser el único al que los clientes hemos dado un apellido “moonwacth”. Un reloj que a pesar de sus 63 años, sigue siendo uno de los más demandados por el público.

El Omega Speedmaster es posiblemente el reloj más querido por el público. Un reloj con un club de adeptos tan importante, que cualquier cosa que digas en su contra te crucifican. Un reloj que no solo tiene club de fans, sino millones de páginas web en internet y hasta foros exclusivos. En definitiva, voy a hablar de un gran reloj.

Corría el año 1969 y más concretamente el 21 de julio a las 02:56 hora UTC, cuando el astronauta de la misión espacial Apolo 11, Neil Armstrong, dijo desde la Luna, “un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la humanidad”.

Tal y como ha ocurrido con Aquiles en la Ilíada de Homero, la humanidad nunca olvidará la misión Apolo 11, no solo por la célebre frase de Armstrong o la fotografía de la pisada del hombre en la luna, sino porque Armstrong y Buzz Aldrin, llevaban en su mano dos objetos que hoy día son de todos. La bandera de Estados Unidos de América en representación de toda la humanidad y un reloj, el sueño del hombre de dominar el tiempo, un Omega Speedmaster Profesional.

21 de Julio 1969: misión espacial Apolo 11, Neil Armstrong y Buzz Aldrin.

Pero la unión del Omega Speedmaster y la Nasa no se produjo en la misión Apolo 11, la historia venía de lejos…

La década de 1940 casi marcó el final de la industria relojera suiza. Las compañías quedaron en una situación extremadamente precaria al final de la Segunda Guerra Mundial. Años de un conflicto devastador en toda Europa significaron para muchas compañías la quiebra.

En Omega, las exportaciones cayeron de 23,9 millones de relojes en 1937 a 11,8 millones en 1944, pero podría haber sido mucho peor, de no haber sido por los grandes pedidos que la compañía recibió de relojes militares.

Omega era un importante proveedor del Ministerio de Defensa Británico, pero también vendía relojes a otros ejércitos. De hecho, el enfoque principal de Omega durante ese tiempo, se centró en mejorar los relojes existentes y hacerlos aún más robustos para equipar de relojes militares a los soldados que realizaban operaciones aéreas, marítimas y terrestres.

La posición de Omega, aunque debilitada por la guerra, seguía siendo mucho más favorable que la de otros relojeros y esto le permitió una rápida recuperación al acabar el conflicto bélico.

Gracias a la demanda de relojes automáticos y al prestigio que tenían los relojes Omega, la compañía firmó unos acuerdos comerciales estratégicos con los Estados Unidos que proporcionó un impulso muy necesario para su recuperación.

Rápidamente alcanzaron las ventas anteriores a la guerra, llegando a 18 millones de unidades vendidas a finales de 1945, por lo que la compañía pronto se encontró nuevamente en una posición de liderazgo en el mercado, una posición que defendería expertamente a través de agresivas campañas publicitarias.

A pesar del prestigio que tenían los relojes de hombre automáticos Omega, tecnológicamente se estaban viendo superados por marcas como Rolex, Blancpain o IWC. Por eso, en 1957 Omega presentó tres nuevos modelos: Seamaster 300 CK 2913, Railmaster CK 2914 y Speedmaster CK 2915.

[embedded content]

Vídeo Omega Seamaster 300, Railmaster, Speedmaster trilogy Limited Edition 2017.

Al año siguiente lanzó un cuarto modelo, el Ranchero CK 2990. Cada uno de estos relojes considerados relojes herramientas, pretendía acercase a una clientela en crecimiento que estaba en manos de marcas de la competencia.

Omega Seamaster 300, Railmaster, Speedmaster y Ranchero.

Omega Railmaster ref CK 2914, reloj de acero de 38 mm de diámetro, cristal de plexiglás, impermeabilidad 60 mts, calibre Omega 284 de cuerda manual y un sistema anti magnético con jaula de Faraday. Se comercializó entre 1957 y 1963 y pretendía ser el reloj de los ingenieros o de cualquier persona que trabajase cerca de campos eléctricos, compitiendo directamente con el Rolex Milgauss y con el IWC Ingenieur ref 666.

Actualmente es un reloj demandado por los coleccionistas. No fue el primer modelo anti magnético de Omega ya que en 1952 presentó la referencia Omega CK 2777, un reloj de piloto con calibre Omega 283 y 30 mts de impermeabilidad, el cual competía con el Patek ref 3417 y el Jaeger-LeCoultre Geoghysis, dos pilares fundamentales del sistema anti magnético actual.

El Omega Seamaster 300 ref CK 2913 disponía de una caja de acero de 39 mm, cristal de plexiglás, impermeable 200 mts, calibre Omega 500 automático. Se comercializa hasta hoy en día en diferentes versiones. Un reloj de buceo que nacía 4 años más tarde que el Blancpain Fitty Fathoms o el Rolex Submariner. 

La línea Seamaster comenzó en 1948 y este reloj se suministró originalmente a las tripulaciones de la Fuerza Aérea Británica (RAF) como reloj de piloto militar. En 1954 fueron enviados a SLWR para realizar pruebas donde se descubrió que eran resistentes al agua hasta 60 metros y resistentes a temperaturas entre -40 y +50 grados centígrados.

La introducción de una revolucionaria junta tórica les dio a estos relojes una increíble impermeabilidad para la época y junto a su robustez y precisión, le permitía estar en superioridad a todas las demás marcas en ese momento. En 1957, nace oficialmente el Seamaster 300.

El Seamaster 300 tenía una impermeabilidad garantizada de 200 mts, aunque se realizaron pruebas equivalentes a 300 mts sin entrada de agua, por lo tanto, en la parte trasera del reloj llevaba el título ‘Seamaster impermeable a alta presión certificado’. 

Este reloj recibió la ref CK2913, que fue reemplazado en 1950 por CK14.755 (calibre 552), luego se convirtió en ST165.014 en 1962 y posteriormente ST165.024 en 1963-64.

El Omega Ranchero ref CK 2990 nace en 1958, caja de acero de 36 mm, cristal de plexiglás, calibre Omega 267 de cuerda manual e impermeabilidad de 30 mt. Un reloj que estuvo en catálogo hasta 1961 y no tuvo el éxito o el tirón de los otros tres modelos.

Publicidad de 1957 del Omega Seamaster 300, Railmaster y Speedmaster.

Omega Speedmaster CK 2915

De 1957 y 1959

Omega Speedmaster CK 2915-1 de 1958 agujas Broad Arrow, vendido en subastas Bukowskis Auction House, de Estocolmo, por 270.000 €. Con estuche, esfera en perfectas condiciones y sin haber sido pulido algo que es muy raro.  El reloj fue encontrado por el hijo del dueño en una caja guardada en el desván de la vivienda familiar.

Omega Speedmaster CK 2915-1 de 1958.

En el caso del Speedmaster no existió una transición lineal clara entre sus distintas versiones, por lo que varios relojes diferentes entre sí, con referencias distintas, convivieron en el tiempo.

Omega Speedmaster ref CK 2915, caja de acero de 39 mm, calibre omega 321 de cuerda manual, un reloj cronógrafo de tres contadores sin calendario, con una escala taquimétrica en el bisel que permitía medir la velocidad de un cuerpo en movimiento, sabiendo previamente la distancia que había recorrido, anti-magnético y a prueba de golpes, resistente al agua 50 mts y que en la publicidad de la época Omega denominaba “computadora Omega de muñeca de alta precisión”.

A finales de los años 50 los relojes cronógrafos no estaban de moda, realmente eran considerados relojes herramienta y al no ser que fueras médico, piloto, ingeniero o entrenador deportivo, nadie los quería, por eso no fue un modelo muy deseado al principio.  

No fue hasta bien entrada la década de 1970, cuando empezaron a demandarse relojes cronógrafos, motivo por el cual, actualmente, cualquier reloj cronógrafo de los años 50 especialmente de marcas como Rolex, Patek Philippe o Vacheron Constantin son tan valorados y buscados.

Omega ha querido como es normal, rentabilizar el apellido noble del Speemaster, haciendo diversas versiones en diferentes tamaños, con y sin calendario, de cuerda manual y automáticos, cristal de zafiro o plexiglás. Hablar de todos los modelos sería una locura, por eso será mejor que nos centremos en el modelo que inició la estirpe y hagamos honor al modelo original.

Publicidad Omega Speedmaster de 1957.

El Omega Speedmaster 2915 estuvo en producción de 1957 a 1959, teniendo como referencias las CK 2915-1, CK 2915-2 y la CK 2915-3. Son relojes muy fáciles de diferenciar por la aguja de las horas más grande.

En la esfera, la “O” de Omega es algo ovalada y la “R” final de Speedmaster es larga. Para realizar este artículo he pedido ayuda a Shlomo, socio fundador de la Watch Trader Association, reconocido como uno de los mayores entendidos del mundo en relojes vintage. Shlomo me confirma que la referencia Omega CK2915 en estado original, es la más buscada y difícil de encontrar del Speedmaster.

Otro de los rasgos diferenciadores de esta referencia es el bisel de acero con escala taquimétrica.

En 1957 los pocos relojes que llevaban escala taquimétrica, la tenían en la esfera en un tamaño muy pequeño. El sacarla al bisel y de un tamaño mayor, fue sin duda una buena idea de Omega que años más tarde, en 1963, Rolex implantó en un formato muy parecido en el modelo Daytona o Heuer en el modelo Autavia.

Solo para la referencia 2915 son tal la cantidad de datos, detalles… de los que podríamos hablar, que para poder detallarlos debería escribir un libro tipo Guido Mondani y no creo que este sea el objeto de este artículo.

Pero sí que me gustaría contarte algunos datos curiosos como que en las referencias 2915-1 y 2915-2 el fondo lo podías encontrar con el logo del caballito o sin él, escrito Omega o sin nada… Y en la referencia 2915-3 lo puedes encontrar con bisel de acero o en negro, donde además puedes encontrar similitudes con la ref Omega 2998 que le sucedió.

Omega Speedmaster 2998

De 1959 a 1963

Si el 2915 es el primer Speedmaster, posiblemente el 2998 sea la referencia más importante y la base del que se comercializa hoy en día. Existieron 8 sub referencias con pequeños cambios. Los primeros 2998 apenas se diferencian de los 2915. Se sustituyeron las agujas tipo flecha en las horas por las agujas alfa. En el bisel se sigue contemplando el Base 1000 y en la esfera la “O” ovalada.

Omega Speedmaster 2998-1 de 1959.

A partir de la ref Omega 2998-3, se cambia en el bisel el Base 1000 por Tachymétre 500.

En la referencia 2998-5 se sustituye la “O” ovalada de la esfera por una “O” redonda, la caja sigue sin tener unos protectores de corona y las agujas de las sub esferas se hacen más finas. Las últimas dos referencias del 2998 eran las -61 y -62 que indicaban el año.

Omega Speedmaster 2998-61 de 1961.

El 3 de octubre de 1962, el astronauta americano Walter Schirra a bordo de la misión espacial Mercury 8, llevaba un Omega Speedmaster 2998-61 como reloj personal no autorizado por la NASA, convirtiéndose en el primer modelo que estuvo en el espacio.

Entre 1962 y 1964 se comercializó la referencia Omega Speedmaster 105.002. Esta referencia convivió con la 2998-62 de la que apenas se diferenciaba.

Entre 1964 y 1969 la referencia Omega Speedmaster 105.003 era la que se comercializaba. Oficialmente, el Omega Speedmaster no había estado todavía en el espacio, sin embargo, Omega empezó a realizar modificaciones interesantes. La principal fue hacer un reloj más robusto y a nivel estético, incorporar las manillas en blanco. En caja de 38 mm y con calibre Omega 321 que se fabricó hasta 1969.

Omega Speedmaster 105.012

De 1964 a 1968

Omega Speedmaster Profesional 105.012 del año 1965.

Sin duda el Omega Speedmaster 105.012 es importante en la evolución del modelo. Con esta referencia, el reloj va tomando la forma que conocemos actualmente. Se incorpora un protector de corona, la caja se rehace entera y amplía su tamaño a 42 mm, con pulsadores de mayor tamaño y protegidos por una nueva carcasa. En la esfera aparece la palabra “Profesional” debajo de “Omega Speedmaster”.

En 1964, la NASA decidió añadir un reloj como respaldo de los instrumentos de vuelo. Deke Slayton, Director de Operaciones, confió en un ingeniero recién contratado, Jame H. Ragan (trabajó 36.5 años en la NASA), cuyo primer trabajo en la NASA, fue encontrar un reloj altamente robusto y preciso, ya que la NASA no tenía tiempo ni voluntad de gastar dinero en el desarrollo de un reloj para ir al espacio.

Jame H. Ragan, ingeniero de la NASA responsable de seleccionar un reloj para las misiones espaciales.

James H. Ragan preguntó a los astronautas qué tipo de reloj consideraban más idóneo para su cometido y todos respondieron un cronógrafo. Por lo que solicitaron relojes a diez marcas (Benrus, Bulova, Elgin, Gruen, Hamilton, Longines, Lucien Piccard, Mido, Omega y Rolex) sin especificar para qué lo precisaban.

Las especificaciones técnicas que debía tener el reloj a enviar eran:

  • El cronógrafo debía tener registros de parada y arranque con segundero de hasta un minuto, contador de hasta 30 minutos y contador de hasta 12 horas o más.
  • El cronógrafo debía ser resistente a sacudidas, hermético y antimagnético. Además, la pieza que cubre la esfera no debía hacerse añicos.
  • El cronógrafo podía ser alimentado eléctricamente, manual o automático. Sin embargo, debía ser posible darle cuerda y poner a cero el cronógrafo de manera manual.
  • El reloj no debía adelantar o atrasar más de 5 segundos en 24 horas. Era deseable que la variación fuera de 2 segundos o menos.
  • Todas las subesferas, bandas y números debían ser legibles en diversas condiciones. El cronógrafo debía ser legible bajo condiciones de luz roja y blanca como mínimo a un metro y medio con la intensidad de luz de una vela. Tanto el fondo negro con marcas y numerales blancos como el caso inverso eran satisfactorios. El cronógrafo no debía causar brillo a altos niveles de iluminación. Era preferible una caja de acero con acabado satinado.
  • El fabricante debía garantizar que el reloj pudiera funcionar correctamente en condiciones normales durante al menos un año. Los datos sobre el desempeño y las especificaciones del reloj debían ser aportadas por el fabricante.
  • El cronómetro debía ser inmune a grandes variaciones de presión en un rango desde 15 metros de presión de agua positiva a una presión negativa de 10 mm en mercurio.

Solo 4 respondieron al llamamiento, Rolex Cosmograph 6238, Omega Speedmaster Professional 105.003, Longines 235T y Hamilton.  El Hamilton se descartó de inicio, ya que era un reloj de bolsillo.

James H. Ragan de la NASA haciendo las pruebas al Omega Speedmaster Profesional.

En una entrevista que Ragan concedió a The New York Times especificó.

“Se compraron 3 unidades de cada modelo. Uno se lo dimos a los astronautas para que nos dijeran sus sensaciones después de usarlo unos meses, otro para pruebas y el tercero como respaldo. Las pruebas a las que sometimos los relojes no eran fáciles, de hecho, nuestro objetivo era destruir literalmente el reloj. Rolex y Longines cayeron en la primera prueba. Las 11 pruebas que hicimos fueron.”

James H. Ragan, The New York Times

  • Resistencia a altas temperaturas: 48 horas a 71º C seguidas por 30 minutos a 93º C. La presión atmosférica debía ser de 0,35 atm y la humedad relativa no debía exceder el 15%.
  • Cámara de temperatura a presión: presión máxima de 1.47 x 10exp-5 psi (10exp-6 atm) con temperatura elevada hasta 71º C. La temperatura se bajaba a continuación en 45 minutos a -18º C, y de nuevo se elevaba a 71º C en otros 65 minutos. La prueba se repitió 16 veces.
  • Atmósfera de oxígeno puro: El reloj debía exponerse a una atmósfera del 100% de oxígeno (el oxígeno puro es altamente corrosivo) a una presión de 5.5 psi (0,35 atm) durante 48 horas. Se consideraba que la prueba no se había superado si el reloj dejaba de funcionar fuera de las especificaciones marcadas, se producía una combustión, se creaban gases tóxicos, olores molestos, deterioro de las juntas sellantes o de los lubricantes. La temperatura ambiente debía mantenerse a 71º C.
  • Resistencia a bajas temperaturas: Cuatro horas a -18º C
  • Vibración: Tres ciclos de 30 minutos (lateral, horizontal, vertical). La frecuencia variaba de 5 a 2.000 ciclos por segundo.
  • Alta presión: El reloj se sometía a una presión de 23.5 psi (1,6 atm) por un período mínimo de una hora.
  • Aceleración: El reloj debía ser acelerado linealmente de 1g hasta 7,25g en 333 segundos, a lo largo de un eje paralelo al eje longitudinal de la nave.
  • Vibraciones: El reloj se sometía a seis vibraciones de 40g cada una, en seis direcciones distintas y durante 11 milisegundos cada una.
  • Ruido acústico: 130dB sobre un rango de frecuencia de 40 a 10.000 Hz durante 30 minutos.
  • Humedad relativa: 240 horas a temperaturas que variaban entre 20 y 71º C con una humedad relativa de al menos el 95%. El PH del vapor debía estar entre el 6,5 y el 7,5.
  • Descompresión: 90 minutos al vacío de 1,47 x 10E-5 (10 E-6 atm) a una temperatura de 71º C y 30 minutos a 93º C.

Pruebas de la NASA al Omega Speedmaster Profesional.

En el informe que la NASA emitió el 1 de marzo de 1965, los resultados de las pruebas efectuadas fueron:

  • Longines: El cristal se contrajo y se soltó durante el test de alta temperatura. La misma discrepancia ocurrió con un segundo Longines durante el test de descompresión. No se llevaron a cabo más pruebas con los cronógrafos Longines.
  • Rolex: Dejó de funcionar en dos ocasiones durante la prueba de humedad relativa y posteriormente falló durante la prueba de alta temperatura, en la cual la manecilla de segundos se retorció y se atascó con las otras manecillas del reloj. No se hicieron más pruebas con los cronógrafos de Rolex.
  • Omega: Adelantó 21 minutos durante el test de descompresión y perdió 15 minutos durante el test de aceleración. El material luminiscente de la esfera se destruyó durante las pruebas. Al finalizar todas las pruebas, el cronógrafo de Omega funcionaba satisfactoriamente.

Todos los datos que damos en relación a las pruebas y elección del reloj de respaldo, son públicos y los puedes encontrar fácilmente en la página web de la NASA.

Certificación NASA al Omega Speedmaster Profesional como reloj espacial.

Si bien fue un Omega 105.003 el reloj que la NASA usó para las pruebas y que recibió el certificado oficial de la NASA para sus misiones espaciales, sería un Omega 105.012 el reloj que usarían los astronautas.

Para mí, una parte esencial de los relojes son esas pequeñas anécdotas que en sí mismas no son importantes, pero considero que dan vida al reloj. Por eso, para los más curiosos como yo, me gustaría extraer algunas anécdotas resumen de la entrevista The New York Times al ingeniero Ragan.

“Hicimos las pruebas a los 3 modelos sin que los astronautas supieran el resultado. Antes de dar el informe final a Deke Slayton, por aquel entonces Director de Operaciones y mi jefe directo, pregunté a los pilotos cual de los 3 relojes preferían, el Rolex, el Omega o el Longines. Los 3 pilotos coincidieron en el Omega, de lo que yo me alegré, pues el resultado que di a mi jefe, estaba respaldado por los pilotos.”

“Los pilotos se apegaron mucho a un número de serie en particular del Speedmaster. Después de cada vuelo, les quitaba los relojes por mantenimiento y se molestaban mucho por eso. Siempre volaban con los mismos números de serie. Era un amuleto de la suerte en las misiones.”

“En 1977, al finalizar el proyecto, enviamos al Smithsonian cada uno de los relojes que volaron. Todos menos uno, el reloj de Buzz, que ha desaparecido. Algún día creo que se encontrará.”

“Cuando empezamos la carrera espacial, en ningún momento se pensó en dotar a la tripulación con un reloj de muñeca como apoyo a los instrumentos de vuelo. Nos dimos cuenta que era un error y se incorporó. La misión Apolo 13, al volver, tenían que activar los motores tan solo durante 14 segundos, un poco más o un poco menos, se hubiesen quedado flotando en el espacio. Cuando regresaron, pregunté al comandante James Lovell qué reloj había usado. Me contestó que usaron su reloj de muñeca, porque sabía que era lo suficientemente preciso como para confiarle su vida.”

[embedded content]

Vídeo Ingeniero de la NASA James Baran, encargado de seleccionar un reloj para la carrera espacial.

¿Cree usted que se podrá llegar a Marte?

“No, no se puede. Le diré cual es el problema. Yo participé en un estudio de la NASA que evaluaba el viaje desde el punto de vista de los materiales y las provisiones necesarios. Solo en ir, se tardan seis meses como poco. Una vez allí, hay que esperar al menos dos o tres años a que Marte se alinee con la Tierra, y luego son otros seis meses. Ahora mismo, en cuanto a comida y equipamiento, es imposible. Pero en un futuro estoy convencido de que se podrá.”

Primer reloj Omega Speedmaster Profesional en una misión espacial.

Como detalle, os contaré que las cajas de los Omega Speedmaster fueron creadas por dos empresas especializadas suizas. La mayoría por la empresa Huguenun Freres, pero algunos de la referencia 105.012 fueron denominados CB, provenientes de La Centrale Boîtes of Bien. Conseguir un 105.012 con caja CB sin pulir es algo tan complicado que tiene un valor muy alto en el mercado.

Omega Speedmaster 145.022

De 1969 a 1988

Omega Speedmaster Profesional Moonwatch 145.022 año 1969.

A inicios de la década de 1970, la relojería suiza empiezó a perder fuerza debido a que los consumidores preferían los relojes de cuarzo japoneses mucho más baratos. La relojería suiza entraba en una gran crisis financiera que duró hasta el año 1984 y provocó la desaparición de muchas marcas suizas.

Omega, que ya había vivido una situación parecida en plena segunda guerra mundial, decide tomar decisiones drásticas para reducir los costes de producción ante la posibilidad que la crisis sea profunda y pueda provocar la quiebra de la empresa.

Para ello, con la referencia 145.022 llegaron cambios importantes. El principal, dejar de usar el famoso calibre Omega 321 sustituyéndolo por el calibre Omega 861 algo más simple y barato buscando la reducción de costes de producción. Con este cambio, acabó para mi gusto el encanto de este modelo.

En nuestra situación acomodada de 2020, podemos lamentar que Omega se deshiciera del calibre 321, posiblemente el mejor de la marca, pero la supervivencia de la compañía estaba en juego.

[embedded content]

Vídeo Omega Speedmaster calibre 321.

Sin duda alguna, el calibre Omega 321 ha sido con diferencia el mejor de la marca.  Sobre una base de un calibre Lemania cronógrafo de 1941 que utilizaron relojes tan interesantes como los Patek 3970, Patek 5970 o Patek 5004, que usaron y siguen usando actualmente marcas como Vacheron Constantin o Breguet, está considerado por los expertos como el mejor calibre cronógrafo de la historia.

Omega Speedmaster Profesional Moonwatch 145.022 año 1969 tapa con la inscripción “El primer reloj usado en la Luna”.

Debido a todos los años que se comercializó la referencia 145.022 encontramos en el mercado muchas sub referencias. La primera de 1969 incorporaba en la tapa la inscripción “El primer reloj usado en la Luna”.

Hasta este año podemos considerar al Omega Speedmaster como un reloj de colección. A partir de 1971, la historia es otra, entramos en una nueva era Speedmaster.

Desde 1971 hasta hoy, el reloj ha variado poco. No hemos tenido nada significativo que le haga acrecentar su prestigo. Omega se ha limitado, al igual que las naves espaciales, a dejarse llevar en el espacio por el impulso inicial y de vez en cuando, a sacarnos alguna que otra edición limitada.

El modelo que comercializa actualmente es el Omega Speedmaster Moowatch Professional Chronograph ref 311.30.42.30.01.005 en un precio de 4.700 €. El modelo es lo más fiel posible a la saga con cristal de plexiglás (hesalite), calibre Omega 1861, caja de acero de 42 mm, 20 mm entre asas y 50 mts de impermeabilidad.

[embedded content]

Vídeo Omega Speedmaster Profesional Moonwatch 311.30.42.30.01.005.

En el año 2014 Omega cambió la referencia, puso un estuche mucho más grande, tanto que si lo vas a comprar, te recomiendo llevar una furgoneta, metió dentro una lupa que queda bonita de decoración encima de la televisión en lugar del toro bravo, dos correas nato que no se puede poner ni Mike Tyson ya que le daría 2 ó 3 vueltas a la muñeca y lo interesante, un aumento de precio de 700 €, ósea, una subida de precio encubierta.

El precio en junio de 2020 de tarifa son 4.700 € para España. Antes del Covid-19 en las boutiques Omega no te hacían descuento, pero en distribuidores oficiales lo podías comprar con un 20% de descuento.

En algunas tiendas de segunda mano y en Chrono24, los puedes comprar nuevos a estrenar, con los 5 años de garantía internacional Omega, sellada y fechada con un 30% de descuento, lo que me parece un fantástico precio.

No es un reloj muy complicado de encontrar en joyerías. Puede coincidir que vayas con intención de comprarlo y en esos momentos se hayan quedado sin unidades, pero por lo general, en unas dos semanas te van a llamar.

Se trata de un reloj interesante como inversión. No esperes comprarlo y poder revenderlo al día siguiente ganando dinero como algunos Rolex, Patek o Audemars Piguet. Pero si me haces caso y lo compras nuevo con un 30% de descuento, lo usas y al cabo de 2 años lo vendes, recuperas tu dinero, que no es poco en este sector y encima, has tenido el placer de disfrutar un pedazo de reloj.

Hasta aquí un resumen de lo que ha sido la vida del modelo. Hemos obviado en el camino toda esa familia que ha ido naciendo paralelamente como el Omega Speedmaster Reduced, Omega Speedmaster Racing, Omega Co-axial Chronograph, los Speedmaster Dark Side Of The Moon, los Speedmaster Apolo 8 y Apolo 11, Omega Snoopy y muchos otros, pero como te digo, es tontería hablar de modelos que nunca van a llegar a reinar a pesar de ser familia directa del Rey.

[embedded content]

Vídeo de los modelos Speedmaster más relevantes.

Mi opinión del Omega Speedmaster…

Como he dicho a lo largo del artículo, la transición del Speedmaster no fue lineal, por lo que es posible encontrar discrepancias con lo analizado anteriormente, no tienes que considerarlas como desconocimiento del que ahora se dirige a ti.

La historia de este reloj que lleva 63 años en el mercado es muy larga y para analizar todos y cada uno de los detalles de esta saga, no bastaría ni siquiera con un buen libro, mucho menos en un pequeño artículo. Por lo que desde mi lado, doy por buenas todas las alternativas que me presentes.

Al convivir en el tiempo referencias diferentes del Speedmaster, podemos encontrar piezas que fueron sustituidas en su tiempo por otras de referencias diferentes y las debemos dar por buenas.

El mundo de los relojes vintage es muy complicado. Por muy aficionado y experto que seas, si tu reloj se rompe, debes llevarlo a un buen relojero que te lo repare. Por desgracia, es muy complicado encontrar piezas originales de repuesto, inclusive en la propia Omega, ya que muchas han sido descatalogadas hace tiempo, por lo que es muy, pero muy probable, que el relojero que te está reparando el reloj, por desconocimiento de cada pieza del modelo exacto, pues no es fácil conocer todos los detalles de cada una de las referencias, porque debe arreglarte el reloj y no tiene la pieza que le corresponde a mano ni posibilidad de conseguirla, o simplemente porque quiere terminar su trabajo lo antes posible ya que es normal que muchas reparaciones de relojes vintage se demoren meses o incluso años en terminar, pues no se tiene acceso a las piezas, te las sustituyan por piezas no originales.

Las primeras referencias del Speedmaster son muy caras y complicadas de encontrar, superan a los Rolex vintage y a muchos Patek vintage, por lo que comprar un reloj vintage no es fácil. Muy probablemente el reloj haya sido de una u otra forma manipulado, por lo que sinceramente te recomiendo que escojas muy bien el sitio donde lo vas a comprar.

A la hora de repararlo te doy el mismo consejo. Primero, no todos los relojeros están capacitados para arreglarlo, hay mucho relojero cambia pilas en el mundo que como cojan un reloj vintage te lo revienta. Segundo, si confías en la propia Omega, despídete del reloj por meses o tal vez un año, no te garantizo que las piezas que te pongan sean originales de la época y prepara tu cartera.

Se fabricaron unos 80.000 relojes Omega calibre 321. Siendo realistas, te diré que no deben quedar más de unos pocos cientos totalmente originales y no más de unas decenas de estos, que no los hayan destrozado con los pulidos.

Yo he tenido la suerte de poder ver algunos de estos relojes totalmente originales en París, en la tienda de mi amigo Thierry, uno de los mayores comerciantes del mundo de relojes vintage. Contemplar en vivo en estado original un Omega Speedmaster 2915-2, un Rolex 6238, un Paul Newman o un Patek de los años 50 es maravilloso para todos los que amamos los relojes.

Tal vez te estás preguntando ¿cómo puedo saber si un reloj Omega es original?. Actualmente existen muchas y muy buenas falsificaciones tanto de relojes Omega vintage como de Omegas actuales.

Para saber si un reloj Omega es original, previamente debes haber visto muchos relojes originales Omega, y cuando digo muchos no me refiero a 20 ó 30 relojes, sino a cientos o tal vez miles, por lo que para serte sincero, creo que lo mejor es llevar el reloj a un experto que te ayude, pues no te va a ser fácil hacerlo por ti mismo.

Una de las cosas que más me gustan de este modelo, es que se sigue fabricando muy parecido en todos los aspectos, hasta en la maquinaria, al que se vendía en 1970 cuando cambió el calibre 321.

Yo estudie ingeniería en informática, aunque toda mi vida profesional la he pasado dirigiendo equipos. En el 2004, cuando empecé en el sector de la relojería, descubrí el valor de la publicidad, aunque con los años, la formación y después de leer cientos de libros de publicidad, branding y ventas, he descubierto que para hacer lo que se llama “marca”, ese concepto abstracto tan importante en la sociedad actual, no se puede conseguir con publicidad, youtubers, instagramers, bloggers o influencers de cualquier tipo, se consigue con humildad, honestidad contigo mismo y lealtad con tus clientes. Precisamente estos han sido los ingredientes utilizados por el Speedmaster y por ello, es un reloj que todos valoran y al cual yo respeto.  

Me encanta cuando una clienta viene a la tienda buscando un reloj de pedida. Por lo general, suelen buscar relojes atemporales, relojes que dentro de 15 ó 20 años sigan existiendo y si es posible, ver en el escaparate de una joyería, ese mismo modelo que lleva su marido puesto.

Por desgracia son pocos los modelos que pueden presumir de esto, quizás un Rolex deportivo, un IWC Portugues, algún Jaeger-LeCoultre y por supuesto, el querido Omega Speedmaster Profesional Moonwatch.

Independientemente de la subida de precio brutal e injustificada que Omega dio al modelo en 2014, creo que este reloj posiblemente sea uno de los mejores relojes calidad precio que puedes comprar.  

Recuerdo con nostalgia como cuando empecé a interesarme por esto de los relojes, allá por 1999-2000, comprar un Omega Speedmaster vintage de los años 60, era más barato que comprar el mismo reloj usado del año 1997. La vida es muy caprichosa y nunca sabes lo que te va a deparar, hubiera sido tan sencillo como comprar 1 ó 2 piezas en perfectas condiciones de las muchas que me aparecían, guardarlas en el banco y echarme a dormir, la realidad ha sido otra, pero por el camino, he disfrutado mucho de este gran reloj.

Como siempre te digo, ésta es mi opinión. Pero no te fíes de una sola opinión. Lee más reportajes, accede a más información y por favor, llega a tu propia conclusión. Sé que, en una sociedad sometida a una sobre información, es complicado hacerlo, pero el análisis final lo haces tú.

Si siempre te ivito a participar en los comentarios que hay justo al final de este artículo, en este caso tan especial, espero que todos los amantes de la estirpe Omega Speedmaster Profesional Moonwatch, aporten su granito de arena, para hacer todavía más completo e intesante éste artículo sobre uno de los relojes que ha cambiado la forma de ver la relojería.

Omega realizó dos vídeos donde el embajador de Omega George Clooney entrevistó a los astronautas Buzz Aldrin y Charlie Duke. Me gusta ver el entusiasmo que estos dos pilotos todavía tienen y como realmente el llegar a la Luna, fue un logro de toda la civilización humana, y se percibe en la cara de un George Clooney que con tan solo 8 años lo pudo ver en directo en el televisor del salón con su familia, y tantos años después, lo recuerda como si fuese ayer.

[embedded content]

Vídeo de George Clooney Buzz Aldrin charlando sobre la llegada a la Luna

[embedded content]

Vídeo de George Clooney y Charlie Duke sobre los viajes espaciales.

ENTRADAS RELACIONADAS

Deja tu comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.